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	<title>Lector Constante &#187; Ingram</title>
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	<description>La Biblioteca del Lector Constante. Porque leer es bien y todo lo demás tampoco está mal.</description>
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		<title>Trepalium et al</title>
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		<pubDate>Sun, 26 Apr 2009 13:54:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>
		<category><![CDATA[guión]]></category>
		<category><![CDATA[Los hombres de Paco]]></category>
		<category><![CDATA[Pizarnik]]></category>
		<category><![CDATA[trabajo]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Esto les cuento en un domingo lluvioso:
a) Ya no estoy ociosa, se acabó la buena vida y el vivir dentro del pijama. Tengo trabajo y compruebo que Capote y Santa Teresa decían la verdad: &#8220;Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas&#8221;. Odio trabajar, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Esto les cuento en un domingo lluvioso:</p>
<p><strong>a</strong>) Ya no estoy ociosa, se acabó la buena vida y el vivir dentro del pijama. Tengo <strong>trabajo</strong> y compruebo que <strong>Capote</strong> y <strong>Santa Teresa</strong> decían la verdad: &#8220;Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas&#8221;. Odio trabajar, quiero hacer el vago. Odio madrugar, quiero dormir hasta que se me borre la memoria. Odio&#8230; bueno, ya saben ustedes por dónde van los tiros.</p>
<p><em>A llorar a la iglesia</em>, dirán los Lectores que estén ahora mismo desempleados o temblando de pensar que pueden ser los próximos en irse a la calle. Por supuesto. Corren tiempos difíciles, hay crisis, esto no remonta, blabla. Lejos de mi intención frivolizar sobre el asunto, pero es que en la <strong>Biblioteca Constante</strong> impera una suerte de determinismo filosófico que me ayuda a dormir tranquila, y que se resume en que habrá agua, si es la voluntad de Dios, y la encontraremos, si es la voluntad de Dios, y la beberemos, si es la voluntad de Dios. Entiéndase por &#8220;Dios&#8221; la ciega fortuna, naturalmente.</p>
<p>Gracias a esta línea de pensamiento, que la <strong>Hermana Constante</strong> llama &#8220;pachorra&#8221; y yo prefiero llamar &#8220;serenidad&#8221;, es difícil tener miedo a lo que todavía no tenemos delante, y así es como me doy el lujo de protestar por trabajar, por madrugar y por hablar con gente con la que no he elegido hablar. Con este cuajo que me caracteriza y sin sonrojo alguno.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-435" title="galeres" src="http://www.lectorconstante.com/wp-content/uploads/2009/04/galeres.jpg" alt="galeres" width="610" height="415" /></p>
<p>En otro sentido, el trabajo está bien y los compañeros también, como suele ocurrir en esta profesión.  Acabo de entrar en <strong>Los hombres de Paco</strong> y estoy apretándome las siete temporadas que lleva en antena, en formato escrito y en  formato audiovisual, con toda la calma y la paciencia del mundo. Pero  luego volveremos sobre este asunto, si les parece bien.</p>
<p><strong>b</strong>) Sin (aparente) relación con lo anterior, un buen día me levanté hasta las pelotas de todo lo que es, o yo creo que es, el <strong>Lector Constante</strong>. La Biblioteca, el blog, el programa de radio y el recomendar, buscar, prestar y pasear libros a cascoporro. De repente me pareció completamente innecesario, porque yo ya sé lo que estoy leyendo y no me hace falta repetirlo aquí o en la radio, y ustedes tienen a su disposición infinidad de blogs sobre la cosa literaria, que recomiendan, critican y analizan con mucho más criterio que yo, así que tampoco necesitan realmente venir aquí.</p>
<p>Este cegador destello de lo obvio ha ido adquiriendo matices con el paso de los días. No, no he perdido el impulso de parar a la gente por la calle y enseñarles cuatro frases portentosas de lo que estoy leyendo. Todavía cierro el libro, respiro hondo, miro a la pared y me retuerzo de ganas de pintar sobre ella ese hallazgo con letras que puedan verse desde el espacio. Todavía fastidio a los amigos que visitan la <strong>Biblioteca Constante</strong> para que se lleven esto o aquello, que hace la vida mucho más llevadera o que abre puertas que ya no pueden volver a cerrarse. Pero aún más a menudo me encuentro pensando &#8220;<strong>qué hago yo aquí y qué sentido tiene esto</strong>&#8220;. Normalmente no me lo pregunto porque ya lo sé: lo que hago aquí es escribir, que es una actividad placentera per se, y el sentido de todo esto no es más que la información y la diversión, que también contienen en sí su propio sentido.</p>
<p>Dejo de aburrirles, que esto empieza a parecer una súplica desesperada de feedback y no era ésa la intención. La sensación de &#8220;yo qué carajo estoy haciendo aquí, con todo lo que tengo para leer&#8221; no es nueva, es un clásico de nuestros días, y la interpreto como una señal de que algo no está yendo por donde debe y de que ya va siendo hora de hacer las cosas de otra manera. Todavía no sé de cuál. Sé que me apetece contarles otras cosas, divagar sobremanera y perder de vista el formato usual. Abrir las ventanas, airear el desván, escribir entradas de doce líneas, escribir en ripio, escribir en asturiano, hacer el canelo y ahí me las den todas.</p>
<p><strong>c</strong>) Así que, si les parece, vamos a ser alegremente contradictorios con lo que acabo de decir. Estoy leyendo otra vez a <strong>Alejandra Pizarnik</strong>, que es complicada porque es surrealista, y encontrar frases demoledoras entre sus textos se parece un poco a caminar descalzo sobre hojas secas y pisar inadvertidamente un cristal afilado. Así de bien hacía las cosas esta desgraciada:</p>
<blockquote><p><strong>BALADA DE LA PIEDRA QUE LLORA</strong></p>
<p>la muerte se muere de risa pero la vida</p>
<p>se muere de llanto pero la muerte pero la vida</p>
<p>pero nada nada nada</p></blockquote>
<p>Con dos cojones, señora. Venga, uno más:</p>
<blockquote><p><strong>FIGURAS Y SILENCIOS</strong></p>
<p>Manos crispadas me confinan al exilio.</p>
<p>Ayúdame a no pedir ayuda.</p>
<p>Me quieren anochecer, me van a morir.</p>
<p>Ayúdame a no pedir ayuda.</p></blockquote>
<p>Eso les cuento. No es que lo recomiende, es que lo estoy leyendo. Otro cegador destello de lo obvio que me asaltó hace unos días: carezco absolutamente de razones objetivas para recomendar lo que leo. Al final se reduce a &#8220;me gusta, no me gusta&#8221;, como en miles y miles de blogs por toda la red. No tengo ni idea de por qué ustedes deberían leer lo que yo leo. No tengo ni idea de por qué parecía importante que Fulano leyera a Menganita o que Zutano conociera a Perengano. Pero ni idea, oigan. Ya ven qué errático y qué confuso es todo en la <strong>Biblioteca Constante</strong>. Tengo que pensar más en todo esto, despacito y sin apuros, y lo mismo al final volvemos al punto del que habíamos partido y toda esta tontuna no es más que un poco de alergia al plátano de sombra. Yo qué sé.</p>
<p><strong>d</strong>) Volvemos al <strong>trabajo</strong>. Acabo de llegar, apenas conozco a la gente y no he visto ni un capítulo de una serie que lleva siete temporadas en antena, porque -se acordarán ustedes- no había televisión en la <strong>Biblioteca Constante</strong>. Ahora tengo un taco de dvds para ver y una carpeta llena de guiones para leer, pero esto lo hago por vicio, porque no es realmente necesario. <em>¿No?</em>, dirán ustedes. <em>No</em>, contesto yo, <em>porque escribir guiones es más sencillo de lo que parece</em>. Los mecanismos de la narración, creo que ya lo hemos comentado antes, son sota, caballo y rey. A poco que uno lea y escriba y tenga interés, los caza al vuelo y luego los aplica con mejor o peor fortuna. Da igual que uno sea fanático de la serie que escribe o que la aborrezca a muerte, porque escribir es como cocinar, y uno puede preparar perfectamente una pizza de las de fuerte aplauso aunque sea intolerante a la mozzarella.</p>
<p>Otro día les cuento cómo se escribe un guión. No uno bueno, no el mejor guión de la mejor serie del mejor de los mundos, porque una cosa es tener talento y otra tener oficio (y, aunque no son excluyentes, no tienen por qué ir unidos), pero sí uno de muestra, para que los que estén interesados entiendan un poco la mecánica del asunto. Hoy les cuento que esta gente tiene una forma muy curiosa de trabajar y a eso es a lo que estoy intentando hacerme.</p>
<p>Los guiones son <strong>historias</strong>, no les digo nada que no sepan ya. Los guiones no son más complicados que los cuentos de toda la vida. Érase una vez un pobre leñador que tenía tres hijas. Érase una vez una princesa que vivía en un palacio dorado, y un buen día enfermó y no podía levantarse de la cama. Érase una vez un mafioso que regentaba seis burdeles y ocho bares clandestinos, y un buen día llegó un policía a la ciudad que quería joderle el negocio. No hay mucha diferencia, ¿verdad? Bueno, pues sí que la hay. Lo que yo estoy escribiendo y ustedes están leyendo va a verse, es decir, va a ser <strong>visual</strong> y no solamente <strong>narrativo</strong>. El mafioso tiene cara y cuerpo, y en lugar de una pantalla negra y una voz en off que diga: <em>Giancarlo entró en la trattoria</em>, vamos a ver a un señor trajeado entrando en un bonito restaurante con manteles a cuadros y murales de la Toscana. ¿Captan la diferencia? Estupendo.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-432" title="dark_knight-screenplay-excerpt" src="http://www.lectorconstante.com/wp-content/uploads/2009/04/dark_knight-screenplay-excerpt.jpg" alt="dark_knight-screenplay-excerpt" width="480" height="321" /></p>
<p>Yo tiendo a irme a lo narrativo, y no encuentro nada malo en una película narrada con dos personas sentadas a una mesa contándose lo que ha ocurrido, pero eso es un defecto mío y todavía estoy peleando para corregirlo. Los guionistas de <strong>Los hombres de Paco</strong> lo hacen bien y yo voy a intentar aprender a hacerlo así, a ver si, con el tiempo y una caña, me sale solo. Estos muchachos tienen su trama pensada, saben lo que quieren que ocurra, y entonces dicen: &#8220;Pensemos en una <strong>imagen</strong> que queramos ver en pantalla, una imagen que, aislada del contexto, te haga desear quedarte a ver qué coño está pasando ahí&#8221;. Se hace el silencio, los muchachos piensan y yo me quedo con cara de deficiente, porque en mi cabeza las cosas ocurren en <strong>palabras</strong>, no en imágenes. O más en palabras que en imágenes, en todo caso.</p>
<p>Hagan el ejercicio si tienen un rato y están lo bastante ociosos. Imaginen. Busquen algo con colores y contornos, con un ángulo y una luz, con sonido y <em>movimiento</em>. ¿Les parece fácil? Pues yo llevo tres días aparcando los libros y revisando tebeos (<em>La narración gráfica</em> de <strong>Eisner</strong>, los libros de <strong>Scott</strong> sobre la técnica del cómic), series y películas, en un intento desesperado de reajustar mi sistema a un entorno visual. Yo, que no distingo entre izquierda y derecha, que soy incapaz de visualizar un cubo girando, que no entiendo los mapas y mucho menos los planos, que perdí las referencias de tiempo y espacio y que considero las coordenadas un lenguaje abstracto y aterrador y vertiginoso.</p>
<p>En eso estoy mientras llueve ahí fuera y suenan guitarras. ¿Qué están haciendo ustedes? ¿Algo bonito? Seguro que sí.</p>
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		<title>En el principio era el Lector</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2008/12/08/en-el-principio-era-el-lector/</link>
		<comments>http://www.lectorconstante.com/2008/12/08/en-el-principio-era-el-lector/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 08 Dec 2008 14:13:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Bienvenidos al Nuevo y Perfeccionado Lector Constante, que espero que sea del agrado de ustedes, Amigos. Ahora es todo más grande, está más ordenado y tiene un pequeño bufón con un gran libro en una esquina. Yaaajuiii.
La autora de la programación y del nuevo diseño es la señorita Kit [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Bienvenidos al <strong>Nuevo y Perfeccionado Lector Constante</strong>, que espero que sea del agrado de ustedes, Amigos. Ahora es todo más grande, está más ordenado y tiene un pequeño bufón con un gran libro en una esquina. Yaaajuiii.</p>
<p>La autora de la programación y del nuevo diseño es la señorita <strong>Kit Moresby</strong>, webmistress freelance y antropóloga en los ratos libres. Sin ella, nada de esto sería posible, porque ya es legendaria mi absoluta incapacidad para trastear con la herramienta de Satán que hemos dado en llamar ordenador. Por no mencionar mi completa ceguera a los colores, mi carencia de visión espacial o mi desconcierto a la hora de decidir entre más de dos opciones. Bien, hurra y bravo por la señorita <strong>Moresby</strong>, responsable de que el Lector sea algo más que una página blanca con letras negras.</p>
<p>El trabajo profesional de la señorita Moresby puede verse y contratarse en el enlace que encontrarán en la columna de la izquierda. O aquí:</p>
<p><a title="Artkanna" href="http://www.artkanna.com">www.artkanna.com</a></p>
<p>Donde podrán ver cosas tan bellas como esto:</p>
<p><img class="aligncenter" title="Escalera" src="http://farm4.static.flickr.com/3185/3092675184_5e6f08f6dc_o.jpg" alt="" width="333" height="500" /></p>
<p>Esto:</p>
<p><img class="aligncenter" title="Fuchsia Groan" src="http://farm4.static.flickr.com/3281/3091836809_fb66839d05_o.jpg" alt="" width="558" height="500" /></p>
<p>Esto:</p>
<p><img class="aligncenter" title="Vondelpark" src="http://farm4.static.flickr.com/3208/3091836695_0a7cfbdc3b_o.jpg" alt="" width="600" height="388" /></p>
<p>O incluso esto:</p>
<p><img class="aligncenter" title="Nadia y un reflejo" src="http://farm4.static.flickr.com/3136/3092675038_44c2279a0c_o.jpg" alt="" width="334" height="500" /></p>
<p>La señorita <strong>Moresby</strong>, preocupada por el correcto funcionamiento del nuevo diseño, me pide que les transmita lo que sigue:</p>
<ol>
<li><strong>El Nuevo y Perfeccionado Lector Constante</strong> puede tener algún <strong>fallo</strong>, porque la entropía es un hecho y la confusión no sólo reina, también gobierna. Si ustedes, Amigos, observan anomalías de cualquier tipo, pueden señalarlas en la sección de comentarios. Problemas en la navegación, ruiditos inquietantes, reacciones alérgicas, cualquier síntoma de decadencia que observen con sus críticos y agudos ojitos. Gracias mil.</li>
<li><strong>El Nuevo y Perfeccionado Lector Constante</strong> tiene una nueva dirección para las <strong>suscripciones RSS</strong>. Si ustedes, Amigos, desean seguir recibiendo las nuevas entradas en sus feeds, harán bien en <strong>actualizar</strong> su suscripción. Tampoco estaría de más que lo comentaran a cualquier Amigo Lector que desconozca la situación actual y que achaque la falta de actualizaciones a la desidia, la holgazanería y demás vicios que constituyen la herencia de la humanidad. Corran la voz. Gracias mil.</li>
<li><strong>El Nuevo y Perfeccionado Lector Constante</strong> admite y agradece la colaboración de todos ustedes. ¿Tienen algo que decir sobre el diseño nuevo? ¿Echan algo en falta? ¿Desearían otras categorías, más imágenes, menos verso, más biología, un poquito de esto o de aquello? ¿Un foro, un formulario para enviar comentarios privados, una lista de autores o libros para comentar? Anímense a tomar por asalto la sección de comentarios y opinar como si no hubiera un mañana. Somos todo oídos. Y, de nuevo, gracias mil.</li>
</ol>
<p>Creo que eso era todo. El <strong>Nuevo y Perfeccionado Lector Constante</strong> les agradece su atención y su fidelidad, y se dispone a iniciar una nueva etapa. Mi intención, como de costumbre, es actualizar más a menudo y terminar de una puta vez todas esas entradas que tengo en borrador, acumulando polvo y aburrimiento.</p>
<p>También, si a ustedes les parece oportuno, me apetece contarles algo más de <strong>mi trabajo</strong>. Muchos de ustedes, me consta, escriben sus propios blogs, relatos, artículos y demás géneros breves. Alguno tendrá una novela durmiendo en un cajón, a la espera de tiempos mejores para los escritores inéditos. Se me ocurre que a lo mejor están interesados en aprender algo acerca del <strong>guión</strong>, por pura curiosidad o para escribir correctamente sus propios guiones. Yo estoy todavía aprendiendo los rudimentos del género y las técnicas más básicas, y el proceso está resultando muy divertido e inspirador. Si a ustedes les apetece compartirlo, no tienen más que señalarlo así en la sección de comentarios, y yo incluiré una nueva categoría entre las habituales y les contaré, un suponer, cómo se escribe una <strong>escena</strong>, cómo se elabora un <strong>arco horizontal</strong> o cómo se detecta una <strong>pifia</strong> escondida entre setenta páginas de guión.</p>
<p>Y con esto, Amigos, pasamos a inaugurar el Nuevo y Perfeccionado Lector Constante con una nueva entrada. Ahí tienen, para su deleite, una selección de <strong>comienzos</strong> de diversos libros. Algunos son ya clásicos y se citan siempre que se habla de este tema, otros son aportaciones de Amigos Lectores y alguno me lo he sacado de la manga. No pretende ser una lista exhaustiva, sólo una muestra, así que si usted, Amigo Lector, echa en falta su comienzo favorito de novela, relato, poema, guión o receta de cocina, siéntase libre de contarlo al resto de los Lectores en la sección de comentarios. Todos lo disfrutaremos.</p>
<p>Pasen y lean, Amigos.</p>
<p>***<br style="font-weight: bold;" /><span style="font-weight: bold;">CIEN AÑOS DE SOLEDAD</span> (Gabriel García Márquez)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Cien años de soledad" src="http://farm4.static.flickr.com/3064/3074587197_17889c9d28.jpg" alt="" width="316" height="500" /></p>
<blockquote><p><em>Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">SCARAMOUCHE</span> (Rafael Sabatini)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Scaramouche" src="http://farm4.static.flickr.com/3063/3074661509_4f959f802b_o.jpg" alt="" width="265" height="400" /></p>
<blockquote><p><em>Nació con el don de la risa y con la intuición de que el mundo estaba loco. Y ese fue todo su patrimonio</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">YO, CLAUDIO</span> (Robert Graves)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Yo, Claudio" src="http://farm4.static.flickr.com/3293/3075662282_3b7b425f19_o.jpg" alt="" width="202" height="315" /></p>
