Ahí lo tienen, fotografiado por Mr. Henri Cartier-Bresson, en Nueva Orleans, allá por 1947.

Anagrama acaba de editar sus Cuentos Completos, y yo los llevo desde hace tres días en la mochila. No puedo articular palabra, amigos. No hago más que acariciar la foto de la cubierta con dedos temblorosos. Leo un par de páginas y vuelvo a cerrar el libro, para tocar otra vez la fotografía y recobrar el aliento.
Otro día, mañana, les hablaré de él, de sus libros y de su vida. Hoy no, que todavía estoy temblando.