<blockquote><p><em>Yo, Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico y tal cual (porque no pienso molestarlos con todos mis títulos), que otrora, no hace mucho, fui conocido por mis parientes, amigos y colaboradores como <strong><span style="font-style: italic;">Claudio el Idiota</span>,</strong> o <strong><span style="font-style: italic;">Ese Claudio</span></strong>, o <strong><span style="font-style: italic;">Claudio el Tartamudo</span></strong>, o <strong><span style="font-style: italic;">Clau-Clau-Claudio</span></strong>, o cuanto mucho, como <strong><span style="font-style: italic;">El pobre tío Claudio</span></strong>, voy a escribir ahora esta extraña historia de mi vida. Comenzaré con mi niñez más temprana y seguiré año tras año, hasta llegar al fatídico momento del cambio en que, hace unos ocho años, a la edad de cincuenta y uno, me encontré de pronto en lo que podría denominar &#8220;la jaula dorada&#8221;, de la cual jamás he podido zafarme desde entonces</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">LA METAMORFOSIS</span> (Franz Kafka)</p>
<p><img class="aligncenter" title="La metamorfosis" src="http://farm4.static.flickr.com/3166/3074587193_fb0d6cf93f.jpg" alt="" width="332" height="500" /></p>
<blockquote><p><em>Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado sobre su espalda dura y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza, veía un vientre abombado, parduzco, dividido por partes duras en forma de arco, sobre cuya protuberancia apenas podía mantenerse el cobertor, a punto ya de resbalar al suelo. Sus muchas patas, ridículamente pequeñas en comparación con el resto de su tamaño, le vibraban desamparadas ante los ojos</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">LOLITA</span> (Vladimir Nabokov)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Lolita" src="http://farm4.static.flickr.com/3009/3074575343_373d93d481.jpg" alt="" width="320" height="500" /></p>
<blockquote><p><em>Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Mi pecado, mi alma. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.<br />
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuan­do firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita</em>.</p></blockquote>
<p>***<br />
<br style="font-weight: bold;" /><span style="font-weight: bold;">MEMORIAS DE ÁFRICA</span> (Isak Dinesen)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Memorias de África" src="http://farm4.static.flickr.com/3247/3075410770_2f71374f75.jpg" alt="" width="303" height="500" /></p>
<blockquote><p><em>Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">GRANDES ESPERANZAS </span>(Charles Dickens)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Grandes esperanzas" src="http://farm4.static.flickr.com/3247/3074587209_5ef60db92e_o.jpg" alt="" width="280" height="400" /></p>
<blockquote><p><em>Como mi apellido es Pirrip y mi nombre de pila Philip, mi lengua infantil, al querer pronunciar ambos nombres, no fue capaz de decir nada más largo ni más explícito que Pip. Por consiguiente, yo mismo me llamaba Pip, y por Pip fui conocido en adelante</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">ANA KARENINA</span> (León Tolstoi)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Ana Karenina" src="http://farm4.static.flickr.com/3197/3075411150_09bd8236d3_o.jpg" alt="" width="301" height="475" /></p>
<blockquote><p><em>Todas las familias dichosas se parecen, y las desgraciadas, lo son cada una a su manera</em>.</p></blockquote>
<p>***<br />
<br style="font-weight: bold;" /><span style="font-weight: bold;">EL HOBBIT </span>(J. R. R. Tolkien)</p>
<p><img class="aligncenter" title="El hobbit" src="http://farm4.static.flickr.com/3170/3074584891_07e48301d7_o.jpg" alt="" width="249" height="400" /></p>
<blockquote><p><em>En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad</em>.</p></blockquote>
<p>***<br />
<br style="font-weight: bold;" /><span style="font-weight: bold;">EL SEÑOR DE LAS MOSCAS</span> (William Golding)</p>
<p><img class="aligncenter" title="El señor de las moscas" src="http://farm4.static.flickr.com/3048/3074575697_e45b0d627c_o.jpg" alt="" width="300" height="478" /></p>
<blockquote><p><em>El muchacho rubio descendió un último trecho de roca y comenzó a abrirse paso hacia la laguna. Se había quitado el suéter escolar y lo arrastraba en una mano, pero a pesar de ellos sentía la camisa gris pegada a su piel y los cabellos aplastados contra la frente. En torno suyo, la penetrante cicatriz que mostraba la selva estaba bañada en vapor</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">MOBY DICK</span> (Herman Melville)</p>
<p><a href="http://farm4.static.flickr.com/3021/3076832783_372ee55152_o.jpg"><img class="aligncenter" title="Moby Dick" src="http://farm4.static.flickr.com/3021/3076832783_372ee55152_o.jpg" alt="" width="300" height="458" /></a></p>
<blockquote><p><em>Llamadme Ismael. Hace unos años -no importa cuánto tiempo exactamente- con muy poco o ningún dinero en el bolsillo y sin nada en tierra que me interesara, creí que podría ir a navegar por ahí y ver la parte acuática del mundo. Es mi modo de ahuyentar la melancolía y regular la circulación. Cada vez que me sorprendo con una expresión de tristeza en la boca que va en aumento; cada vez que me descubro deteniéndome involuntariamente ante las tiendas de ataúdes, y siguiendo a cualquier funeral con que me encuentro; y especialmente si la hipocondría me domina de tal modo que hace falta un sólido principio moral para no salir a la calle y derribar metódicamente los sombreros de los transeúntes, entonces, comprendo que ha llegado la hora de hacerme a la mar cuanto antes</em>.</p></blockquote>
<p>***<br />
<br style="font-weight: bold;" /><span style="font-weight: bold;">EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO</span> (J. D. Salinger)</p>
<p><img class="aligncenter" title="El guardián entre el centeno" src="http://farm4.static.flickr.com/3175/3074587201_a0ec61ac68.jpg" alt="" width="294" height="500" /></p>
<blockquote><p><em>Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">NEUROMANTE</span> (William Gibson)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Neuromante" src="http://farm4.static.flickr.com/3239/3075410894_ff642eec6f_o.jpg" alt="" width="299" height="500" /></p>
<blockquote><p><em>El cielo sobre el puerto tenía el color de una pantalla de televisor sintonizada en un canal muerto.</em></p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">LAS TRAVESURAS DE GUILLERMO</span> (Richmal Crompton)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Travesuras de Guillermo" src="http://farm4.static.flickr.com/3222/3074827379_e3cd91f7e4_o.jpg" alt="" width="300" height="400" /></p>
<blockquote><p><em>Guillermo se sentía amargado. Estaba pasando por uno de sus periodos -bastante frecuentes- de impopularidad. Y había llegado al punto culminante de esa impopularidad cuando una tía tímida le había regalado seis peniques, esperando granjearse así sus simpatías</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">EL HOMBRE QUE PUDO REINAR</span> (Rudyard Kipling)</p>
<p><img class="aligncenter" title="El hombre que pudo reinar" src="http://farm4.static.flickr.com/3039/3075496478_93530bb60e_o.jpg" alt="" width="209" height="320" /></p>
<blockquote><p><em>&#8220;Hermano de un príncipe y camarada de un mendigo, siempre que sean dignos de ello&#8221;:</em></p>
<p><em>La ley citada prescribe una línea clara de conducta, y nada fácil de seguir. Yo he sido camarada de un mendigo una y otra vez bajo circunstancias que impedían que cada uno de los dos averiguara si el otro era digno de ello. Todavía me falta ser hermano de un príncipe, aunque en cierta ocasión estuve a punto de emparentar con quien pudo haber sido un verdadero rey: un hombre a quien tocaba un reino, con ejército, tribunales, rentas y sistema político, todo completo. Pero, hoy, mucho me temo que mi rey está muerto, y si ambiciono una corona debo procurármela yo mismo</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">TARZÁN DE LOS MONOS</span> (Edward Rice Burroughs)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Tarzán de los monos" src="http://farm4.static.flickr.com/3207/3092737208_9861ef8077.jpg" alt="" width="320" height="500" /></p>
<blockquote><p><em>Esta historia me la proporcionó alguien que no tenía motivo alguno para contármela, ni a mí ni a nadie. El principio del relato podría atribuirlo a la seductora influencia que sobre el narrador ejercían los vapores etílicos de una añeja cosecha. El resto de la extraña fábula llegaría como consecuencia de la escéptica incredulidad que manifesté durante los días siguientes</em>.</p></blockquote>
<p>***<br />
<br style="font-weight: bold;" /><span style="font-weight: bold;">LA CASA DE ASTERIÓN</span> (Jorge Luis Borges)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Teseo y el Minotauro" src="http://farm4.static.flickr.com/3010/3092765768_7e199ee93a.jpg" alt="" width="500" height="371" /></p>
<blockquote><p><em>Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias.</em></p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">FAHRENHEIT 451</span> (Ray Bradbury)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Fahrenheit 451" src="http://farm4.static.flickr.com/3016/3075762886_7d93c678eb.jpg" alt="" width="307" height="500" /></p>
<blockquote><p><em>Constituía un placer especial ver las cosas consumidas, ver los objetos ennegrecidos y cambiados</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">EL CUMPLEAÑOS DE LA INFANTA</span> (Oscar Wilde)</p>
<p><img class="aligncenter" title="El cumpleaños de la infanta por Jessie M. King" src="http://farm4.static.flickr.com/3046/3092801512_37094feda0.jpg" alt="" width="377" height="500" /></p>
<blockquote><p><em>Era el cumpleaños de la infanta. Tenía exactamente doce años, y el sol lucía con brillantez en los jardines del palacio.</em></p>
<p><em>Aunque era una princesa real y la infanta de España, sólo tenía un cumpleaños una vez cada año, igual que los niños más pobres y por eso era de gran importancia para todo el país que ella pasara un bello día en esta ocasión. Y realmente era un bello día. Los altos tulipanes moteados se erguían sobre sus tallos como largas filas de soldados y parecían desafiar a las rosas a través de la hierba, diciendo:</em></p>
<p><em>-Somos tan espléndidos como vosotras.</em></p></blockquote>
<p>***</p>
<p><strong>LA BIBLIA </strong></p>
<p><img class="aligncenter" title="Biblia de Gutenberg" src="http://farm4.static.flickr.com/3218/3091927505_ff5cb59019.jpg" alt="" width="359" height="500" /></p>
<blockquote><p><em>1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.</em></p>
<p><em>1:2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.</em></p>
<p><em>1:3 Y dijo Dios: sea la luz; y fue la luz.</em></p>
<p><em>1:4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.</em></p>
<p><em>1:5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana del día primero.</em></p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">ORGULLO Y PREJUICIO</span> (Jane Austen)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Orgullo y prejuicio, por Hugh Thomson" src="http://farm4.static.flickr.com/3034/3091988537_d1b8437c7d_o.gif" alt="" width="510" height="331" /></p>
<blockquote><p><em>Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa.</em></p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">LA PIEL FRÍA</span> (Albert Sánchez Piñol)</p>
<p><img class="aligncenter" title="La piel fría" src="http://farm4.static.flickr.com/3211/3074661421_f65ef45a80_o.jpg" alt="" width="256" height="400" /></p>
<blockquote><p><em>Nunca estamos infinitamente lejos de aquellos a quienes odiamos. Por la misma razón, pues, podríamos creer que nunca estaremos absolutamente cerca de aquellos a quienes amamos. Cuando me embarqué ya conocía este principio atroz. Pero hay verdades que merecen nuestra atención, y hay otras con las que no conviene mantener diálogos.</em></p></blockquote>
<blockquote><p><em>Tuvimos la primera visión de la isla al amanecer</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><strong>EL PROCESO</strong> (Franz Kafka)</p>
<p><img class="aligncenter" title="El proceso" src="http://farm4.static.flickr.com/3291/3074928329_57ca3a2201_o.jpg" alt="" width="270" height="419" /></p>
<blockquote><p><em>Alguien tenía que haber calumniado a Joseph K, pues fue detenido una mañana sin haber hecho nada malo</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><strong>EL CORAZÓN DELATOR</strong> (Edgar Allan Poe)</p>
<p><img class="aligncenter" title="El corazón delator" src="http://farm4.static.flickr.com/3020/3075851580_a5e391666d_o.gif" alt="" width="315" height="445" /></p>
<blockquote><p><em>¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen&#8230; y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><strong>NO ES PAÍS PARA VIEJOS</strong> (Cormac McCarthy)</p>
<p><img class="aligncenter" title="No es país para viejos" src="http://farm4.static.flickr.com/3154/3075038047_ecc48ac502_o.jpg" alt="" width="320" height="557" /></p>
<blockquote><p><em>Mandé a un chico a la cámara de gas en Huntsville. A uno nada más. Yo arresté y yo testifiqué. Fui a visitarlo dos o tres veces. Tres veces. La última fue el día de su ejecución. No tenía por qué ir, pero fui. Naturalmente, no quería ir. Habia matado a una chica de catorce años y os puedo asegurar que yo no sentía grandes deseos de ir a verle y mucho menos de presenciar la ejecución, pero lo hice</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p><span style="font-weight: bold;">HISTORIA DE DOS CIUDADES</span> (Charles Dickens)</p>
<p><img class="aligncenter" title="Historia de dos ciudades" src="http://farm4.static.flickr.com/3099/3092765840_5c53bb52c0_o.gif" alt="" width="247" height="389" /></p>
<blockquote><p><em>Era el mejor de los tiempos y el peor; la edad de la sabiduría y de la tontería; la época de la fe y la época de la incredulidad; la estación de la luz y la de las tinieblas; era la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación; todo se nos ofrecía como nuestro y no teníamos absolutamente nada; íbamos todos derechos al cielo, todos nos precipitábamos en el infierno.</em></p></blockquote>
<p>***</p>
<p>Y con esto cerramos por hoy, Amigos. Créditos y me vuelvo a trabajar. Un placer volver a estar con ustedes, estrenando ropa y combatiendo la entropía. Claro que sí.</p>
<p><strong>CRÉDITOS</strong></p>
<ul>
<li>Cientos de disculpas a los <strong>traductores</strong> de todos los textos que figuran en esta entrada. No están tomados de mis libros, sino de la red, que normalmente no acredita como debe esas cosas. De todas formas, creo que los tengo todos, así que prometo buscarlos, abrirlos, encontrar el dato y editar entonces la entrada para incluirlo. Y como desagravio, prometo mencionar siempre, siempre al traductor de los libros que recomendamos en el programa de radio. Los Oyentes Constantes darán fe de mi promesa.</li>
<li>La imagen que ilustra <em>El cumpleaños de la infanta</em>, de <strong>Oscar Wilde</strong>, es obra de (y pertenece a) una ilustradora portentosa, llamada <strong>Jessie M. King</strong>. Está tomada sin permiso pero sin ánimo de lucro de esta página: <a title="Artpassions" href="http://king.artpassions.net/">http://king.artpassions.net/</a>. Vayan a pasmarse, es un lugar increíble, un cofre de tesoros, una plétora de maravillas, un enjambre de prodigios.</li>
<li>La imagen que ilustra <em>Orgullo y prejuicio</em>, de <strong>Jane Austen</strong>, es de dominio público. La hizo un señor llamado <strong>Hugh Thomson</strong> en 1894 y representa a <strong>la familia Bennet</strong>.</li>
<li>Salvo las excepciones mencionadas, todos los <strong>textos</strong> y las <strong>imágenes</strong> fueron tomados de la red, sin ánimo de lucro y, sobre todo, sin ánimo de jorobar a nadie. No tengo manera de escanear mis propios libros, y algunos ni siquiera están aquí, en la sede madrileña de la Biblioteca Constante. Si alguien se sintiera perjudicado por el uso que estoy haciendo de su trabajo, no tiene más que decirlo. Lo retiraré de mi página y pensaré que es un quisquilloso, un tiquismiquis y un picajoso, pero no se lo diré. Al resto, muchas gracias.</li>
</ul>
<p>Hale, a trabajar. El capítulo 37 de mi serie, el guión de un cortometraje y la biblia de otra serie me miran con ojos de corderito blanco. Pasen ustedes un buen día.</p>
<p>Y, naturalmente, tengan cuidado ahí fuera, porque habrá que romperlo todo para volver a empezar.</p>
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		<item>
		<title>Pintando la valla</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2008/12/02/pintando-la-valla/</link>
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		<pubDate>Tue, 02 Dec 2008 00:00:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenas noches, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Unas breves líneas para advertirles de que el Lector permanecerá unos días cerrado. Yo necesito cirugía menor y el Lector necesita unos cambios, ropa limpia, zapatos nuevos. Cuando vuelva a abrirse, no lo reconocerán ustedes, porque estará hecho un pincel y será bello y luminoso como el halo de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenas noches, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Unas breves líneas para advertirles de que el Lector permanecerá unos días cerrado. Yo necesito cirugía menor y el Lector necesita unos cambios, ropa limpia, zapatos nuevos. Cuando vuelva a abrirse, no lo reconocerán ustedes, porque estará hecho un pincel y será bello y luminoso como el halo de la luna.</p>
<p><img class="aligncenter" title="Tom Sawyer pintando la valla" src="http://farm4.static.flickr.com/3072/3075207943_b0c1d75047.jpg" alt="" width="467" height="500" /></p>
<p>Hasta entonces, lean cosas bonitas y tengan cuidado ahí fuera, donde hace un frío polar.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Gabinete de curiosidades</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2008/11/03/gabinete-de-curiosidades/</link>
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		<pubDate>Mon, 03 Nov 2008 08:42:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuidado con el Ojo Reptante]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>
		<category><![CDATA[La estrella extravagante]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
La verdad es que yo quería contarles cosillas sobre el pasado día de Difuntos. Sobre la tradición, sobre la muerte, sobre el luto, sobre ir a ver el Tenorio a Alcalá o a Guadalajara. Anduve leyendo cosas sobre la nera signora, la Parca, la Canina, la Catrina y demás [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>La verdad es que yo quería contarles cosillas sobre el pasado día de <strong>Difuntos</strong>. Sobre la tradición, sobre la muerte, sobre el luto, sobre ir a ver el <strong>Tenorio</strong> a Alcalá o a Guadalajara. Anduve leyendo cosas sobre la <strong><em>nera signora</em></strong>, la <strong>Parca</strong>, la <strong>Canina</strong>, la <strong>Catrina</strong> y demás manifestaciones del acabarse. Leí también acerca de la buena muerte medieval, acerca de ritos funerarios, de últimas palabras, de tumbas en forma de útero, de las bodas de los muertos, de la muerte en Occidente y en Oriente, de la muerte en la Biblia y del infierno y del paraíso. Fui a ver un bonito <strong>altar de muertos mexicano</strong>, donde había flores, calaveras y ofrendas de tequila, atole, cerveza y frutas. Busqué las ilustraciones de la Danza de la Muerte de <strong>Holbein</strong> y los esqueletos de<strong> José Guadalupe Posada</strong>, encontré por el camino los de <strong>Manuel Manilla</strong>, aparecieron también grabados de <strong>Goya</strong>, pinturas de <strong>Valdés Leal</strong> y de <strong>José Gutiérrez Solana</strong>.</p>
<p>Y entonces apareció un verso de <strong>Quevedo</strong> y me trastocó todos los planes. Este verso:</p>
<blockquote><p><em>Retirado en la paz de estos desiertos,</em></p>
<p><em>con pocos, pero doctos libros juntos,</em></p>
<p><em>vivo en conversación con los difuntos</em></p>
<p><em>y escucho con los ojos a los muertos. </em></p></blockquote>
<p>Olvidemos el día de Difuntos. ¿No es ésta una bella manera de referirse a una biblioteca? Ya ven qué hermosa sinestesia emplea el señor <strong>Quevedo</strong>: <em>escucho con los ojos a los muertos</em>. La idea de que leer es hablar con muertos ilustres no es nueva, es más vieja que el hilo negro. Ustedes recordarán, seguramente, el libro (o la película) <em>El nombre de la rosa</em>. Allí, el joven <strong>Adso</strong> preguntaba a <strong>Fray Guillermo de Baskerville</strong>: <em>¿Habéis estado enamorado alguna vez, maestro?</em>. Y respondía Fray Guillermo: <em>Oh, sí, muchas veces. De Sócrates, de Aristóteles&#8230;</em></p>
<p>La biblioteca es, entonces, el lugar donde duermen el sueño eterno los maestros, donde se acumula la sabiduría. El que viene a adquirirla y los que allí están para suministrarla, en amena conversación. Ya lo decía <strong>Alfonso X</strong> el Sabio:</p>
<blockquote><p><em>Quemad viejos leños,</em></p>
<p><em>leed viejos libros,</em></p>
<p><em>bebed viejos vinos,</em></p>
<p><em>tened viejos amigos</em>.</p></blockquote>
<p>¿Y a dónde vamos con todas estas citas? ¿No íbamos a hablar de los difuntos? No, ya no. Tendrá que ser en otro momento, porque ahora vamos a saludar con el sombrero a este señor:</p>
<p><a href="http://farm4.static.flickr.com/3216/2999108072_08fc3cb6e4_o.jpg"><img class="alignnone" title="Jay Walker" src="http://farm4.static.flickr.com/3216/2999108072_08fc3cb6e4_o.jpg" alt="" width="255" height="301" /></a></p>
<p>Este sonriente caballero se llama <strong>Jay Walker</strong> y preside una empresa llamada <strong>Walker Digital</strong>, dedicada a investigación y desarrollo (de sabe Dios qué), que cuenta con doscientas patentes en su haber. También tiene algo llamado <strong>Priceline.com</strong>, que no sé lo que es, pero que parece una cornucopia de pasta y de prestigio.</p>
<p>El señor<strong> Walker</strong> está casado y tiene dos hijos, que son seguramente las criaturas más felices del planeta. Porque el resto de los niños van a la biblioteca de su cole, lo que está bien, o a la de su barrio, lo que también esta bien, pero los hijos del señor <strong>Walker</strong> no tienen más que abrir las grandes puertas al final del pasillo y llegar aquí, a la biblioteca de papá:</p>
<p><img class="alignnone" title="Biblioteca de Jay Walker" src="http://farm4.static.flickr.com/3022/2986440924_eb88f284bd_o.jpg" alt="" width="630" height="495" /></p>
<p>Esta preciosidad está en Nueva Inglaterra, tiene tres niveles y ocupa más de trescientos metros cuadrados. <strong>Walker</strong> es un apasionado de la historia, la ciencia y la tecnología, y desde muy jovencito acumula testimonios de la imaginación y el talento humanos:libros, mapas, ilustraciones, pinturas, esculturas, tallas, cristales, artefactos, inventos y otros inclasificables objetos.</p>
<p>Total, que llegó un momento en el que le ocurrió lo que era predecible: su inmensa colección de libros y objetos fascinantes empezaba a metérsele en la cama. No había espacio para tanta maravilla en su pisito de soltero. ¿Y qué hizo el buen señor? Llamó a un arquitecto molón y le pidió que construyera una casa, en la casa una biblioteca y en la biblioteca tres niveles, como si de un laberinto de <strong>Borges</strong> se tratara. Lo decoró con bonitos cristales y hermosas maderas y metió dentro ese dorado enjambre de prodigios que había atesorado con tanto mimo.</p>
<p>Y éste fue el resultado:</p>
<p><img class="alignnone" title="Biblioteca privada de Jay Walker" src="http://farm4.static.flickr.com/3011/2985594807_33b412e472_o.jpg" alt="" width="630" height="484" /></p>
<p>¿Ven cuántos libros? Pues eso no es nada. La biblioteca del señor <strong>Walker</strong> ya es mucho más que una biblioteca: es un gabinete de curiosidades, una cueva de Aladino, un créase o no de <strong>Ripley</strong>. Vamos a darnos una vuelta por los pasillos, venga.</p>
<p><img class="alignnone" title="Los tesoros de Walker" src="http://farm4.static.flickr.com/3283/2985594695_39af452d85_o.jpg" alt="" width="630" height="497" /></p>
<p>Ahí arriba se acumula lo siguiente:</p>
<p>-el tratado de medicina <strong><em>Anatomia universa</em></strong>, que es de principios del siglo XIX y que es obra del ilustrador italiano <strong>Paolo Mascagni</strong>.</p>
<p>-a su lado, junto al hombro, está un kit de <strong>instrumentos de cirugía</strong> de los médicos de la Guerra Civil. Su Guerra Civil, imaginamos.</p>
<p>-un poco más arriba se puede ver (y nunca mejor dicho) un <strong>tratado de óptica </strong>y una caja con <strong>ojos de mentira</strong>, protésicos y un poco escalofriantes. ¿Y qué es lo que mantiene abierta la caja de los ojitos? <strong>Cosa</strong>, la mano que la <strong>Familia Addams</strong> tenía de mascota en la película homónima. La mano <em>original</em>, naturalmente, y firmada por todo el elenco de la peli.</p>
<p>-¿Ven ese pequeño <strong>busto blanco</strong>? Es como el de las farmacias, con la salvedad de que éste se hizo para los estudiantes de frenología del siglo XIX y que está junto a un libro, editado <em>circa 1500</em>, con las primeras ilustraciones publicadas de <strong>cirugía en seres humanos</strong>.</p>
<p>-Y como el hombre no fue siempre la medida de todas las cosas, fósiles habemus: un <strong>trilobite</strong> de hace 300 millones de años, que se dice pronto, el esqueleto de un <strong>raptor</strong> y unos cuantos <strong>huevos fosilizados de dinosaurio</strong>.</p>
<p>¿Se van haciendo una idea? Pues límpiense la baba de los labios, porque aún hay más:</p>
<p><img class="alignnone" title="Más tesoros de Jay Walker" src="http://farm4.static.flickr.com/3037/2985594741_1245c68cb5_o.jpg" alt="" width="630" height="794" /></p>
<p>Además de la hermosa cristalera y el no menos hermoso <strong>suelo taraceado al estilo Escher</strong>, ahí tenemos lo que sigue:</p>
<p>-junto a la ventana hay un <strong>libro</strong> muy, muy grande. El ángulo hace que parezca más pequeño, pero fíjense en la silla que tiene a la izquierda y se harán una idea correcta de sus proporciones. Es que no es un libro, es una <strong>escultura de Clyde Lynds</strong>, pesa un cuarto de tonelada y representa el espíritu de la biblioteca de Walker. En la página derecha está la <strong>mente</strong>, en la página izquierda el <strong>universo</strong>.</p>
<p>-¿Y cómo se mira al universo? Con ese estupendo <strong>telescopio</strong> de la derecha, que tiene nombre de nave espacial: <strong>Questar 7</strong>.</p>
<p>-un poco más abajo, sobre la mesa, hay un <strong>globo lunar</strong>, que es un modelo de la luna, como el globo terráqueo lo es de la Tierra o la esfera armilar lo es de la esfera celeste. Este ejemplar está firmado por <strong>doce astronautas</strong> que caminaron sobre la luna. Bravo, Walker.</p>
<p>-sin salir del universo, en la misma mesa reposa un trozo del <strong>meteorito de hierro</strong> de veintiocho toneladas que cayó del cielo y pegó contra las montañas <strong>Sikhote-Alin</strong> (Rusia) allá por 1947, dejando una estela de humo de treinta y dos kilómetros de largo, que se quedó en el cielo durante unas horas y que fue el pasmo de la población local. Diez años después, los rusos conmemoraron el susto emitiendo este <strong>sello</strong> tan chulo:</p>
<p><img class="alignnone" title="Sikhote-Alin stamp " src="http://farm4.static.flickr.com/3067/2994534487_40ac70806a_o.jpg" alt="" width="334" height="480" /></p>
<p>El trozo que tiene el señor <strong>Walker</strong> es pequeñito, pero pesa casi siete kilos.</p>
<p>-un poco más abajo está el <strong>atlas celeste</strong> ilustrado a mano por <strong>Andrea Cellarius</strong>, que data de 1660 y que muestra los primeros mapas en los que la <strong>Tierra</strong> no era ya el centro del sistema solar. Wow.</p>
<p>Y como el señor <strong>Walker</strong> vive muy consciente de que la ciencia es la magia de nuestro siglo, ahí está su homenaje a un tiempo en el que no era tan sencillo distinguir una de otra. Sin orden ni concierto:</p>
<p><img class="alignnone" title="La ciencia y la tecnología en la Biblioteca Walker" src="http://farm4.static.flickr.com/3204/2986450834_73fd047b43_o.jpg" alt="" width="630" height="500" /></p>
<p>-un <strong>ordenador portátil para niños</strong>, que es lo que tiene ese insólito color pistacho.</p>
<p>-una <strong>máquina de escribir</strong> de 1911 y una <strong>radio Kent</strong> de 1909.</p>
<p>-la archifamosa <strong>máquina Enigma</strong>, con la que los nazis creyeron poder crear un código indescifrable. Ja.</p>
<p>-una copia del <strong>primer tratado sobre criptografía</strong>, titulado <strong><em>Polygraphiae</em></strong> y escrito en 1518 por el monje benedictino <strong>Johannes Trithemius</strong>. Este señor escribió también otro libro, <strong><em>Steganographia</em></strong>, donde desarrollaba un sistema de cifrado de textos consistente en esconder cada letra en columnas sucesivas de texto, de manera que pudieran ocultarse en un libro piadoso de oraciones, por ejemplo. Este pionero del codificado acabó mal: sus libros fueron considerados poco menos que tratados de brujería y espiritismo, y la<strong> Inquisición</strong> (nadie espera a la Inquisición española) les puso las zarpas encima y los echó a la hoguera.</p>
<p>-un <strong>kinetoscopio</strong> y un <strong>fonógrafo</strong> construidos y firmados por Edison, con tres cilindros de cera usados para grabar.</p>
<p>-una copia exacta de <strong>la bombilla</strong> de Edison.</p>
<p>-un <strong>procesador IBM</strong> de 1960 y, junto a él, un <strong>cono de arcilla</strong>, de procedencia sumeria<strong></strong>, usado para registrar los excedentes de grano. Mamma mía.</p>
<p>Y por si todo lo anterior fuera poco, aquí pueden venir a morir los bibliómanos del mundo entero:</p>
<p><img class="alignnone" title="Los libros de Walker" src="http://farm4.static.flickr.com/3240/2986450788_fe4f4e1414_o.jpg" alt="" width="630" height="789" /></p>
<p>-justo aquí encima, sobre esta línea, pueden ustedes ver una muestra del trabajo de los señores <strong>Sangorski y Sutcliffe</strong>, encuadernadores desde 1901. Estas encuadernaciones son lo que parecen: joyas sobre la cubierta de un libro. Hay rubíes, hay esmeraldas y seguro que hay hasta cuerno de unicornio. Pueden echar un vistazo al trabajo de esos señores en la siguiente dirección:</p>
<p><a href="http://www.bookbinding.co.uk/Sangorski.htm">http://www.bookbinding.co.uk/Sangorski.htm</a></p>
<p>-un poco más arriba podemos ver <strong>un libro del siglo XVI sobre las justas</strong>. ¿Ven el pequeño caballero con su lanza? Junto a él hay un libro de <strong>Dickens</strong> (el Eterno lo tenga a su derecha), decorado con un retrato del autor.</p>
<p>-arriba del todo, un plato combinado de exquisiteces: la <strong>Biblia Coverdale</strong>, que es de 1535, además de ser la primera biblia <strong>traducida al inglés moderno</strong>; un volumen medieval con minuciosas ilustraciones de <strong>enanos</strong>; una colección de retratos realizada en el siglo XVII para un festival en Alemania; una guía indonesia del <strong>canibalismo</strong>, encuadernada en corteza; una figurilla de una <strong>diosa madre</strong> oriental, que parece comprada en el rastro pero nació cinco mil años antes que Cristo.</p>
<p>Y en la esquina de la derecha, abierta y marcada con post-its, descansa una copia del <strong><em>Liber Chronicarum</em></strong>. También se lo conoce como <em><strong>Las crónicas de Nuremberg</strong></em>, porque lo hicieron allí, o como <em><strong>La historia del mundo de Schedel</strong></em>, honrando a su autor principal, <strong>Hartmann Schedel</strong>. Escrito en 1493 y publicado por el impresor <strong>Anton Koberger</strong> (padrino de <strong>Durero</strong>), es una crónica de las edades del hombre, desde el Génesis hasta el Apocalipsis.</p>
<p>Este tipo de libro pretendía contener todo el saber de la época, y no es que lo consiguiera, pero se acercaba bastante. Incluye, por ejemplo, el grabado más antiguo de la ciudad de <strong>Jerusalén</strong>:</p>
<p><img class="alignnone" title="Jerusalén" src="http://farm4.static.flickr.com/3074/2994326091_716d731b1b.jpg" alt="" width="500" height="421" /></p>
<p>También tiene grabados de ciudades europeas, como Florencia, Praga o <strong>Cracovia</strong>:</p>
<p><img class="alignnone" title="Cracovia" src="http://farm4.static.flickr.com/3014/2995168204_971036dd02_o.png" alt="" width="800" height="403" /></p>
<p>O <strong>Breslau</strong>:</p>
<p><img class="alignnone" title="Breslau" src="http://farm4.static.flickr.com/3042/2995246988_d0e43181d8_o.png" alt="" width="800" height="383" /></p>
<p>Otros grabados ilustran la historia más o menos contemporánea. Aquí, una bonita y edificante <strong>matanza de judíos</strong>:</p>
<p><img class="alignnone" title="Matanza de los judíos" src="http://farm4.static.flickr.com/3197/2995165744_5beb40c64d_o.jpg" alt="" width="800" height="410" /></p>
<p>Y aquí, la muerte de <strong>Séneca</strong>:</p>
<p><img class="alignnone" title="Muerte de Séneca" src="http://farm4.static.flickr.com/3041/2994327271_d85ae5062d_o.png" alt="" width="340" height="364" /></p>
<p>Y, naturalmente, no podían faltarle los <strong>monstruos</strong>, las criaturas prodigiosas que el saber antiguo ubicaba en Africa (<em>Hic sunt leones</em>), en Asia y en mundos que aún no figuraban en el mapa. Por ejemplo, esta señorita peluda:</p>
<p><img class="alignnone" title="Señora peluda" src="http://farm4.static.flickr.com/3015/2994430611_cf0b7134fa_o.jpg" alt="" width="672" height="600" /></p>
<p>O este <strong>Polifemo</strong>:</p>
<p><img class="alignnone" title="Polifemo" src="http://farm4.static.flickr.com/3162/2994431117_3e8bb39c86_o.jpg" alt="" width="671" height="599" /></p>
<p>O este <strong>cuatroojos</strong>:</p>
<p><img class="alignnone" title="Cuatroojos" src="http://farm4.static.flickr.com/3291/2995272398_91c30ce135_o.jpg" alt="" width="638" height="587" /></p>
<p>O este bonito <strong>esciápodo</strong>, palabro que significa, literalmente, <em>sombrapié</em>.</p>
<p><img class="alignnone" title="Esciápodo o sombrapié" src="http://farm4.static.flickr.com/3251/2994429839_2b5cb76134_o.jpg" alt="" width="670" height="599" /></p>
<p>Según un tal <strong>Scylax de Carisande</strong>, estas criaturas vivían en la India. Según <strong>Plinio el Viejo</strong>, eran hombres con una sola pierna terminada en un pie gigantesco, que vivían en los desiertos. Cuando el sol apretaba, se tumbaban en el suelo, ponían la pierna en alto y se estaban ahí, tan ricamente, a la sombra de su pie. <strong>San Agustín</strong> también habla de ellos: <em>Asimismo afirman que hay una nación en que no tienen más que una pierna y que no doblan la rodilla y son de admirable velocidad, a los cuales llaman sciopodas.</em></p>
<p>Más portentos: la pesca (o la caza, según se mire) del <strong>pez león</strong>:</p>
<p><a href="http://farm4.static.flickr.com/3216/2995272168_23f6ee5cff.jpg"><img class="alignnone" title="El pez león" src="http://farm4.static.flickr.com/3216/2995272168_23f6ee5cff.jpg" alt="" width="500" height="270" /></a></p>
<p>El dibujito pequeño que ven ahí abajo es el <strong>Niño Oso</strong>, con su estupenda leyenda detrás. Dice el <em>Liber Chronicarum</em> que el papa <strong>Martín IV</strong> dejó embarazada a su prima y el resultado del embarazo fue el <strong>Niño Oso</strong>, que nació peludito como castigo por los pecados de sus padres. Pobrinho.</p>
<p><img class="alignnone" title="El Niño Oso" src="http://farm4.static.flickr.com/3223/2995271010_7795757a72_o.jpg" alt="" width="450" height="570" /></p>
<p>Ahí lo tienen, todo peludito. Parece simpático, ¿verdad? Parece un esbozo de <strong>Quentin Blake</strong> para algún cuento de <strong>Roald Dahl</strong>.</p>
<p>En fin, que el señor <strong>Walker</strong> elige con sabiduría lo que incorpora a su biblioteca, y además tiene pasta a espuertas para hacerlo. Porque hay más, mucho más, tesoros increíbles de los que no puedo hablarles con detenimiento porque tengo que salir para el curro a uña de caballo. Cosas como:</p>
<p>-el primer satélite construido por los rusos, el <strong>Sputnik I</strong> original.</p>
<p>-el <strong>cohete</strong> Saturno V y su manual de instrucciones.</p>
<p>-la servilleta en la que <strong>Franklin Delano Roosevelt</strong> trazó, en 1943, su plan para ganar la Segunda Guerra Mundial.</p>
<p>-un modelo de <strong>jet experimental</strong>, construido por la NASA, que no puede ser pilotado por seres humanos y que lo será por ordenadores.</p>
<p>-un <strong>candelabro</strong> (o puede que una lámpara de araña, no he visto imágenes) de la película de <strong>James Bond</strong> <em>Muere otro día</em>, comprado en una subasta y en perfecto funcionamiento.</p>
<p>-un libro de acuarelas que muestra el diseño de un <strong>palacio papal</strong> del siglo XVIII que nunca llegó a ser construido.</p>
<p>-el libro <em>Micrographia</em>, de <strong>Robert Hooke</strong>, en el que figuran las <strong>primeras ilustraciones</strong> hechas con un <strong>microscopio</strong>.</p>
<p>Y etcétera, etcétera, etcétera. Esto, Amigos, es una biblioteca <em>comme il faut</em> y lo demás son chorradas.</p>
<p>Créditos y les dejo ahora, muertos de envidia y asombro, y me voy al curro, porque de alguna manera hay que pagar esa primera edición de <em>Crimen y castigo</em>&#8230;</p>
<p><strong>CRÉDITOS</strong></p>
<ul>
<li>El aviso de la existencia de esta biblioteca se lo debo al amigo <strong>Circ</strong>, Alá le dé la paz, la alegría y un bidón de lubricante industrial. El señor <strong>Circ </strong>es un poderoso cazador de la red y es generoso con sus hallazgos. Ustedes pueden ir a escucar maravillas a una de sus páginas:<a href="http://circuitry.tumblr.com/"> http://circuitry.tumblr.com/</a></li>
<li>Las imágenes de la biblioteca del señor <strong>Walker</strong> pertenecen a alguien llamado <strong>Andrew Moore</strong>. Se usan aquí sin ánimo de lucro, sólo para que se pasmen los Lectores Constantes. Gracias, señor Moore.</li>
<li>El resto de las imágenes no tienen ya copyright, porque son del tiempo en que reinó Carolo y nos pertenecen a todos.</li>
<li>La información acerca de la biblioteca está espigada de unos cuantos lugares. La fuente principal es esta página:<a href="http://www.wired.com/"> http://www.wired.com/</a></li>
</ul>
<p>Tengan cuidado ahí fuera, donde nacen prodigios como signo del fin de los tiempos.</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Naufragio y biblioteca</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2008/10/17/naufragio-y-biblioteca/</link>
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		<pubDate>Fri, 17 Oct 2008 10:34:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>
		<category><![CDATA[Lo que ustedes deberían leer]]></category>
		<category><![CDATA[auden]]></category>
		<category><![CDATA[deus ex machina]]></category>
		<category><![CDATA[ediciones plot]]></category>
		<category><![CDATA[editorial noguer]]></category>
		<category><![CDATA[el arte del montaje]]></category>
		<category><![CDATA[michael ondaatje]]></category>
		<category><![CDATA[michel tournier]]></category>
		<category><![CDATA[poesia]]></category>
		<category><![CDATA[robert louis stevenson]]></category>
		<category><![CDATA[robinson crusoe]]></category>
		<category><![CDATA[stephen king]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Alegría y alborozo, pífanos y salterios, yuju y yupi, Amigos, porque la Biblioteca Constante se ha trasladado a una nueva sede, donde todo es luz y espacio para poner estanterías. Se acabaron las pilas junto a la cama, bajo la mesa, sobre la vitrocerámica. Se acabó el guardar toda [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Alegría y alborozo, pífanos y salterios, yuju y yupi, Amigos, porque la <strong>Biblioteca Constante</strong> se ha trasladado a una <strong>nueva sede</strong>, donde todo es luz y espacio para poner estanterías. Se acabaron las pilas junto a la cama, bajo la mesa, sobre la vitrocerámica. Se acabó el guardar toda la ropa en dos maletas para hacerle sitio a la última remesa de libros. Se acabó la miseria, coño ya, hombre.</p>
<p>Por culpa de la mudanza y otros asuntos propios del cambio, el Lector ya lleva demasiado tiempo en letargo, así que vamos con una entrada múltiple de ésas que contentan, más o menos, a todo el mundo. Otras cosas tengo por ahí guardadas, pero serán para otro día, porque un capítulo a medio escribir me está mirando con ojos de profunda desaprobación y el fin de semana pienso pasarlo mirando al mar. Ahí vamos.</p>
<p>a) ¿Saben ustedes lo que es el <em><strong>síndrome de Robinson Crusoe</strong></em>? Yo no lo sabía, pero ahora ya lo sé y ustedes también pueden saberlo. Le cedo la palabra al caballero <strong>Stephen King</strong>, que fue el que me lo enseñó a mí. Hablando acerca de la escritora <strong>J. K. Rowling</strong> y de los libros del celebérrimo <strong>Harry Potter</strong>, de los que King se declara fan devoto, dice el caballero lo siguiente. Cursivas, negritas y traducción cutre, todas mías:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p>A veces <strong>Rowling</strong> cae presa del <strong><em>síndrome de Robinson Crusoe</em></strong>. En <em>Crusoe</em>, cada vez que el héroe náufrago necesita algo, se aventura hasta su barco -que está convenientemente encallado en el arrecife que rodea su isla desierta- y coge lo que necesita de los pertrechos de la nave (en uno de los saltos de continuidad más divertidos de la historia de la literatura inglesa, en una ocasión Robinson nada <strong><em>desnudo</em></strong>&#8230; y, una vez allí, se llena <strong><em>los bolsillos</em></strong>).</p>
<p>De la misma manera, cada vez que <strong>Harry Potter</strong> y sus amigos se encuentran en dificultades, se sacan de la manga un hechizo nuevo -fuego, agua para apagar el fuego, escaleras que se transforman convenientemente en un tobogán- y salen bien librados.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p>Pues ya lo sabemos. Seguramente ustedes conocían ya el concepto bajo su nombre más común, <em>deus ex machina</em>, o bajo el más coloquial <em>tener una potra increíble</em>. Es un recurso más viejo que el hilo negro, pero eso no justifica su uso indiscriminado. Amigos, tengan cuidado con el <strong>síndrome de Robinson Crusoe</strong>, porque lo sufren los escritores perezosos que, en lugar de romperse la cabeza para sacar al héroe del lío en que se ha metido, prefieren hacer caer del cielo la solución exacta a sus problemas. Mal, mal. Hay que currárselo un poquito más.</p>
<p>¿Otro ejemplo de la misma cuerda? <strong>Julio Verne</strong> y sus naufragios perfectos. Relean, si lo tienen por casa, <em>Dos años de vacaciones</em>. Los críos van a parar a una isla estupenda, donde hay fruta rica al alcance de la mano, animalitos mansos, pesca abundante, caza sencilla&#8230; Por tener, tienen hasta el <strong>árbol del pan</strong>, que es una cosa increíble, y una especie de grosellero salvaje que les sirve para hacer alcohol y (suponemos) liarla parda los viernes. Por si eso fuera poco, el barco en el que iban es como el de <strong>Robinson</strong>: un supermercado gigante, encallado en la playita, al que pueden ir a buscar herramientas, armas, velas y hasta juguetes.</p>
<p>Vamos, que los críos se tiran dos años de vacaciones, sin adultos que molesten y con cantidad de cosas que hacer para no aburrirse y acabar esquizofrénicos. <strong>Verne</strong> era muy dueño de ponérselo fácil a sus chavales, pero ustedes, que ya tienen una edad y entran con más dificultad al trapo, también son muy dueños de decir: <em>a reírte de tu madre, tío listo</em>, y darle a su niño algo un poco más serio para leer. Y cuando digo &#8220;algo más serio&#8221; me estoy refiriendo a esto:</p>
<p><img class="alignnone" title="Viernes o la vida salvaje" src="http://farm4.static.flickr.com/3074/2902312510_fdec28b4b5_o.jpg" alt="" width="240" height="358" /></p>
<p>Esto lo escribe <strong>Michel Tournier</strong>, lo ilustra <strong>Juan Ramón Alonso Díaz-Toledo</strong>, lo traduce <strong>Mercedes Pastor</strong> y lo editó <strong>Noguer</strong>. ¿Y por qué hay que leerlo y dárselo a leer a los Pequeños Lectores Constantes? Porque es una versión alternativa de <strong><em>Robinson Crusoe</em></strong> y porque pone las cosas en su lugar. Me explico. Si usted tiene fresco el libro de <strong>Defoe</strong>, recordará que el amigo <strong>Robinson</strong> era una criatura más bien repelente, especialmente por episodios como el de <strong>Viernes</strong>.</p>
<p>Les refresco la memoria: después de un tiempo de soledad absoluta, <strong>Robinson</strong> encuentra a un grupo de indígenas en una región apartada de la isla. Los indígenas, naturalmente, están entregados a un sangriento ritual: desmembrar con machetes a un infeliz y echarlo al fuego. <strong>Robinson</strong> no interviene, por si las moscas, pero se queda con muy mal cuerpo. Un tiempo después, los indígenas aparecen otra vez, con intención de trocear a otro desgraciado, y ahí nuestro héroe actúa como tal y los pone en fuga. Sólo queda en la playa uno de ellos: el que iba a ser la víctima, un indígena tembloroso, jovencito y algo más <strong>blanco</strong> que el resto, que se apresura a correr hacia <strong>Robinson</strong> y poner su cabeza bajo el pie de ese señor que acaba de salvarle la vida.</p>
<p>Total, que <strong>Robinson</strong> coge al indígena y lo bautiza <strong>Viernes</strong>, por el día de la semana en que lo salvó. <em>Ahá</em>, dirán ustedes. No, nada de eso. El Pequeño Lector ni se inmuta, pero es para pensárselo. <strong>Crusoe</strong> no le pregunta cómo se llama, porque no le importa una mierda. Para él, esa criatura salvaje es poco menos que un blanco y poco más que un perro, y le borra de un plumazo todo su pasado, toda su existencia previa al encuentro por el sencillo sistema de darle un nuevo nombre. <strong>Defoe</strong> sabía lo que escribía, Amigos. Como <strong>Adán</strong> en el jardín del Edén, ponerle nombre a algo es crearlo, definirlo, sacarlo de la nada y ponerlo a la luz, en el mundo. Eso es lo que está haciendo <strong>Robinson</strong>: recrear a <strong>Viernes</strong>, extraerlo de la oscuridad indígena y además, hacerlo cristiano. Con dos cojones, compañero.</p>
<p>No se queda ahí la cosa. <strong>Robinson</strong> ya ha definido al indígena: <strong><em>tú Viernes</em></strong>. ¿Qué es lo que falta? Definirse a sí mismo frente al muchacho. Y ahí va la bomba: <em><strong>tú Viernes, yo Amo</strong></em>. Así es como enseña a Viernes a llamarle: <em>Amo</em>. Y dirán ustedes: <em>pero eso es propio del contexto histórico de <strong>Defoe</strong>, y también <strong>Verne</strong> y otros mil tenían ese ramalazo de superioridad blanca y occidental sobre todo lo que respiraba cerca</em>. Que sí, que vale, que no pasa nada. No estamos intentando reescribir la literatura incorrecta. Pero <strong>Tournier</strong> le da un giro estupendo al asunto, preguntándose y respondiendo a lo que el Lector Curtido se preguntó también en su momento: ¿qué pensaría <strong>Viernes</strong> de ese fulano blanco, protestante y rarito que se empeñaba en ponerle pantalones y enseñarle a rezar?</p>
<p><em><strong>Viernes o la vida salvaje</strong></em> es la versión infantil del primer libro de <strong>Tournier</strong>, que se llama <em><strong>Viernes o los limbos del Pacífico</strong></em>. La versión adulta tuvo un éxito tremendo, pero si quieren que les diga la verdad, la infantil es igual de buena o mejor, y yo recomiendo leer primero la de niños y saltar luego a la de adultos. Les cuento ahora por qué hay que leerlo y regalárselo al <strong>Chiquillo Lector</strong>. Ahí vamos de nuevo.</p>
<p>En <strong><em>Viernes o la vida salvaje</em></strong>, las cosas son más o menos como en el libro original, salvo que <strong>Robinson</strong> se desespera en su isla como se desesperaría cualquiera de nosotros. Tiene un montón de objetos útiles y no le falta comida, como hemos visto más arriba, pero no es bueno que el hombre esté solo, ningún hombre es una isla y todo eso que ustedes ya saben. Por fortuna, por allí corretea también el perro del barco, <strong>Tenn</strong>, que le ayuda a no volverse loco y a no subirse por las palmeras. Por desgracia, no es suficiente. Un buen día, <strong>Robinson</strong> descubre un pantano gorgoteante y apestoso, donde los cerdos salvajes pasan las horas enterrados en barro, protegidos de los mosquitos y refrescándose tan felices. Nuestro héroe, que ha tenido un día bastante malo, se quita la ropa y se mete allí hasta la nariz, un poco por probar. Los vapores sulfurosos del pantano lo envuelven y lo intoxican,  y <strong>Robinson</strong> se siente como un niño mecido por las corrientes, y los árboles enormes que le rodean le parecen los adultos que cuidan de ese bebé desnudo e indefenso. En ocasiones le parece ver a su hermana, muerta tiempo atrás, y habla con ella; a ratos tiene visiones de grandes barcos, de espíritus, de criaturas que le acompañan en esa cotidiana intoxicación de los sentidos. Vamos, que <strong>Robinson</strong> se agarra unos colocones de órdago y sale del pantano sucio de barro, aterido, febril y sintiéndose una bestia entumecida y atontada.</p>
<p>No tarda en darse cuenta de que el pantano es peligroso y adictivo, una evasión fantasmagórica que le aparta del recto camino de la civilización, que le aturde y le embrutece. Lo mismito que si se hubiera dado a las droguitas en Inglaterra, vaya. En un ataque de responsabilidad y remordimiento que algunos de ustedes reconocerán a la perfección, <strong>Robinson</strong> decide abandonar para siempre ese lugar de placeres repugnantes, remangarse y ponerse a trabajar como un poseso, único remedio para los terrores de la soledad y el aburrimiento. Y qué empeño le pone, Amigos. Para cuando encuentra a <strong>Viernes</strong>, tiene la isla hecha una bombonera o un cuartel. Las cabras están numeradas y censadas, la cosecha está planeada y organizada hasta el último grano, el trabajo está regulado y el descanso mucho más. Vamos, que sólo le falta poner un loro despertador a las seis de la mañana y salir a correr por entre las palmeras.</p>
<p><strong>Viernes</strong>, como en el libro original, acata las órdenes de <strong>Robinson</strong> y acepta esa forma de vida extraña y restrictiva. Se pone pantalones, aprende a fumar en pipa, trabaja como un bendito y no se come nada que no deba comerse, ni hace nada que el amo blanco no haya permitido. Pero al cabo de un tiempo, <strong>Viernes</strong> se aburre del juego y decide que <strong>Robinson</strong> es un coñazo y que la vida puede ser mucho más sencilla e interesante. Y ahí empieza, Amigos, la auténtica diversión. No les cuento lo que ocurre, ni la manera en que <strong>Robinson</strong> entra tímidamente al juego de <strong>Viernes</strong>, ni los descubrimientos que hacen, ni las curiosísimas normas de convivencia que se imponen, porque les estropearía un placer como pocos. Episodios como el del macho cabrío y el arpa eólica o el de la cueva de la luz blanca merecen que ustedes los descubran por sí mismos. Y, cuando hayan terminado, pásenle el libro a su <strong>Pequeño Lector</strong> y cómprense el de adultos, que tiene partes que no salen en el de críos, por razones que se harán evidentes cuando lo hayan leído.</p>
<p>Sobre <strong>Robinson</strong> y su síndrome volveremos en breve, cuando hablemos otra vez de los cuentos de hadas y de un elemento estupendo que tienen todos: la <strong>superación victoriosa del conflicto</strong>.</p>
<p>b) Hale, a otra cosa. Por ejemplo, un breve <strong>extracto</strong> de una lectura reciente:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p>Hay una anécdota sobre <strong>Auden</strong>, quien escribió el verso &#8220;<em>Los poetas conocen los nombres de los mares</em>&#8221; en un poema. Cuando volvió la prueba de imprenta, el verso decía &#8220;<em>Los <strong>puertos</strong> conocen los nombres de los mares</em>&#8220;, y <strong>Auden</strong> lo dejó así porque le parecía que la errata mejoraba el original.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p>Nunca subestimen la capacidad de un error para acabar siendo un acierto, Amigos. Y entre tanto, lean el estupendo libro del que está sacada la anécdota: <em><strong>El arte del montaje. Una conversación entre Walter Murch y Michael Ondaatje</strong></em>.</p>
<p><img class="alignnone" title="El arte del montaje" src="http://farm4.static.flickr.com/3043/2901848044_87b2847f8e.jpg" alt="" width="406" height="500" /></p>
<p>Lo escribe <strong>Michael Ondaatje</strong>, lo traduce <strong>Alejandro Pradera</strong> y lo edita <strong>Plot Ediciones</strong>.  Léanlo si, como yo, tienen solamente una muy vaga idea del trabajo del montador en una película y piensan que es el fulano que pega juntos trozos de la película mientras el director dice &#8220;esto aquí&#8221; o &#8220;esto fuera&#8221;. Que sí que es eso, pero es mucho más, y yo no lo sabía y ahora soy un poco más feliz que antes, cuando no lo sabía. Hay que ver lo que se aprende cuando uno no tiene ni puta idea de nada. Y además, va trufado de anécdotas sobre, yo qué sé, <em>El Padrino</em>, o sobre el nuevo montaje de <em>Apocalypse Now</em>, y también sobre otras muchas películas que sirven de muestra y ejemplo de lo que el señor <strong>Murch</strong> quiere explicarle al señor <strong>Ondaatje</strong> acerca de su trabajo.</p>
<p>c) Un <strong>poema</strong>, porque andan ustedes muy huerfanitos de poesía. Y es que no es nada fácil recomendarla, pueden creerme. Así que cuando encuentre algo que me parezca digno de que ustedes le echen un vistazo, se lo traeré tal cual, ahorrándoles el esfuerzo de espigar lo bueno de entre lo mediocre, que es un problema gordo que tiene la poesía, hasta en sus mejores y más cuidadosos frutos. Lean:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p><em>Para deleitarte haré pasadores para tu pelo y juguetes<br />
como canciones de pájaros en la mañana, brillantes<br />
como estrellas en la noche.<br />
Levantaré un palacio sólo para nosotros<br />
de días verdes como los bosques y azules como el mar.<br />
Yo prepararé mi comida y tú arreglarás tu cuarto<br />
donde fluye blanco el río y brillante ondea la retama<br />
y lavarás tus enaguas y mantendrás tu cuerpo blanco<br />
con la lluvia de la mañana y el rocío de la noche.</em></p>
<p><em>Y tendremos por música cuando nadie esté cerca<br />
una hermosa canción que cantar, una preciosa<br />
canción que escuchar<br />
que sólo yo recuerdo, que sólo admiras tú,<br />
la del ancho camino que avanza y el fuego del sendero</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p>Esto lo escribió este señor,</p>
<p><img class="alignnone" title="Robert Louis Stevenson" src="http://farm4.static.flickr.com/3077/2552593352_fdd7b0c7ed_o.jpg" alt="" width="290" height="400" /></p>
<p>que respondía al nombre de <strong>Robert Louis Stevenson</strong>. No puedo acreditar la traducción del poema que les he puesto ahí arriba, porque lo tenía copiado en un cuaderno adolescente, pero tienen ustedes en <strong>Hiperión</strong> una buena edición bilingüe de los marineros poemas de este caballero, y esa traducción sí que puedo acreditarla, porque tengo el libro en la nueva sede de la Biblioteca Constante. Se llama  <strong><em>De vuelta del mar </em></strong>y le hace la selección, traducción y notas el señor <strong>Javier Marías</strong>.</p>
<p>Dicho todo lo cual, me vuelvo al curro. Tengo montones de cosas acumuladas en carpetitas, la semilla de  futuras entradas, y son cosas que me apetece muchísimo contarles, pero el sentido común me dice que haré bien en dejarlo para cuando la Biblioteca Constante tenga luz, gas, agua y un sofá grande y cariñoso. Hasta entonces, los de <strong>Gijón</strong> pueden poner la <strong>cadena SER</strong> los martes por la tarde y los demás pueden leer otros blogs o salir a dar una vuelta, que no sólo de tontería literaria vive el hombre.</p>
<p>Tengan cuidado ahí fuera, donde la isla nunca está del todo desierta.</p>
]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>Como un ladrón en la noche</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2008/09/14/como-un-ladron-en-la-noche/</link>
		<comments>http://www.lectorconstante.com/2008/09/14/como-un-ladron-en-la-noche/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 14 Sep 2008 21:57:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>
		<category><![CDATA[La estrella extravagante]]></category>
		<category><![CDATA[Lo que ustedes deberían leer]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Día de duelo en la Biblioteca Constante, porque David Foster Wallace se ha dormido con sus padres. Lo encontraron muerto el viernes, en su casa de California.
A lo mejor ustedes no saben quién es, Amigos, y yo lamento no haberlo recomendado antes aquí, porque me parecía un escritor espantosamente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Día de duelo en la Biblioteca Constante, porque <strong>David Foster Wallace</strong> se ha dormido con sus padres. Lo encontraron muerto el viernes, en su casa de California.</p>
<p>A lo mejor ustedes no saben quién es, Amigos, y yo lamento no haberlo recomendado antes aquí, porque me parecía un escritor espantosamente bueno y muy difícil de reseñar. Sí que lo hice en el programa de radio, libro por libro, con la venia de <strong>Ali Álvarez</strong>, que también es muy fan. El martes, que es cuando vuelve a emitirse la sección de libros, le haremos mano a mano el obituario que merece.</p>
<p><strong>David Foster Wallace</strong> escribió esto:</p>
<p><img class="alignnone" title="Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer" src="http://farm4.static.flickr.com/3132/2856277300_5e92b1d859.jpg" alt="" width="375" height="500" /></p>
<p>Lo edita <strong>Mondadori</strong>, lo traduce <strong>Javier Calvo</strong> y es uno de los libros más divertidos e interesantes que ustedes leerán nunca. Si se animan a comprarlo y leerlo, les recomiendo empezar por el tercero de los ensayos, <em>Dejar de estar bastante alejado de todo</em>, o por el que le da título al libro, <em>Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer</em>.</p>
<p>Les pongo rápidamente en antecedentes: la revista <strong>Harper&#8217;s</strong> le pagó a Wallace para que asistiera a la <strong>Feria Estatal de Illinois</strong>. Wallace fue, sobrevivió al calor, la agorafobia, el encuentro traumático con cerdos, ovejas, vacas y aves de corral, el concurso de comer tartas caseras y demás atrocidades propias de una feria de ganado. Volvió y lo contó todo, y si ustedes pueden leerlo sin reírse como poseídos, es que no pertenecemos al mismo planeta.</p>
<p>Tiempo después, <strong>Harper&#8217;s</strong> le pagó para que contara su experiencia en un <strong>crucero</strong>. De ahí sale <em>Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer</em>, una maravilla del ensayo y la observación de la conducta humana, donde <strong>Wallace</strong> hace prodigios con su recurso favorito: nunca las notas a pie de página fueron tan divertidas. Venga, vamos a citar un poquito. Hago extracto de algún detalle poco importante, pero el problema esencial es que <strong>Wallace</strong>, metido en su camarote, empieza a preocuparse por la excesiva cantidad de servicios y cuidados que el crucero pone a su alcance, los quiera o no. Allá vamos:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p><em>(&#8230;) lo cierto es que casi nunca veo a la encargada de mantenimiento del camarote 1009, la diáfana Petra, con sus pliegues epicánticos de liebre. Pero tengo buenas razones para creer que ella me ve. Porque cada vez que salgo durante más de media hora del camarote me lo encuentro completamente limpio, sin una mota de polvo y con las toallas reemplazadas y el baño reluciente. No me malinterpreten: en cierta forma está bien. Soy bastante vago, paso mucho tiempo en el camarote 1009 y también salgo y entro bastante. Pero cada vez que salgo un momento y vuelvo a entrar, la cama está recién hecha y tiene dobladillos de hospital, y encima de la almohada hay otro bombón de chocolate relleno de menta.</em></p>
<p><em>Admito que esa limpieza misteriosa e invisible del camarote resulta genial en cierto sentido, es la fantasía de todo verdadero holgazán, que alguien se materialice, arregle el desorden de tu habitación y desaparezca de nuevo: es como tener una mamá sin el sentimiento de culpa. Pero también hay, creo yo, una culpa espantosa en esto, una inquietud profunda y acumulativa, una incomodidad que se presenta -al menos en mi caso- como una especie extraña de paranoia por ser cuidado.</em></p>
<p><em>Porque al cabo de un par de días de esta fabulosa limpieza invisible del camarote, empiezo a preguntarme cómo sabe exactamente Petra cuándo estoy en el 1009 y cuándo no. Ahora se me ocurre que casi nunca la veo. Durante un rato hago experimentos, como por ejemplo salir disparado al pasillo de babor de la cubierta 10 por si veo a Petra agazapada en alguna parte vigilando quién sale de su camarote. También doy una batida por toda la zona del pasillo y los techos en busca de alguna clase de movimientos de cámaras o monitores fuera de las puertas de los camarontes; nanay en ambos frentes. Luego descubro que el misterio es todavía más complejo e inquietante de lo que había pensado al principio, porque mi camarote es limpiado siempre y únicamente en los intervalos en que estoy fuera durante más de media hora. Cuando salgo, ¿cómo pueden saber Petra o sus supervisores cuánto tiempo voy a estar fuera? Pruebo a salir del camarote un par de veces y volver al cabo de diez o quince minutos a fin de pillar a Petra </em>in delicto<em>, pero nunca está. Pruebo a dejar el camarote hecho un desastre, marcharme, esconderme en alguna cubierta inferior y luego volver a toda prisa al cabo de veintinueve minutos exactamente: de nuevo abro la puerta de golpe, pero ni está Petra ni nadie ha limpiado. Luego abandono el camarote exactamente con la misma expresión y llevando las mismas cosas que la vez anterior, y esta vez permanezco escondido durante treinta y un minutos y regreso: ahora no hay rastro de Petra pero el camarote 1009 está esterilizado, reluciente y hay un bombón en la almohada nueva de la cama.</em></p>
<p><em>Sepan que examino con cuidado cada centímetro de todas las superficies por las que paso durante estos experimentos: no encuentro cámaras, sensores de movimiento ni ninguna otra prueba que pueda explicar cómo lo saben*. De forma que por el momento postulo que debe de haber un miembro especial de la tripulación asignado a cada pasajero que sigue todo el tiempo a ese pasajero, usando técnicas extremadamente sofisticadas de vigilancia personal e informando de los movimientos de los pasajeros, de sus actividades y de la hora prevista de regreso al camarote al cuartel general del personal de mantenimiento, o algo así. Así pues, durante un día aproximadamente, intento llevar a cabo acciones evasivas extremas -darme la vuelta de repente y mirar detrás de mí, salir de pronto de detrás de una esquina, entrar y salir de la Tienda de Regalos por puertas distintas, etcétera-, pero nunca sorprendo a nadie vigilándome. Nunca consigo desarrollar una teoría plausible acerca de cómo lo hacen. Para cuando dejo de intentarlo, ya me siento medio loco y mis medidas de contraespionaje hacen que el resto de los pasajeros del pasillo de babor de la cubierta 10 me miren con miedo e incluso que algunos se den golpecitos con el dedo en la sien.</em></p>
<p><em>(* La respuesta de por qué no le pregunto simplemente a Petra cómo lo hace es que el inglés de Petra es extremadamente limitado y primitivo, y lo más triste es que me temo que mi atracción y mi vínculo con Petra, la encargada eslava, se ha erigido sobre los endebles cimientos de las dos únicas frases en inglés que parece conocer, dos frases que usa a modo de respuesta a todas mis afirmaciones, preguntas, bromas o protestas por su devoción interminable: &#8220;Es no problema&#8221; y &#8220;Tú ser graciosillo&#8221;)</em></p></blockquote>
<p>***</p>
<p>Ya saben lo que se están perdiendo, Amigos. Además, en el libro está el muy recomendable <em>E unibus pluram: televisión y narrativa americana</em>, un ensayo sobre exactamente eso, la influencia de la televisión en los autores (y el público) americanos. <em>David Lynch conserva la cabeza</em> será un placer para los fans del director y una sorpresa para quienes no lo son.</p>
<p><strong>Wallace</strong> es un cronista estupendo, un ojo atento a las minucias, un intérprete de las señales del futuro y las huellas del pasado. Un titán del artículo, un periodista envidiable, un profesor extremadamente ameno y divertido. Yo leí primero un libro de relatos, que me gustó pero no me dejó en el suelo. Y entonces leí <em>Algo supuestamente divertido</em>, allá por el 2001,  y me pasmé y me harté de regalarlo y recomendarlo hasta que se hizo difícil de encontrar, vaya uno a saber por qué. Y entonces <strong>Mondadori</strong> editó el reportaje que le da título al libro, en esta edición tan pequeñita y barata:</p>
<p><img class="alignnone" title="Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer (bolsillo)" src="http://farm4.static.flickr.com/3002/2855414387_da0b662048_o.jpg" alt="" width="244" height="348" /></p>
<p>Si usted no está muy convencido de que vaya a gustarle todo el libro, haga la prueba con el reportaje del crucero. No se arrepentirá, creo yo. Y cuando lo haya terminado, todavía le quedará esto:</p>
<p><img class="alignnone" title="Hablemos de langostas" src="http://farm4.static.flickr.com/3047/2855414289_2ca29b7d8b.jpg" alt="" width="287" height="500" /></p>
<p>Otra tanda de artículos de <strong>Wallace</strong>, algunos tan divertidos como <em>Gran Hijo Rojo</em> (sobre la ceremonia de entrega de premios al cine porno), o tan interesantes como <em>Arriba Simba</em> (sobre la vida y campaña del candidato <strong>McCain</strong>), o tan densos y agudos como <em>La autoridad y el uso del inglés americano</em> (sobre eso, el uso del inglés americano y sus diccionarios). Y además, el análisis sobre los libros que escriben los deportistas, en el fantástico <em>Cómo Tracy Austin me rompió el corazón</em>. Y además, la reacción de una comunidad americana y pequeña a los atentados del 11 de septiembre en <em>La vista desde la casa de la señora Thompson</em>. Y además, los artículos sobre el sentido del humor de <strong>Kafka</strong> y la maestría de un biógrafo de <strong>Dostoievski</strong>.</p>
<p>Y, por si eso fuera poco, la visita al Festival de la Langosta de Maine relatada en <em>Hablemos de langostas</em>, donde <strong>Wallace</strong> medita sobre la forma habitual de cocinar langosta, arrojándola viva a una olla de agua hirviendo. Algo incómodo, dice <strong>Wallace</strong>, para la gente que quiere disfrutar de un placer gastronómico, pero no quiere sentirse cruel e insensible. ¿Y cómo puede escapar uno de esa incómoda sensación de que está haciendo sufrir una muerte espantosa a una criatura sensible, y seguir poniéndose tibio a langosta? Tendrán que leerlo para saberlo, Amigos.</p>
<p>Poco más puedo decirles de <strong>David Foster Wallace</strong>. Reseñarlo es perder el tiempo: vayan, lean y pásmense y regocíjense. Los Lectores de Relatos tienen también la posibilidad de adquirir el más reciente, <em>Extinción</em>, o el más antiguo, <em>La niña del pelo raro</em>.</p>
<p><img class="alignnone" title="La niña del pelo raro (bolsillo)" src="http://farm4.static.flickr.com/3093/2855513771_f3444cb216.jpg" alt="" width="375" height="500" /></p>
<p>También hay algún relato suelto de Wallace en las recopilaciones <em>Lo mejor de McSweeny&#8217;s</em> y <em>Generación quemada</em>. Todos los edita <strong>Mondadori</strong> y creo que los traduce <strong>Javier Calvo</strong>. Wallace firma también una novela, que yo no recomiendo porque no he sido capaz de leer, que se llama <em>La broma infinita</em>. Como no la tengo, no les puedo dar datos exactos, pero apostaría por <strong>Mondadori</strong> y <strong>Calvo</strong>, como siempre.</p>
<p><img class="alignnone" title="David Foster Wallace" src="http://farm4.static.flickr.com/3022/2856677033_bf998b2bf1_o.jpg" alt="" width="550" height="449" /></p>
<p>No es una buena entrada, ésta. No encuentro el tono ni soy capaz de transmitirles lo bueno que era <strong>Foster Wallace</strong> y lo mucho que lamento que haya muerto. Lo único que se me ocurre es que vivió poco pero nos hizo muy ricos, y que desde el viernes somos un poco más pobres, más idiotas, más mezquinos.</p>
<p>Tengan cuidado ahí fuera, donde no sabemos, nunca sabremos, el día ni la hora.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Las cosas, en su sitio</title>
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		<pubDate>Tue, 08 Jul 2008 07:44:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Una rápida entrada para avisarles de que ya tenemos completa la entrada Cómprame uno con dibujos II. ¿Recuerdan que no conseguía encontrar al ilustrador que me faltaba, al señor Jesús Gabán? Bueno, pues anteayer lo encontré, le salté encima, le eché las flores que merece y le pedí permiso [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Una rápida entrada para avisarles de que ya tenemos completa la entrada <strong>Cómprame uno con dibujos II</strong>. ¿Recuerdan que no conseguía encontrar al ilustrador que me faltaba, al señor <strong>Jesús Gabán</strong>? Bueno, pues anteayer lo encontré, le salté encima, le eché las flores que merece y le pedí permiso para incluir una muestra de su trabajo para la edición de los <em>Cuentos completos</em> de los <strong>hermanos Grimm</strong> que hizo <strong>Anaya</strong>.</p>
<p>El señor <strong>Jesús Gabán</strong> fue tan amable como sus colegas de pincelito: me dio el permiso, me envió un par de ilustraciones y me contó a qué dedica ahora sus esfuerzos. Yo di las gracias, di las gracias otra vez (porque son, realmente, gente amable estos dibujeros) y corrí a editar la entrada para incluir sus ilustraciones. Ya está lista, ya pueden pasar a verla. Y si alguno de ustedes, adormilado y poco proclive a maravillarse tan tempranito, está reticente, mire, mire lo que se está perdiendo:</p>
<p><img title="Portada de Jesús Gabán para El ciervo que fue a buscar la primavera" alt="Portada de Jesús Gabán para El ciervo que fue a buscar la primavera" src="http://farm4.static.flickr.com/3193/2648429999_9e693567a6.jpg" /></p>
<p><em>Portada de <strong>El ciervo que fue a buscar la primavera</strong>, por <strong>Jesús Gabán</strong></em>.</p>
<p>Esta maravilla fue accesit del <strong>premio Lazarillo</strong> en 1983. En 1983, ¿se dan cuenta? Mientras ustedes y yo salíamos a la calle con hombreras y horrendos maquillajes en malva, el señor Gabán dibujaba esta preciosidad, en colaboración con el señor <strong>Enric Larreula</strong> y editado por <strong>Argos Vergara</strong>. Desde 1983, el señor <strong>Gabán</strong> ha estado dibujando para que ustedes, sus Pequeños Lectores y yo nos quedemos con la boca abierta hasta que alguien nos diga que la cerremos, que nos va a entrar una mosca.</p>
<p>Hale, no pierdan más tiempo aquí. Vayan a ver lo que hizo para los <strong><em>Cuentos completos de los hermanos Grimm</em></strong> y luego échenle una larga y asombrada mirada a su página web. Una manera como otra cualquiera de empezar el día con los ojos brillantes.</p>
<p><a title="Jesús Gabán en la red" href="http://www.jesusgaban.com/">http://www.jesusgaban.com/</a></p>
<p>Y, naturalmente, tengan cuidado ahí fuera. Es martes, al fin y al cabo.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Ora et labora (pero sobre todo, labora)</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2008/07/01/ora-et-labora-sobre-todo-labora/</link>
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		<pubDate>Tue, 01 Jul 2008 13:59:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>
		<category><![CDATA[Lo que ustedes deberían leer]]></category>
		<category><![CDATA[Quita, bicho!]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Todos ustedes tenían razón, Amigos. Esto del ocio no podía durar, dijeron, y efectivamente, no ha durado. Ya tengo trabajo otra vez y, de hecho, es lo que debería estar haciendo mientras les escribo esto. Pero es que ya está bien, hombre, ya está bien, que llevo un mes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.<br />
Todos ustedes tenían razón, Amigos. Esto del <strong>ocio</strong> no podía durar, dijeron, y efectivamente, no ha durado. Ya tengo <strong>trabajo</strong> otra vez y, de hecho, es lo que debería estar haciendo mientras les escribo esto. Pero es que ya está bien, hombre, ya está bien, que llevo un mes sin hacer ni el huevo y el Lector se me oxida, ustedes se me amotinan en los comentarios y yo, a base de escribir lo que me piden y por lo que me pagan, pierdo la costumbre de escribir lo que me gusta. Tururú. Café, cigarrillo, <strong>Bowie</strong> y al tajo. Alehop.</p>
<p>El tiempo de ocio, de todas formas, fue fructífero. Volví a leer como en tiempos: un libro diario, a veces dos. ¿Y qué pasa cuando se lee tanto y tan bueno? Que uno convoca maravillas y prodigios nunca vistos. Es por ello que, en justa retribución a su fidelidad y su paciencia, hoy les traigo la <strong>Entrada Múltiple</strong>, que va a figurar bajo montones de categorías, porque tiene un poco de esto y un poco de aquello, para que nadie se quede descontento y me saque luego cantares. Habrá primicias y habrá asuntos que ya hace tiempo que quería comentarles, pero no encontraba el momento adecuado. Será un poco caótica, pero ustedes me quieren bien y no me tienen en cuenta esas cosas, ¿verdad? Pues hale, a leer.</p>
<p><strong>a</strong>) ¿Ustedes saben lo que es un <strong>krugerrand</strong>? Yo no tenía ni idea. Suena a teutón que carraspea o a deliciosa galleta elaborada con canela, limón y jengibre por una abuelita en un cuento noruego. Pues no, porque resulta que un <strong>krugerrand</strong> es esto:</p>
<p><img title="Kruger krugerrand" src="http://farm4.static.flickr.com/3090/2629360926_b3e43274dd.jpg" alt="Kruger krugerrand" /><br />
Una moneda, sí, pero no una moneda cualquiera. Ese elogio tan común que dice <em>Fulanito vale su peso en oro</em> no es cierto. Fulanito, normalmente, no vale ni para abono. Pero el <strong>krugerrand</strong>, Amigos, vale exactamente su peso en oro: una onza contante y sonante. Según una amiga traductriz, <strong>Miss N</strong>, la palabra <em>krugerrand</em> puede traducirse como <em>el borde de la jarra</em>. Sería hermosísimo que esta moneda estuviera hecha de bordes de jarra de oro, pero no, nada que ver: la acuñó el gobierno sudafricano para darle salida al oro del país, y le puso por un lado al <strong><em>springbok</em></strong>, que además de ser un bonito antílope es un símbolo nacional, y por el otro al señor <strong>Paul Kruger</strong>, presidente de la vieja República de Sudáfrica. Ese señor tan seriote de ahí arriba y este bicho tan chulo de aquí abajo.</p>
<p><img title="Springbok krugerrand" src="http://farm3.static.flickr.com/2282/2628542365_b510b6457f.jpg" alt="Springbok krugerrand" /><br />
Ahora que ya saben en qué moneda hay que pagar el rescate de un rey, sepan también que la iniciativa de Sudáfrica tuvo seguidores y que otras naciones acuñaron también su monedita brillante. Detrás del <strong>krugerrand</strong> aparecieron la Hoja de Arce de Oro canadiense, la Pepita australiana, el Águila de Oro americana y, agárrense, la <strong>Filarmónica de Viena</strong>. Mi regocijo es absoluto, Amigos. No vuelvan a decirle a Fulanito que vale su peso en oro. Díganle, si acaso, que vale unas cuarenta filarmónicas de Viena y todos seremos mucho más sabios y felices.</p>
<p><strong>b</strong>) Seguro que ustedes, fieles lectores de lo raro y lo torcido, saben ya lo que es un <strong>basilisco</strong>. Pero igual no, así que, por si alguno anda despistado, vamos a ponerle cara. Esta pinta tiene:</p>
<p><img title="Basilisco" src="http://farm4.static.flickr.com/3060/2627162951_fc7ccf2961_o.jpg" alt="Basilisco" /></p>
<p>Y dice el señor <strong>Gustavo Bueno Sánchez</strong> en su <em>Ontogenia y filogenia del basilisco</em>:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p>P<span style="font-family: arial; font-size: x-small;">oco, o nada, suscita la palabra <strong><em>basilisco</em></strong> al ciudadano medio, incluso universitario actual. Incorporada en sintagmas como <em>estar hecho un basilisco, tener ojos de basilisco </em>o <em><strong>¡estate quieto, basilisco, demonio coronado!</strong>,</em> son escasos quienes se paran a reflexionar sobre el significado de la palabra aislada. En los diccionarios se mantiene un lacónico «animal fabuloso al cual se atribuía la propiedad de matar con la vista». Sin embargo, tras este nombre, se encierra uno de los mitos más ricos que se hayan dado. Su importancia radica no sólo en la abundancia de matices, circunstancias y atributos que le rodean, sino en el hecho de su antigüedad y presencia en culturas, tradiciones y pueblos bien diferentes. </span></p></blockquote>
<p align="justify"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">***</span></p>
<p>Las <span style="font-weight: bold">negritas</span> son mías, porque estoy dispuesta a contraer matrimonio con cualquiera que me diga <span style="font-style: italic">¡estate quieto, basilisco, demonio coronado!</span> No, ahora ya no vale. Pero mientras aguardo a las hordas de Lectores Constantes que piensan venir, anillo en mano, a intentarlo de todas formas&#8230; ¿qué es, exactamente, el bicho prodigioso del que hablamos? ¿Puedo encontrármelo cuando me decida por fin a desatascar el fregadero? <span style="font-weight: bold">Borges</span> nos lo cuenta, préstenle oído:</p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">***</span></span></p>
<blockquote><p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">En el curso de las edades, el <span style="font-weight: bold">Basilisco</span> se modifica hacia la fealdad y el horror y ahora se lo olvida. Su nombre significa &#8220;<span style="font-weight: bold">pequeño rey</span>&#8220;; para <span style="font-weight: bold">Plinio el Antiguo</span>, el Basilisco era una <span style="font-weight: bold">serpiente</span> que en la cabeza tenía una mancha clara en forma de corona. A partir de la Edad Media, es un <span style="font-weight: bold">gallo</span> cuadrúpedo y coronado, de plumaje amarillo, con grandes alas espinosas y cola de serpiente, que puede terminar en un garfio o en otra cabeza de gallo. El cambio de la imagen se refleja en un cambio de nombre; <span style="font-weight: bold">Chaucer</span>, en el siglo XIV, habla del <em>basilicock</em>. Uno de los grabados que ilustran la <span style="font-style: italic">Historia Natural de las Serpientes y Dragones</span> de <span style="font-weight: bold">Aldrovandi</span> le atribuye escamas, no plumas, y la posesión de ocho patas. </span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Lo que no cambia es la virtud mortífera de su mirada. Los ojos de las gorgonas petrificaban; <span style="font-weight: bold">Lucano</span> refiere que de la sangre de una de ellas, <span style="font-weight: bold">Medusa</span>, nacieron todas las serpientes de Libia: el <span style="font-weight: bold">Áspid</span>, la <span style="font-weight: bold">Anfisbena</span>, el <span style="font-weight: bold">Amódite</span>, el <span style="font-weight: bold">Basilisco</span>. </span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">El <span style="font-weight: bold">Basilisco</span> reside en el desierto; mejor dicho, crea el desierto. A sus pies caen muertos los pájaros y se pudren los frutos; el agua de los ríos en que se abreva queda envenenada durante siglos. Que su mirada rompe las piedras y el pasto ha sido certificado por <span style="font-weight: bold">Plinio</span>. El olor de la comadreja lo mata; en la Edad Media se dijo que el canto del gallo. Los viajeros experimentados se proveían de gallos para atravesar comarcas desconocidas. Otra arma era un espejo; al Basilisco lo fulmina su propia imagen.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Los enciclopedistas cristianos rechazaron las fábulas mitológicas de la <em>Farsalia</em> y pretendieron una explicación racional del Basilisco. (Estaban obligados a creer en él, porque la Vulgata traduce por &#8220;basilisco&#8221; la voz hebrea <em>Tsepha</em>, nombre de un reptil venenoso.) La hipótesis que logró más favor fue la de un huevo contrahecho y deforme, puesto por un gallo e incubado por una serpiente o un sapo.</span></span></span></p></blockquote>
<p>***</p>
<p>Así de hermosas son las criaturas nacidas de la imaginación de los antiguos. El Lector Constante que se vista por los pies debería conocerlas y adorarlas, porque fueron el prodigio de una época más joven y porque significan sin existir, que ya es más de lo que conseguiremos algunos en toda una vida real, prosaica y más bien carnosa. El <strong>basilisco</strong> es el <strong>demonio</strong>, porque es monstruoso y repugnante, porque procede de la serpiente, fuente del pecado, y porque destruye la obra de Dios. También porque lo derrota el gallo, imagen alegórica de Jesucristo, claro cantor del alba. Y puede también el <strong>basilisco</strong> ser la <strong>dama inmisericorde</strong>, el amor contrariado, porque mata con la mirada. ¿Ven cuánto símbolo y cuánta cosa bonita? Pues ya tardan en explorar a conciencia el mito y en volver maravillados a contarlo. Venga, una ayudita:</p>
<p>*Para Lectores Constantes y Tenaces, el artículo del señor <strong>Gustavo Bueno Sánchez</strong> puede ser muy útil. Pueden encontrarlo aquí:</p>
<p><a title="Ontogenia y filogenia del basilisco" href="http://www.filosofia.org/rev/bas/bas10107.htm">http://www.filosofia.org/rev/bas/bas10107.htm</a></p>
<p><img title="Ontogenia y filogenia del basilisco" src="http://farm4.static.flickr.com/3032/2627146807_3415afb2af_o.jpg" alt="Ontogenia y filogenia del basilisco" /></p>
<p>*La cita de <strong>Borges</strong> procede del estupendo, estupendo <strong><em>Libro de los seres imaginarios</em></strong>, que escribió al alimón con <strong>Margarita Guerrero</strong>. Le dedica a cada bicho un par de páginas solamente, pero su selección incluye animales <strong>metafísicos</strong>, animales soñados por <strong>Kafka</strong> o <strong>Poe</strong>, animales <strong>esféricos</strong>, ángeles, demonios y alimañas de todo pelaje. Hale, a por él, que está baratito en <strong>Alianza</strong>.</p>
<p>*Cualquier <strong>bestiario medieval</strong> merece un largo, largo vistazo, especialmente por los grabados que suelen ilustrarlos. Yo recomiendo el que tengo más a mano, escrito por <strong>Ambroise Paré</strong> e introducido, traducido y anotado por <strong>Ignacio Malaxecheverría</strong>. Lo edita <strong>Siruela</strong> y tiene este aspecto:</p>
<p><img title="Monstruos y prodigios" src="http://farm1.static.flickr.com/24/66520719_811c578738.jpg" alt="Monstruos y prodigios" /></p>
<p>Además de ser bestiario, es también tratado de <strong>teratología</strong>. Es decir, habla de animalitos curiosos, como la jirafa, pero también de anomalías de la especie humana, como los siameses o los hermafroditas. Y las ilustraciones tienen este tierno e ingenuo aspecto:</p>
<p><img title="Tipos de gemelo" src="http://farm4.static.flickr.com/3084/2627273645_a4b19fbf14.jpg" alt="Tipos de gemelo" /></p>
<p>*Los Lectores que arrojan su red a la Red deberían visitar el siguiente enlace y pasmarse con la erudición y la lengua del amigo que lo escribe, <strong>Monsieur Tiffauges</strong>, a quien Yaveh guarde un cómodo sillón a su derecha, donde haya buena luz para leer. <strong>De monstruos y prodigios</strong>, se llama este paraíso de manjares envenenados y licores fuertes:</p>
<p><a title="De monstruos y prodigios" href="http://bronwyndaena.blogspot.com/">http://bronwyndaena.blogspot.com/ </a></p>
<p>*Por último, los Amigos Lectores que estén criando un <strong>Pequeño Lector Constante</strong> harán bien en regalarle este libro:</p>
<p><img title="El paquete parlante" src="http://farm4.static.flickr.com/3060/2627146865_4e52fcf809_o.jpg" alt="El paquete parlante" /></p>
<p>Lo edita <strong>Alfaguara</strong>, lo traduce increíblemente bien <strong>María Luisa Balseiro</strong> (bravo por la <em>panahoria</em>) y lo ilustra <strong>Alicia Sancha</strong>, también con una pericia envidiable. Y su criatura podrá leer pasmada la terrible historia del basilisco y de cómo lo combatieron Pedro, Simón, Penélope y el mago <strong>Hircio Horacio Salsiflán</strong> (otro aplauso para la traductora), ayudados por las minovacas, los fueguipatos, los sapos, los dragones, el duque comadreja Camemberto y otras estupendas criaturas.</p>
<p>Del autor, <strong>Gerald Durrell</strong>, que era este señor tan risueño</p>
<p><img title="Gerald Durrell y bicho peludo" src="http://farm4.static.flickr.com/3071/2627964434_c2c6f6f178.jpg" alt="Gerald Durrell y bicho peludo" /></p>
<p>les hablaré en otro momento, porque merece una entrada para él solito. Les adelanto que no hay libro que escribiera que no merezca reposar en la Biblioteca Constante, y que si su <strong>Pequeño Lector</strong> está creciendo sin conocerlo, de mayor será feo, olerá mal y dará patadas a las ancianas. Y usted no quiere <strong>eso</strong> viviendo en su casa, ¿verdad?</p>
<p><strong>c</strong>) Hale, ya está bien de recomendaciones. Se me quedan montones de cosas en el tintero, como el mito del <strong>catoblepas</strong>, que es una especie de tímido basilisco invertido, o las citas del fascinante libro <em><strong>El silencio del cuerpo</strong></em>, que escribe <strong>Guido Ceronetti</strong> y que está plagado de curiosísimos detalles sobre el hueso, el nervio, la carne y la sangre. Otro día será, y mientras tanto les puedo ir contando dos cosillas: que <strong>ya tengo trabajo</strong>, como les dije antes, y que <strong>ya no tengo ingrato</strong>, lo que es primicia rigurosa, aunque se hizo oficial hace un par de semanas.</p>
<p>Del trabajo puedo contarles que es en una serie, una sitcom para más señas, que emite Antena 3 y que se llama <strong>La familia Mata</strong>. Si ustedes son fans, me verán en créditos dentro de unos meses. Si nunca la han visto, no puedo recomendarles que la vean por mi causa, porque acabo de llegar y, siendo absolutamente sinceros al respecto, no tengo aún ni puta idea de cómo escribirla. En cosa de una hora estaré intentándolo, jurando en arameo y lamentando no haber aprendido más mañas de guión, o no haber nacido con más talento que lunares.</p>
<p>Del <strong>ingrato objeto de mis desvelos</strong> les cuento eso, que ya no ostenta el título de tal. Sigue viviendo y espero que lo haga por muchos años, pero ya no me desvela ni me atormenta. Y nunca fue realmente ingrato conmigo, pero no me negarán que el apelativo merece tomarse alguna licencia que otra.</p>
<p>La cosa es que me fui a Asturias a pasar el ocio y algo allí obró los milagros del <strong>bálsamo de Fierabrás</strong>. No sé si habrá sido el salitre, el queso de cabra o la falta del pretérito perfecto, pero el caso es que estoy curada. Completa y totalmente restablecida de esa condenada enfermedad que ya llevaba un año arrastrando y de la que no quería sanar, porque ya dijo <strong>Faulkner</strong> que entre la pena y la nada, elegiré siempre la pena. Y en este pueblo es que tenemos devoción por <strong>Faulkner</strong>.</p>
<p>El orgullo antecede a la caída, estarán pensando ustedes, pero no crean que no lo pensé yo también. Al ver que los síntomas remitían sin causa aparente, busqué <strong>pruebas irrefutables</strong>. Quedé con el ingrato y comprobé que ya no removía absolutamente nada en mis tripas: me pareció pequeño, tierno y agradable, pero eso fue todo. Así que alegría y alborozo, Amigos, porque yo tengo el felizómetro otra vez en su sitio y porque él puede corretear por ahí con su novia (o con un tapir, si le apetece) sin que a mí se me incendie el hígado. Yiiiiiiiju.<br />
<strong> d</strong>) Dicho todo lo cual, y en honor al amor y otras catástrofes, les dejo un último hallazgo. En Asturias estuve rebuscando entre viejas cajas de libros que languidecían en el hogar de una amiguita, la <strong>Traductriz Constante</strong>, y encontré tesoros largo tiempo escondidos. Les pasé un trapín, les saqué el polvo milenario y los releí de cabo a rabo. De alguno de esos hallazgos se nutrirán futuras entradas de esta <strong>Cornucopia de Lectura</strong>, pero hoy les traigo uno solamente.</p>
<p>Ya saben ustedes que aquí, <strong>poesía</strong> más bien poca, porque es un género difícil de leer y más aún de escribir, y porque el paraíso de un hombre es el infierno de otro. Pero eh, miren qué cosa más bella:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Ha brotado este odio como un vívido amor,<br />
sufriendo, y se contempla anhelante.<br />
Pide un rostro y una carne, como si un amor fuese.<br />
Han muerto la carne del mundo y las voces<br />
que sonaban, un temblor se ha apropiado de todo,<br />
la vida toda está suspendida de una voz.<br />
Bajo un éxtasis amargo transcurren los días<br />
en la triste caricia de la voz que regresa,<br />
empalideciendo nuestro rostro. No sin dulzura,<br />
esta voz al recuerdo le resuena despiadada<br />
y temblorosa: tembló una vez por nosotros.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Pero la carne no tiembla. Sólo un amor<br />
incendiarla podría y este odio la busca.<br />
Todas las cosas y la carne del mundo<br />
y las voces no vale la caricia inflamada<br />
de aquel cuerpo y aquellos ojos. En el amargo éxtasis<br />
que se destruye a sí mismo, este odio reencuentra<br />
una mirada cada día, una rota palabra,<br />
y las aferra insaciable, como si un amor fuese.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p></blockquote>
<p>***</p>
<p>Esto se llama <em>Indiferencia</em> y lo escribió <strong>Cesare Pavese</strong>. Este señor:</p>
<p><img title="Pavese" src="http://farm4.static.flickr.com/3042/2551769725_6024e75054_o.jpg" alt="Pavese" /></p>
<p>Qué seriecito, ¿verdad? Es que no le iba muy bien, al pobre, y era de los que malviven pensando en la muerte, hasta que un buen día deciden no esperar más a que llegue y le salen al encuentro, con dos cojones. Vamos, que se tomó un puñado de somníferos en una habitación de hotel y dejó una nota muy breve escrita en la última página de un libro. <em>Perdono a todos y a todos pido perdón</em>, decía. Pobrinho.</p>
<p>Su poema más conocido es precisamente una cosilla sobre <em>la nera signora</em>, la <strong>muerte</strong>. Seguro que a ustedes les suena, pero ahí lo tienen, por si acaso:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular;">Vendrá la muerte y tendrá tus ojos-</span><br />
</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">esta muerte que nos acompaña</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">de la mañana a la noche, insomne,</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">sorda, como un viejo remordimiento</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">o un vicio absurdo. Tus ojos</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">serán una palabra vana,</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">un grito acallado, un silencio.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Así los ves cada mañana</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">cuando te inclinas sola ante el espejo.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">¡Oh querida esperanza,</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">también nosotros aquel día</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">sabremos que eres la vida y la nada!</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">La muerte tiene una mirada para todos.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Será como abandonar un vicio,</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">como ver que emerge de nuevo</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">un rostro muerto en el espejo,</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">como escuchar un labio cerrado.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Descenderemos al abismo, mudos.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p></blockquote>
<p>***</p>
<p>No puedo acreditar la <strong>traducción</strong>, porque no tengo a mano mi edición de sus poemas. Los he copiado ambos de un cuaderno escrito a mano allá por la adolescencia, cuando el amor, la muerte y salir el viernes son cosas tan, tan importantes. Vayan mis <em>scuse</em> al esforzado traductor de <strong>Pavese</strong>.</p>
<p><strong>e</strong>) Y con esto les dejo, Amigos, porque el trabajo nos hará libres, pero no será hoy. En cuanto a los habituales y siempre necesarios <strong>créditos</strong>, van a tener que disculparme los interesados. Los textos proceden todos de la fuente que se cita, las imágenes son casi todas de libre uso&#8230; y la que no lo es, se emplea sin ánimo de lucro y con intención educativa y blablabla. Ya sé que es una falta de respeto pasarse la autoría por la brinca del coño, pero es que a veces olvido anotar la procedencia de lo que encuentro y luego no soy capaz de volver a encontrarla. Me disculpo por ello de nuevo. Lo siento.</p>
<p>Y ahora, a trabajar. Tengan cuidado ahí fuera, donde nos espera un largo y cálido verano.<br />
<span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"> </span></span></span></span></span></span></span></span></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Dolce far niente</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2008/05/24/dolce-far-niente/</link>
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		<pubDate>Sat, 24 May 2008 15:46:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Sábado de nuevo, día de trabajo en la Biblioteca Constante. Alegría y alborozo, Amigos. Sé que lo digo a menudo, pero voy a decirlo otra vez: mi paraíso particular incluye muchas mañanas de sábado en pijama, fumando, oyendo musiquilla, tomando café y buscando en las estanterías un libro bonito [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Sábado de nuevo, día de trabajo en la <strong>Biblioteca Constante</strong>. Alegría y alborozo, Amigos. Sé que lo digo a menudo, pero voy a decirlo otra vez: mi paraíso particular incluye muchas mañanas de sábado en pijama, fumando, oyendo musiquilla, tomando café y buscando en las estanterías un libro bonito para enseñárselo a ustedes. Felicidad de andar por casa, pero felicidad al fin y al cabo. Que no todo van a ser glamourosas fiestas en un hangar abandonado.</p>
<p>Y como ayer ya tuvimos una larga, hermosa y didáctica entrada sobre los cuentos de los <strong>hermanos Grimm</strong>, me van a permitir que hoy divague un ratito y no haga nada más. ¿Sí? ¿No hay objeciones? Perfecto. Allá vamos, pues, con unos cuantos asuntos mundanos. Los que vienen aquí solamente a pillar referencias para moverse con soltura por la biblioteca, están dispensados de atender y pueden colorear unas láminas o preparar un pastel de puerros.</p>
<p>Hace unos días, el <strong>amigo Ink</strong>, esa criatura intoxicada de curiosidad, me preguntaba <strong>cuántas visitas</strong> tiene el Lector Constante. Yo no tenía ni idea, porque de esas cosas se encarga otra persona, pero me hizo pensar que, a lo mejor, alguno de ustedes también tiene cierta curiosidad por los entresijos de esta <strong>Guía para llevar un buen libro en la mochila</strong>. Así que ahí van unas cuantas respuestas a las preguntas no formuladas. Siéntanse libres de ignorarlas, o de hacer sus propias preguntas en la sección de comentarios. El oráculo responderá.</p>
<p><strong>Acerca del Lector Constante</strong>:</p>
<ul>
<li><strong>Sólo hay un Lector Constante</strong>. No es un seudónimo bajo el que se ocultan cuatro amigos que se van turnando para escribir las entradas. Qué más quisiera yo que tener cuatro amigos ociosos y dispuestos a diseccionar el refranero español, la poesía ucraniana o la vida de los santos.</li>
<li>A pesar de eso, el Lector tiene un montón de <strong>anónimos colaboradores</strong>. A veces alguien me trae algo bonito que ha encontrado por ahí (como el amigo <strong>F.Nm</strong>, poderoso cazador de la red, o el <strong>Documentalista Constante</strong>, a quien Alá bañe en ambrosía), y yo le doy un par de vueltas y se lo cuento a ustedes. A veces alguien me regala un libro que cree que me va a gustar a mí y que también les va a gustar a ustedes, y sí, así es. A veces, ustedes mismos se recomiendan cosillas en la sección de comentarios. Ningún hombre es una isla.</li>
<li><strong>La Biblioteca Constante</strong> tiene, ahora mismo, la sede central en <strong>Madrid</strong>, en el barrio de <strong>la Latina</strong>.</li>
</ul>
<p><img title="Sede de la Biblioteca Constante en Madrid, por asialillo" alt="Sede de la Biblioteca Constante en Madrid, por asialillo" src="http://farm3.static.flickr.com/2110/2517809997_b28363e93c_o.jpg" /></p>
<p><em>Ahí, en esa callecita</em>.</p>
<ul>
<li>La <strong>Biblioteca Constante</strong> tiene la sede original en Gijón, <strong>Asturias</strong>. Se va quedando desprovista de fondos a medida que me los voy trayendo a Madrid, pero  sigue a disposición de los Lectores Constantes, claro que sí.</li>
</ul>
<p><img title="Sede de la Biblioteca Constante en Gijón." alt="Sede de la Biblioteca Constante en Gijón." src="http://farm3.static.flickr.com/2061/2517810065_4e12c25225.jpg" /></p>
<p><em>Ahí, junto a la hermosa iglesia gótica de San Lorenzo</em>.</p>
<ul>
<li>El <strong>Lector Constante</strong> recibe, me informan, unas <strong>cuatro mil visitas</strong> al mes. Ustedes, no me canso de decirlo, son formidables.</li>
<li>El <strong>Lector Constante</strong> no tiene ningún ánimo de lucro. El <strong>dominio</strong> y el diseño fueron un regalo de cumpleaños de mi tres veces bella amiga <strong>saga</strong>, después de unos años de verme rondar por espacios gratuitos. Los <strong>dibujitos</strong> que lo ilustran los cedieron, amablemente, el señor <strong>Ego</strong> y el señor <strong>Circ</strong>. Los <strong>textos</strong> los escribo yo solita en mi casita, con la única intención de pasar un buen rato y de que ustedes lo pasen también. No tienen <em>copyright</em> y su libre uso está autorizado bajo los términos de una de esas licencias que confían en la bondad de los desconocidos. No hay <strong>anuncios</strong>, ni los habrá. No hay <strong>influencias externas</strong> en lo que aquí se recomienda. Todo es paz y armonía.</li>
<li>El <strong>Lector Constante</strong> tiene errores, porque procuro documentarme todo lo que puedo, pero hasta <strong>Homero</strong> se echa una siesta de vez en cuando. Ténganlo en cuenta si piensan usarlo de referencia para cualquier cosa importante, o si van a enviarlo a un pariente en <strong>Los Zapatos</strong> (México). Mi legendario despiste puede costarles un suspenso o un sonrojo. Y si cazan alguna pifia, están invitados a enmendarla en la sección de comentarios. Yo lo agradeceré, y seguro que algún otro Lector también.</li>
<li>Cuando no estoy leyendo cosas bellas o escribiendo el <strong>Lector Constante</strong>, soy <strong>guionista</strong> de televisión. Ahora mismo, guionista en paro. No he escrito nada que vaya a conmover los cimientos de la civilización occidental, pero me gusta mi trabajo, lo hago lo mejor que puedo y me lo paso muy bien en el proceso. Y aprendo cosas muy, muy interesantes, que algún día les contaré con calma.</li>
</ul>
<p><img alt="La familia unida" title="La familia unida" src="http://farm3.static.flickr.com/2070/2518715588_4b4bd2ec82_o.jpg" /></p>
<ul>
<li>En la Biblioteca Constante <strong>no hay tele</strong>. No es que no la vea, es que no tengo lo que es el aparato físico. Esto no pretende ser una declaración de principios ni un boicot individual a la industria televisiva. Es que el espacio de la Biblioteca es muy limitado y, sobre todo, que me da una pereza mortal el proceso de adquirir una. Cuando tenga más espacio, si algún <strong>amable Lector</strong> quiere acompañarme a elegir una, lo invito a cenar. Lentejas, si quiere. Las hago muy ricas.</li>
<li>Sí, hay de verdad un montón de <strong>entradas incompletas</strong>, guardadas a buen recaudo en la sección Borradores. Sí, en algún momento verán la luz. No, no sé cuándo, porque este tiempo de ocio va a ser breve: en cosa de tres semanas, si no sobreviene antes el Apocalipsis o una epidemia de peste bubónica, estaré escribiendo chistes con una taza de café en la mano y los pies sobre una mesa. Ya les contaré detalles de este asunto en otro momento.</li>
<li>Entradas que están durmiendo en el limbo:</li>
</ul>
<p><img alt="Defixiones" title="Defixiones" src="http://farm3.static.flickr.com/2162/2518796012_068898f318_o.jpg" /><br />
Las <strong>defixiones</strong>, o maldiciones del mundo clásico.</p>
<p><img alt="Kurt Wallenda" title="Kurt Wallenda" src="http://farm3.static.flickr.com/2100/2517977045_8d6c7c089d_o.jpg" /></p>
<p>La vida y aventuras de<strong> Kurt Wallenda</strong>, el hombre que cayó del cielo.</p>
<p><img title="Limerick de Lear" alt="Limerick de Lear" src="http://farm3.static.flickr.com/2090/2518033077_763eb926c6.jpg" /></p>
<p>Qué es un <strong><em>limerick</em></strong> y por qué hay que leerlo.</p>
<p><img title="Fumadores de opio" alt="Fumadores de opio" src="http://farm3.static.flickr.com/2174/2518033173_6e3ebc8801_o.jpg" /></p>
<p>Dos buenos libros acerca de las <strong>drogas</strong>, su historia y su uso recreativo.</p>
<p><img title="Nijinski como El Fauno" alt="Nijinski como El Fauno" src="http://farm3.static.flickr.com/2269/2518796298_2fcae9341a_o.jpg" /></p>
<p>La vida y aventuras de <strong>Nijinski</strong>, el fauno demenciado.</p>
<p><img title="Fuji rojo" alt="Fuji rojo" src="http://farm3.static.flickr.com/2024/2518796392_426d214355_o.jpg" /></p>
<p>La poesía en diecisiete sílabas o los <strong>poemas japoneses</strong> en la hora de la muerte.</p>
<p><img title="La princesa y el guisante" alt="La princesa y el guisante" src="http://farm4.static.flickr.com/3101/2517977501_da634a4820_o.jpg" /></p>
<p>Algo más de historia del <strong>cuento de hadas</strong>, e ilustraciones ad hoc.</p>
<p><img alt="El Barón Corvo" title="El Barón Corvo" src="http://farm3.static.flickr.com/2187/2518796568_fffec6f36f_o.jpg" /></p>
<p>La vida y aventuras del <strong>Barón Corvo</strong>, mostrenca y desdichada criatura.</p>
<p><img alt="Truman Capote" title="Truman Capote" src="http://farm3.static.flickr.com/2256/2517977617_a50155b037_o.jpg" /></p>
<p>Y, naturalmente, el largamente retrasado monográfico sobre un homosexual, un drogadicto, un genio: <strong>Truman Capote</strong>.</p>
<ul>
<li>El <strong>Lector Constante</strong> sigue <strong>en la radio</strong>, pero sólo para aquellos de ustedes que tienen la fortuna de vivir en <strong>Gijón</strong>. Los martes, sobre las siete y media de la tarde, en la Cadena <strong>SER</strong> Gijón, <strong>Alicia Álvarez</strong> y yo recomendamos <strong>Libros para la cama</strong>, o para la playa, o para regalarle a un señor bajito.</li>
<li>El <strong>Lector Constante</strong> se va a dar una vueltecilla por el parque y a seguir leyendo cuentos. Hace sol y hay pájaros y cosas de ésas que alegran la vista y el corazón. Volveré y les contaré qué he estado leyendo y por qué ustedes, Amigos, deberían leerlo también. Créditos y nos vamos.</li>
</ul>
<p><strong>CRÉDITOS Y AGRADECIMIENTOS</strong></p>
<p>*La imagen de la placa de la <strong>Calle Oriente</strong> está escamoteada de una cuenta de flickr:</p>
<p><a title="asialillo" href="http://www.flickr.com/photos/asialillo/">http://www.flickr.com/photos/asialillo/</a></p>
<p>Gracias al autor por su involuntaria colaboración. Podría haber tomado la foto yo misma, pero es que estoy en pijama. Lo siento. Gracias otra vez.</p>
<p>*La imagen de la <strong>Iglesia de San Lorenzo</strong> es otro vergonzoso robo. A los autores de esta página, que ponen amablemente su trabajo a disposición de los malditos vagos procrastinadores como yo:</p>
<p><a title="Asturias en imágenes" href="http://www.asturiasenimagenes.com/">http://www.asturiasenimagenes.com/</a></p>
<p>*La imagen del <strong>monte Fujiyama</strong> rojo la pintó <strong>Yokoyama Misao</strong> y pertenece al museo Gotoh. La fotografía se la hizo <strong>Meikyo Katsuo</strong>. Bravo por ambos y gracias.</p>
<p>*El resto de las imágenes son de dominio público, como la de la <strong>tele</strong>, o de procedencia desconocida para mí, como la de <strong>Truman Capote</strong>. Se emplean, como siempre, para asombro y regocijo de los Lectores Constantes, y en ningún caso para obtener sucio dinero con el que mantener repugnantes vicios.</p>
<p>Hale, dispérsense, aquí ya no hay nada que ver. Y tengan cuidado ahí fuera, donde la primavera es reina.</p>
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		<title>Cómprame uno con dibujos II</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2008/05/22/comprame-uno-con-dibujos-ii/</link>
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		<pubDate>Thu, 22 May 2008 16:35:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>
		<category><![CDATA[Lo que ustedes deberían leer]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Aquí me tienen, Amigos, tan ociosa como la cigarra de la fábula. A la que, por cierto, siempre me imagino con un gran sombrero mexicano, tocando un guitarrón y cantando La cucaracha. Es posible que la viera representada así en los dibujos animados, donde el estereotipo del mexicano vago, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Aquí me tienen, Amigos, tan ociosa como la <strong>cigarra</strong> de la fábula. A la que, por cierto, siempre me imagino con un gran sombrero mexicano, tocando un guitarrón y cantando <em>La cucaracha</em>. Es posible que la viera representada así en los dibujos animados, donde el estereotipo del <strong>mexicano vago</strong>, siempre echando la siesta contra una tapia, era un clásico tan reconocible como el negro comiendo sandía. Algún día hablaremos de los dibujos animados y su estupenda, estupenda historia. Y puede que también de las fábulas, los exempla, el espejo de príncipes y demás intentos amenos de enseñarle al crío cómo hacen las cosas los mayores.</p>
<p>Hoy, Amigos, empleo todo este ocio para volver a hablarles un rato, como había prometido, acerca del <strong>cuento de hadas</strong>. Estoy tan ociosa que no tengo excusa para retrasarlo, y además a mí me gusta el cuento de hadas y a ustedes parece que también, vista la estupenda acogida que tuvo el primer <strong>Cómprame uno con dibujos</strong>.</p>
<p>Una puntualización y vamos al tema: van a tener que disculpar, ustedes que tantas cosas me disculpan, la caótica organización de este análisis personal sobre los cuentos. Verán, ocurre que esto, esta <strong>Página para echar la mañana tan ricamente en Internet</strong>, se escribe un poco a vuelapluma, sin planificación previa y sin estructura calculada. Las entradas más breves las escribo sobre la marcha y el tiempo que a ustedes les lleva leerlas es, aproximadamente, el tiempo que me lleva a mí escribirlas. Añádanle una media hora de búsqueda de imágenes y otra media de comprobación de datos y tendrán un resultado bastante exacto. Pero algunas entradas, las más largas y exhaustivas, llevan más tiempo, porque escribo un trozo hoy y otro trozo mañana, y a la mitad decido que necesito leer más sobre algún asunto concreto para poder continuar.<br />
Esta entrada tiene un poco de ambas cosas. La voy dejando a medias porque tengo cosas que consultar, permisos que conseguir (para el uso de las imágenes, que una es pobre pero honrada y lo que no es mío, ni tocarlo) y datos que comprobar. Y toda esta teoría sobre los cuentos de hadas la voy escribiendo según se me va ocurriendo (o según voy recordando las bellas, bellas clases de la eximia profesora <strong>Magdalena Cueto</strong>, que Yaveh Elohim le guarde un lugar en Su Biblioteca), así que no tiene orden ni concierto y espero que me disculpen por ello. Dicho lo cual, allá vamos:</p>
<p><strong>LOS HERMANOS GRIMM Y BLANCANIEVES<br />
</strong></p>
<p>Si usted, Amigo Lector, no conoce el cuento original o cualquiera de sus variantes, es que ha crecido en <strong>Castroculo</strong>, o que sus padres lo abandonaron de pequeñito y fue criado por una manada de gallinas salvajes. Hay innumerables versiones de este cuento popular, que comparten elementos comunes y difieren en detalles más o menos importantes, pero la que conocemos casi todos es la que elaboraron <strong>los hermanos Grimm</strong>, Jacob y Wilhelm.</p>
<p>Jacob y Wilhelm Grimm eran <strong>filólogos</strong> (yiiiihu), <strong>bibliotecarios</strong> (doble yiiiiihu) y profesores universitarios. Seguramente no triunfaban en las fiestas, pero se les considera fundadores de la filología alemana y hasta le pusieron nombre a un fenómeno de la evolución lingüística del germano y el armenio, que se conoce como <strong>Ley de Grimm</strong> y que tiene que ver con la articulación de ciertos fonemas oclusivos, sordos y sonoros. No, definitivamente no triunfaban en las fiestas.</p>
<p><img alt="Monumento a los hermanos Grimm" title="Monumento a los hermanos Grimm" src="http://farm4.static.flickr.com/3137/2492126232_1aa20259e0.jpg" /></p>
<p><em>Syrius Eberle esculpió esto y la ciudad de Hanau (Alemania) lo puso en la plaza del mercado. Bien por ellos</em>.</p>
<p>Entre elaborar un diccionario de alemán y una gramática de lo mismo, encontraron tiempo para recopilar un montón de <strong>cuentos populares de transmisión oral</strong>. ¿Y cómo se hace eso? Pues no lo van a creer, pero todo empezó como en los cuentos: la familia <strong>Grimm</strong> tenía cinco hijos y una hija. Muy cerca de su casa vivía la familia <strong>Wild</strong>, que tenía seis hijas y un hijo. Todos los niños jugaban en el jardín de los Wild y fue allí donde <strong>Dorothea Wild</strong> les contó muchos, muchos cuentos a los hermanos Grimm. Tantos y tan bellos, que <strong>Wilhelm Grimm</strong> se casó con ella. Menuda <strong>Cyrana</strong> estaba hecha la señorita Wild.<br />
Además de <strong>Dorothea Wild</strong>, muchas otras personas aportaron su cuento popular a la recopilación de los Grimm. Los chavales, como buenos filólogos, sabían cómo se hace un trabajo serio de investigación. Exactamente como lo están imaginando: se agarra a una abuelita que esté ociosa, se le pone delante una <strong><em>Schwarzbier</em></strong> y una <strong><em>Bratwurst</em></strong>, se le dice: &#8220;Abuela, cuénteme unos cuentos&#8221; y se anota o se graba todo lo que diga. Cuando la anciana esté borracha como un piojo, hay que depositarla en su cama, arroparla bien y buscar a otra anciana, con la que se repite el proceso. Cerveza y salchicha son opcionales, pero nunca está de más ser amable con las abuelas y tener un detallito con ellas.</p>
<p><img title="Dorothea Viehmann" alt="Dorothea Viehmann" src="http://farm4.static.flickr.com/3284/2511260320_88c53862da.jpg" /></p>
<p><em>Dorothea Viehmann, que les contó cuentos a los hermanos Grimm</em></p>
<p>Total, que los muchachos <strong>Grimm</strong> se echaron al monte y recorrieron toda la Alemania que pudieron. Posadas, mercados, tabernas, casitas, escuelas&#8230; y así recopilaron unos doscientos y pico cuentos de tradición oral alemana, que se llamaron <strong><em>Kinder und Hausmärchen</em></strong>, es decir, <strong>Cuentos para la infancia y el hogar</strong>. Se publicaron en dos tomos, en 1812 y 1815, y el resto ya es historia. Dieron la vuelta al mundo, conocieron traducciones a todos los idiomas&#8230; y, desgraciadamente, también conocieron la censura. Porque los Grimm, que eran tipos serios, escribieron los cuentos con auténtico rigor filológico, contrastaron fuentes, refundieron, pulieron&#8230; y dejaron toda la sangre, la muerte y el sexo que contenían las versiones orales primitivas. Al fin y al cabo, se decían, no son cuentos <em>para niños</em>, son cuentos para estudiosos de la historia y el idioma. Luego les hablaré un poquito de esta cuestión tan interesante.</p>
<p>De momento, vamos a recomendar al Amigo Lector un par de ediciones comme il faut. Rompa el cerdito, Amigo, porque esto vale la pena tenerlo en casa.</p>
<p><strong>EDICIÓN PARA EL LECTOR POBRETÓN</strong></p>
<p>Se llama <strong>Cuentos escogidos de los Hermanos Grimm</strong>, la edita <strong>Atlas</strong> y cuesta unos treinta eypos. Y, agárrense los machos, es edición facsímil de la editada por Gaspar Ediciones en <strong>1867</strong>. Los cuentos los tradujo un tal <strong>Don José S. Viedma</strong>, que también firma el prólogo, y se ilustraron con los grabados de un talentoso caballero del que no ha oído hablar ni el tato, pero que merece un largo, larguísimo vistazo: <strong>Otto Ubbelohde</strong>. Ni idea, ¿verdad? Pues vean, vean:</p>
<p><img title="Rapunzel" alt="Rapunzel" src="http://farm4.static.flickr.com/3046/2511982362_8b0db4aa7a_o.gif" /><br />
<em> Para el cuento <strong>Rapunzel</strong></em>.</p>
<p><img alt="La hija de la Virgen María" title="La hija de la Virgen María" src="http://farm3.static.flickr.com/2147/2511982250_b711352806_o.jpg" /></p>
<p><em>Para el cuento <strong>La hija de la Virgen María</strong></em>.</p>
<p><img alt="El dinero llovido del cielo" title="El dinero llovido del cielo" src="http://farm3.static.flickr.com/2034/2511151677_b53de34237_o.jpg" /></p>
<p><em>Para el cuento <strong>El dinero llovido del cielo</strong></em>.</p>
<p><img alt="Hans, el erizo" title="Hans, el erizo" src="http://farm3.static.flickr.com/2002/2512885959_57791b85b2_o.gif" /><br />
<em> Para el cuento <strong>Hans, el erizo</strong></em>.</p>
<p><img title="Piel de Oso" alt="Piel de Oso" src="http://farm4.static.flickr.com/3202/2511982412_a2a92c6b25_o.gif" /></p>
<p><em>Para el cuento <strong>Piel de Oso</strong> (creo)</em>.</p>
<p><img alt="Un gatete" title="Un gatete" src="http://farm4.static.flickr.com/3273/2512885969_c0e5eaa237_o.gif" /></p>
<p><em>Un <strong>gatín</strong>, que nunca sobran</em>. <em>Miau</em>.</p>
<p>Bello, ¿verdad? Pues ya saben los amigos del dibujo hermosísimo dónde ir a buscarlo. Pero quienes estén criando <strong>Pequeños Lectores</strong>, harán bien en buscar <strong>otra edición</strong> para regalar a su criatura. ¿Por qué? Bueno, porque el castellano que se escribía allá por 1867 era un poco de aquella manera. Y los cuentos, no lo olvidemos, enseñan al chiquillo su idioma, aunque vengan traducidos de otro distinto. Si su neno hace los dictados del cole con lo que ha aprendido leyendo esta edición, va a tener que copiar cien veces <strong><em>Mi mamá me mima</em></strong> o <strong><em>Tómate tu tomate</em></strong>. Una muestra:</p>
<p>***</p>
<p><em>Allá en aquellos tiempos habia una jóven muy perezosa que no queria hilar. Su madre se incomodaba mucho; pero no podia hacerla trabajar. Un dia perdió la paciencia de manera que llegó á pegarla, y su hija se puso á llorar á gritos. En aquel momento pasaba por allí la reina, y oyendo los sollozos, mandó detener su coche y entró en la casa preguntando á la madre por qué pegaba á su hija con tanta crueldad, que se oian en la calle los lamentos de la niña. La mujer, avergonzada, no quiso contarla la pereza de su hija, y la dijo:</em></p>
<p><em>-No puedo hacerla que suelte el huso ni un solo instante, quiere estar hilando siempre, y yo soy tan pobre que no puedo darla el lino que necesita</em>.</p>
<p>***</p>
<p>¿Ven a qué me refiero? Laísmo a cascoporro, tildes espolvoreadas un poco al azar sobre el texto y cosas mucho peores, terribles para los ojos tiernos de un <strong>Pequeño Lector</strong> que vaya todavía por la primera cartilla. Esta edición es para lectores curtidos, para filólogos, para fans del grabado o para completistas, no para niños. ¿Y cuál es la buena para mis hijuelos?, estará pensando el <strong>Lector Constante</strong>, ya un poco hartito de tanto rodeo y con ganas de volver a la cocina a caramelizar cebollas. La que les enseño ahora, la</p>
<p><strong>EDICIÓN PARA EL LECTOR SOBRADO DE PASTA</strong></p>
<p>Y no lo digo en broma, Amigos. Setenta eurazos cuesta la hermosísima edición que ha hecho <strong>Anaya</strong> de los <strong>Cuentos Completos de Jacob y Wilhelm Grimm</strong>. ¿Y saben qué? Que los vale. Les cuento por qué:</p>
<p>a) Los cuentos están <strong>completos</strong>. Todos. Los doscientos y pico. La editorial especifica, en el interior de cada tomo, el asunto de la completitud, y lo hace así: <em>La presente obra es traducción directa e íntegra de la edición completa de la colección de los hermanos Grimm, <strong>Kinder und Hausmärchen</strong>, publicada en Berlín, 1812-1817. A esta edición habría que añadir el cuento <strong>Liebe Mili</strong>, descubierto en una carta que Wilhelm Grimm escribió a una niña en 1816 y que apareció en 1983</em>. Vamos, que si usted compra esta edición, no tendrá que volver a comprar otra.</p>
<p>b) Los cuentos <strong>no están censurados</strong>. ¿Recuerdan lo que les decía un poquito más arriba? El cuento popular, Amigos, es mágico y fantasioso y esto y lo otro, pero sobre todo, es <strong>bastante bruto</strong>. ¿Y por qué no habría de serlo? Los niños son inocentes como gorriones pero también perversos como zorros. Pueden mirar el nacimiento de un gatito con el mismo interés que la agonía de un escarabajo. Y no está mal que la sangre, la violencia, la crueldad y otros feos asuntos le vayan llegando en el mejor formato: el cuento. El niño canaliza estupendamente esos impulsos (que están ahí y que conviene ir orientando), y si es un poco espabilado, distingue perfectamente el cuento de la realidad. Ya sabe él que debajo de las setas no hay gnomos, no se preocupe. Y si quiere criar un Pequeño Lector de natural bondadoso, enséñele <strong>usted</strong> el respeto por las cosas vivas. Los cuentos le enseñarán eso, pero también otras cosas.</p>
<p>c) Los cuentos están, me soplan por aquí, <strong>bien traducidos</strong>. No puedo asegurarlo, porque mi alemán se reduce al <em>danke</em>, pero el resultado me parece bueno. Las cosas que tienen que rimar, riman sin que a uno le sangren las orejas. Hay algún <em>Juan</em> donde seguramente iría un <em>Hans</em> o un <em>Johann</em>, pero a mí me parece bien. Al fin y al cabo, mis libros de texto hablaban de un fulano llamado <em><strong>Federico Nietzsche</strong></em>, y de otro señor que atendía por <em><strong>Luis Van Beethoven</strong></em>. Y no soy más zoqueta por eso. Así que un aplauso a la señorita traductriz, <strong>María Antonia Seijo Castroviejo</strong>, que tuvo que divertirse mucho haciendo su trabajo.</p>
<p>d) Los cuentos están <strong>estupendamente ilustrados</strong>.  Esto merece un comentario aparte, y allá vamos.</p>
<p>La edición consta de <strong>cuatro tomos</strong> como cuatro soles. Otra ventaja: no tiene usted que desembolsar setenta euros si sus niños necesitan zapatos nuevos. Compre sólo uno y vaya disfrutando. Cada tomo va prologado e ilustrado por un autor diferente. Y son los siguientes:</p>
<p><strong>TOMO I: CAPERUCITA ROJA Y OTROS CUENTOS</strong>.</p>
<p>El prólogo lo firma <strong>Gustavo Martín Garzo</strong> y es una reflexión bastante mejor que las mías sobre los cuentos y los niños a los que van dirigidos. Hay, además, una introducción escrita por <strong>Herman Grimm</strong>, sobrino de Jacob e hijo de Wilhelm, donde se encuentran bellos detalles de su biografía, como la escena del jardín en el que <strong>Dorothea Wild</strong> contaba sus cuentos a un montón de nenos boquiabiertos.</p>
<p>Las ilustraciones de este tomo son bellas y tiernas como cachorros de tigre. Su autor, el señor <strong>Jordi Vila Delclós</strong>, ha ilustrado montones de cosas, y su estilo, que yo me siento incapaz de definir, porque no tengo ni idea de dibujo, le pega a estos cuentos como las manzanas al queso. Yo diría que es del tipo clásico, pero mejor juzgan ustedes, que a lo mejor saben describir esto como merece:</p>
<p><img title="Cubierta de Caperucita Roja y otros cuentos, por Jordi Vila Delclós" alt="Cubierta de Caperucita Roja y otros cuentos, por Jordi Vila Delclós" src="http://farm4.static.flickr.com/3142/2514317140_47d1903e7a.jpg" /></p>
<p><em>Cubierta de <strong>Caperucita Roja y otros cuentos</strong>, por <strong>Jordi Vila Delclós</strong></em>.<br />
<img title="Los doce hermanos" alt="Los doce hermanos" src="http://farm4.static.flickr.com/3125/2510990615_f671c27b80_b.jpg" /></p>
<p><em>Ilustración de <strong>Jordi Vila Delclós</strong> para el cuento <strong>Los doce hermanos</strong></em>.</p>
<p><img alt="La muchacha sin manos" title="La muchacha sin manos" src="http://farm3.static.flickr.com/2275/2510991371_8f97c3941e.jpg" /></p>
<p><em>Ilustración de <strong>Jordi Vila Delclós</strong> para el cuento <strong>La muchacha sin manos</strong></em>.</p>
<p>Toda mi envidia verdosa para este señor y su hábil pluma, pincel, dedito o lo que sea que emplee para dibujar. Si encuentran cualquier otro cuento que haya ilustrado él, mi consejo es que lo compren sin preguntar el precio. No lo tiene.</p>
<p><strong>TOMO II: LA BELLA DURMIENTE Y OTROS CUENTOS</strong></p>
<p>El prólogo de este tomo lo ha escrito un tal <strong>Xabier P. DoCampo</strong> y consiste en una relación, por orden alfabético, de los elementos más importantes del cuento de hadas clásico, con ejemplos y comentarios acerca de cada uno de ellos: el <strong>amor</strong>, el <strong>bosque</strong>, el <strong>camino</strong>, el <strong>deseo</strong>, el <strong>espejo</strong>&#8230; ¿Ven? Otra ventaja estupenda de esta edición: leyendo los prólogos, se ahorra uno las larguísimas e incoherentes entradas que tenía pensado escribirles a ustedes sobre los elementos básicos del cuento. Y eso que ganan en tiempo para ir al parque con la nena y la pelota roja.</p>
<p>Las ilustraciones son obra del señor <strong>Jesús Gabán</strong>, con quien por fin he logrado contactar para pedirle la venia. No era tan difícil, bastaba con poner <em>jesusgabanpuntocom</em>, pero ya ven, no se me ocurrió hasta anteayer. El señor <strong>Gabán</strong> dio su amable permiso y me envió el par de ilustraciones que pueden ver aquí debajo. Hay más, hay un dorado enjambre de maravillas en este tomo. Ya tardan en ir a echar un vistazo.</p>
<p><img alt="Ilustración de Jesús Gabán para el cuento Blancanieves" title="Ilustración de Jesús Gabán para el cuento Blancanieves" src="http://farm4.static.flickr.com/3027/2648398973_7c06860ff1_o.jpg" /></p>
<p><em>Ilustración de <strong>Jesús Gabán</strong> para el cuento <strong>Blancanieves</strong></em>.</p>
<p><img alt="Ilustración de Jesús Gabán para el cuento El pájaro de oro" title="Ilustración de Jesús Gabán para el cuento El pájaro de oro" src="http://farm4.static.flickr.com/3087/2648399305_27a787c277_o.jpg" /></p>
<p><em>Ilustración de <strong>Jesús Gabán</strong> para el cuento <strong>El pájaro de oro</strong></em>.</p>
<p>El señor <strong>Gabán</strong> me cuenta, además, que acaba de terminar de ilustrar <strong><em>Los niños del aire</em></strong>, un cuento de <strong>Gustavo Martín Garzo</strong> que edita SM. Échenle un vistazo si lo encuentran por ahí. Yo lo haré. Y duerman con un ojo abierto, como los protagonistas de los cuentos, porque el señor <strong>Gabán</strong> va a trabajar para <strong>Siruela</strong>, que tanto y tan bien edita, y a eso sí que valdrá la pena echarle un largo y placentero vistazo.</p>
<p><strong>TOMO III: PIEL DE OSO Y OTROS CUENTOS</strong></p>
<p>El prólogo es de Vicente <strong>Muñoz Puelles</strong>, y cuenta la interesantísima historia de <strong>George Pal</strong>, un mozo húngaro al que le encantaban los cuentos de los hermanos Grimm. Tanto le gustaban que acabó por llevarlos al cine. Así lo cuenta <strong>Muñoz Puelles</strong>:</p>
<p><em>(&#8230;) En 1939, obtuvo un visado para Estados Unidos, donde empezó a hacer películas de marionetas para la Paramount. <strong>Pal</strong> llamaba a estos cortometrajes <strong>Puppetoons</strong>, mezcla de <strong>puppet</strong> (marioneta) y <strong>cartoons</strong> (dibujos animados). Los muñecos de las películas reflejaban sus conocimientos de anatomía. Tenían cabezas intercambiables de madera con distintas expresiones, brazos flexibles de látex y una serie de piernas. La trama de las películas se basaba en los cuentos de los <strong>hermanos Grimm</strong>, en el folclore americano o en fantasías del propio <strong>Pal</strong></em>.</p>
<p>No les copio más, que se lo estropeo. Pero los Lectores interesados en la cosa cinematográfica harán bien en echarle un largo vistazo a este prólogo. Respecto a las ilustraciones, obra del señor <strong>Pablo Auladell</strong>, pues qué les voy a contar. Hace un uso del <strong>rojo</strong> que a mí me pasma y me alucina y me mata de envidia. Además, tiene querencia por los bichos con cabeza de persona, o por las personas con cuerpo de bicho, y por la deformidad, la exageración, lo micro y lo macro y lo raro. Vean:</p>
<p><img title="Cubierta de Piel de Oso y otros cuentos, por Pablo Auladell" alt="Cubierta de Piel de Oso y otros cuentos, por Pablo Auladell" src="http://farm4.static.flickr.com/3159/2512987107_3ef09e7e83_o.jpg" /></p>
<p><em>Cubierta de <strong>Piel de Oso y otros cuentos</strong>, por <strong>Pablo Auladell</strong></em>.</p>
<p><img title="Los dos caminantes, por Pablo Auladell" alt="Los dos caminantes, por Pablo Auladell" src="http://farm3.static.flickr.com/2105/2513812726_7ce74f88da_o.jpg" /></p>
<p><em>Ilustración de <strong>Pablo Auladell</strong> para el cuento <strong>Los dos caminantes</strong></em>.</p>
<p><img title="El joven gigante, por Pablo Auladell" alt="El joven gigante, por Pablo Auladell" src="http://farm4.static.flickr.com/3286/2513812648_c119342f1a_o.jpg" /></p>
<p><em>Ilustración de <strong>Pablo Auladell</strong> para el cuento <strong>El joven gigante</strong></em>.<br />
El resultado es inquietante, claro que sí, pero no le falta ternura tampoco, y <strong>a los niños les gusta asustarse</strong>. Les gusta recrearse en los detalles más sangrientos, les gusta preguntar si duele mucho que te quemen en un horno, cuánto sangraron las hermanastras de <strong>Cenicienta</strong> al cortarse los pies, si es verdad que un lobo puede tragarte entero, sin masticar. Y estas ilustraciones, como estos cuentos, son estupendos para que el niño, valga la paradoja, se asuste tranquilamente.</p>
<p><strong>TOMO IV: LA LLAVE DE ORO Y OTROS CUENTOS</strong>.</p>
<p>Este prólogo, de <strong>Eliacer Cansino Macías</strong>, se da una vueltecilla por los problemas de censura que tuvieron los cuentos de la edición original de los Grimm. El asunto, como veremos, es interesante y merece unas cuantas reflexiones al respecto. <strong>Cansino Macías</strong> habla también del tiempo en los relatos, de su puesta al día, de lo que permanece en la memoria de los hombres. Ya están tardando en leerlo, Amigos.</p>
<p>Y, para los Amigos Lectores que tienen poca paga y van a tardar en comprarse el libro, unas ilustraciones de este tomo, obra del señor <strong>Gabriel Pacheco</strong>. Otro que usa el rojo como si hubiera nacido con una caja de acuarelas debajo del brazo. Ya les digo que no tengo ni idea de pintura, así que sólo puedo comentar que me recuerda vagamente a una pintora estupenda, que se llama <strong>Remedios Varo</strong>. Con el señor Pacheco y su obra les dejo. Pásmense un poquito:</p>
<p><img title="La novia verdadera, por Gabriel Pacheco" alt="La novia verdadera, por Gabriel Pacheco" src="http://farm4.static.flickr.com/3197/2511819320_e1e16c1bf1_o.jpg" /></p>
<p><em>Ilustración de <strong>Gabriel Pacheco</strong> para el cuento <strong>La novia verdadera</strong></em>.</p>
<p><img alt="El ladrón de ladrones" title="El ladrón de ladrones" src="http://farm3.static.flickr.com/2401/2510989341_1f3aabd91d_o.jpg" /></p>
<p><em>Ilustración de <strong>Gabriel Pacheco</strong> para el cuento <strong>El ladrón de ladrones</strong></em>.</p>
<p><img alt="Blancanieves y Rosarroja, por Gabriel Pacheco" title="Blancanieves y Rosarroja, por Gabriel Pacheco" src="http://farm3.static.flickr.com/2286/2511819182_a4d30b5a41_o.jpg" /></p>
<p><em>Ilustración de <strong>Gabriel Pacheco</strong> para el cuento <strong>Blancanieves y Rosarroja</strong></em>.</p>
<p>¿Cómo se les ha quedado el cuerpo? ¿No son dibujos muy, muy bonitos? Hagan felices a sus niños y háganse felices también a ustedes. La edición es cara, pero se puede comprar en tomos sueltos. Y si el <strong>Pequeño Lector</strong> se está portando especialmente bien, no tortura a su hermanito, no pinta al gato de verde y no escupe puré de verduras sobre sus libros, a lo mejor se merece un libro bonito para su cumpleaños. Venga. Antes de que pida una consola y lo perdamos definitivamente para la lectura, tragedia cotidiana en las mejores familias de Lectores Constantes.</p>
<p>Y se preguntarán ustedes: ¿dónde ha quedado <strong>Blancanieves</strong>? ¿No íbamos a diseccionarla un poquito? Sí, sí. Pero no será hoy, Amigos, porque acabo de echarle un rápido vistazo a esta entrada y resulta que me ha quedado larga como un domingo sin paga. No puede ser, que ustedes se me duermen y yo tengo que ver la calle alguna vez. Y además, me esperan un montón de <strong>cuentos de Grimm</strong> que no conocía y que prometen ser tan buenos como los que sí conocía. Créditos y nos vamos.</p>
<p><strong>CRÉDITOS Y AGRADECIMIENTOS</strong></p>
<p>*La imagen del <strong>monumento a los Hermanos Grimm</strong> la encontré por ahí, y ya no recuerdo dónde. Creo que no vulneraba los frágiles derechos de autor de nadie, pero por si acaso, vayan unas disculpas al germano que corresponda.</p>
<p>*La imagen de <strong>Dorothea Viehmann</strong> es de dominio público. Cuántas cosas tenemos por ahí, qué bien.</p>
<p>*Los grabados del insigne <strong>Otto Ubbelohde</strong> son también de dominio público, porque el caballero ya lleva muchos años durmiendo con sus padres. En todo caso, se emplean aquí sin ánimo de lucro y para honrar su trabajo.</p>
<p>*Las ilustraciones del señor <strong>Jordi Vila Delclós</strong> están empleadas con permiso de su autor, que respondió a mi petición con amabilidad y rapidez dignas de mejor causa. Ustedes pueden conocer el trabajo del señor <strong>Delclós</strong> en su página web:</p>
<p><a title="Jordi Vila Delclós" href="http://www.jordiviladelclos.com/">http://www.jordiviladelclos.com/</a></p>
<p>Vayan para él mi agradecimiento y mi aplauso, y que nunca se seque la tinta en su tintero.</p>
<p>*Las ilustraciones del señor <strong>Pablo Auladell</strong> también tienen permiso para estar aquí y asustar a sus chiquillos. El señor <strong>Auladell</strong> tiene un blog, donde expone los frutos de su trabajo y donde ustedes pueden pasar un rato estupendo:</p>
<p><a title="Pablo Auladell" href="http://pabloauladell.blogspot.com/">http://pabloauladell.blogspot.com/</a></p>
<p>No se pierdan los bocetos que hizo para algunos cuentos de la recopilación, porque (si no me engaño) no figuran en la edición final y son impresionantes. Gracias, <strong>señor Auladell</strong>.</p>
<p>*Las ilustraciones del señor <strong>Gabriel Pacheco</strong> (que Alá, el compasivo, el misericordioso, le dé agua a sus pinceles) están aquí con su consentimiento. El señor <strong>Pacheco</strong> ilustra montones de cosas y muchas de ellas pueden verse en su blog:</p>
<p><a href="http://gabriel-pacheco.blogspot.com/">http://gabriel-pacheco.blogspot.com/</a></p>
<p>Pífanos, salterios, una piñata y muchas gracias para el señor <strong>Pacheco</strong>.</p>
<p>*Por increíbles peligros e innumerables fatigas me he abierto camino hasta la página del señor <strong>Jesús Gabán</strong>. Ustedes pueden tomar el camino sencillo e ir directos a:</p>
<p><a title="Jesús Gabán" href="http://www.jesusgaban.com/">http://www.jesusgaban.com/</a></p>
<p>Allí, como en la cueva de <strong>Alí Babá</strong>, se acumula prodigio tras prodigio. Digan <em>ábrete, sésamo</em> y para dentro. Y al señor <strong>Jesús Gabán</strong>, muchas, muchas gracias por ceder un poquito de su talento para disfrute de los Lectores Constantes.</p>
<p>No se apuren. Tengo todavía paro de sobra por delante para dedicárselo a ustedes, al Lector Constante y a la buena de <strong>Blancanieves</strong>, que tenía la piel blanca como la nieve, los cabellos negros como el ébano y los labios rojos como la sangre. El próximo día hablaremos largo y tendido de ella, y de los ilustradores que la hicieron tan bella.</p>
<p>Hasta entonces, tengan cuidado ahí fuera, donde seremos felices y dejaremos tranquilas a las perdices.</p>
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