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	<title>Lector Constante &#187; El gato esperó un rato: Poesía</title>
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	<description>La Biblioteca del Lector Constante. Porque leer es bien y todo lo demás tampoco está mal.</description>
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		<title>No peor que los venerables santos</title>
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		<pubDate>Mon, 27 Sep 2010 16:32:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lector Constante</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>
		<category><![CDATA[Lo que ustedes deberían leer]]></category>

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		<description><![CDATA[
Buenas tardes, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Vamos a ver si retomamos esto. ¿Qué les parece un poema, para ir abriendo boca? Me lo trajo el doctor Borge, Alá le dé la paz y la alegría, y ahora yo se lo traigo a ustedes. Se llama Alabanza de los sueños y es de la impronunciable Wislawa [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.lectorconstante.com/wp-content/uploads/2010/09/481px-Jan_Vermeer_van_Delft_012.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-844" title="Jan_Vermeer_van_Delft" src="http://www.lectorconstante.com/wp-content/uploads/2010/09/481px-Jan_Vermeer_van_Delft_012.jpg" alt="" width="481" height="600" /></a></p>
<p>Buenas tardes, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Vamos a ver si retomamos esto. ¿Qué les parece un poema, para ir abriendo boca? Me lo trajo el doctor <strong>Borge</strong>, Alá le dé la paz y la alegría, y ahora yo se lo traigo a ustedes. Se llama <em>Alabanza de los sueños</em> y es de la impronunciable <strong>Wislawa Szymborska</strong>.</p>
<p><span style="font-family: TimesNewRomanPSMT;"> </span></p>
<blockquote><p>En sueños</p>
<p>pinto como Vermeer van Delft.</p>
<p>Hablo griego con fluidez</p>
<p>y no sólo con los vivos.</p>
<p>Conduzco un coche</p>
<p>que me obedece.</p>
<p>Poseo talento</p>
<p>y escribo grandes poemas.</p>
<p>Oigo voces</p>
<p>no peor que los venerables santos.</p>
<p>Mis dotes pianísticas</p>
<p>os dejarían boquiabiertos.</p>
<p>Revoloteo como es debido,</p>
<p>es decir, por propio impulso.</p>
<p>Me precipito desde el tejado</p>
<p>y sé caer, suave, en el verdor.</p>
<p>No tengo problemas</p>
<p>para respirar bajo el agua.</p>
<p>No puedo quejarme:</p>
<p>he descubierto la Atlántida.</p>
<p>Por suerte sé despertar siempre</p>
<p>antes de morir.</p>
<p>En cuanto una guerra estalla</p>
<p>me vuelvo del otro lado.</p>
<p>Soy hija de mi época</p>
<p>pero no por obligación.</p>
<p>Hace un par de años</p>
<p>vi dos soles.</p>
<p>Y, anteayer, un pingüino.</p>
<p>Con meridiana claridad.</p></blockquote>
<p>Está extraído de la antología <em>Paisaje con grano de arena</em>, que edita <strong>Lumen</strong> y traducen <strong>Jerzy Skvomirsky</strong> y <strong>Ana María Moix</strong>. ¿Les ha gustado? Pues mañana, más.</p>
<p>Tengan cuidado ahí fuera, donde habrá que romperlo todo para volver a empezar.</p>
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		<title>En la selva caímos</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2009/09/28/en-la-selva-caimos/</link>
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		<pubDate>Mon, 28 Sep 2009 15:30:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lector Constante</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>
		<category><![CDATA[Lo que ustedes deberían leer]]></category>
		<category><![CDATA[poesia]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes
Es lunes, y de los que matan más hombres que las balas. Reina el desánimo general por toda la oficina, y yo tampoco me libro. Una cosa que todavía no les he contado de mi trabajo es que, más a menudo de lo que podemos soportar, hay largos momentos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes</p>
<p>Es lunes, y de los que matan más hombres que las balas. Reina el desánimo general por toda la oficina, y yo tampoco me libro. Una cosa que todavía no les he contado de mi trabajo es que, más a menudo de lo que podemos soportar, hay largos momentos de ocio. <em>&#8220;Pues qué bien&#8221;</em>, dirán ustedes. <em>&#8220;Tururú&#8221;</em>, respondo yo. Hay un límite de vídeos de <strong>animalitos graciosos</strong>, <strong>caídas cómicas</strong> y <strong>respuestas lerdas de aspirantes a Miss Universo</strong> que puede ver el ser humano. En serio, lo hay. Y cuando ya has fumado mucho más de lo que deberías, ya le has dado la vuelta a internet dos veces y no tienes la cabeza para leerte el libro que trajiste para el metro (<strong><em>Dulce pájaro de juventud</em></strong>, en mi caso), empiezas a mirar por la ventana, a suspirar como los perros tumbados y a pensar<em> &#8220;yo qué carajo estoy haciendo aquí&#8221;</em>. Mal, Amigos, muy mal. A mí me pagan por venir a trabajar y maldita la gracia que me hace madrugar e ir a <strong>Castroculo</strong> para estar tocándome a dos manos la puerta de la vida. Sobre todo cuando eso supone que, en dos semanas, estaremos trabajando sábados y domingos para recuperar el tiempo perdido (© Marcel Proust). Grñfghs.</p>
<p>Total, que para escapar un poco de esta sensación kafkiana de tiempo muerto y larguísimo, les traigo una entrada pequeñita. Así yo entretengo el ocio y ustedes tienen algo que leer si resulta que también están atrapados en la oficina, sin poder irse a casa y sin poder trabajar. Aing.</p>
<p>Hale, ahí les va un poema pequeño y bonito. A leer. Hop, hop.</p>
<blockquote><p>En la selva caímos,</p>
<p>en la oscura selva</p>
<p>sin otra salida</p>
<p>que un agujero negro para caer tan sólo</p>
<p>y jamás levantarse:</p>
<p>que el toro nos salve</p>
<p>e ilumine la selva</p>
<p>y guíe nuestros pasos por el negro agujero</p>
<p>prometiendo una luz que la selva destruya,</p>
<p>una luz donde asentar la vida.</p>
<p>Que el toro nos salve</p>
<p>y haga un hombre del hombre</p>
<p>y sendero el oscuro</p>
<p>camino de la selva.</p>
<p>Que el toro nos salve,</p>
<p>ya que promesa oscura</p>
<p>es el oro de nuestra saliva.</p></blockquote>
<p>Esto que han leído lo escribió <strong>Leopoldo María Panero</strong>, y procede del libro <strong><em>Globo rojo (Antología de la locura)</em></strong>, una recopilación de textos de enfermos mentales del sanatorio de Mondragón. Lo editó <strong>Hiperión</strong> y la antología estuvo a cargo del señor <strong>Panero</strong>, que se ha currado una volumen pelín irregular, con algunos textos estupendos y otros más bien anecdóticos. El libro también incluye dibujos del enfermo mental de turno, que son tan siniestros y tan desasosegantes como se están imaginando ustedes.</p>
<p>Este poema, con todo, me gusta bastante. Tiene una imagen poderosa, ese toro solar como un sacrificio a Mitra, y crea con pocos recursos cierta atmósfera de jungla sombría y húmeda, de ésas tan enmarañadas que nunca llega el sol a tocar el suelo. Vamos, que a mí me gusta y a lo mejor a ustedes también. Y si no, pues tampoco pasa nada. <strong>Panero</strong> tiene cosas mejores y peores que este poema y volveremos sobre él y sobre sus circunstancias en algún momento.</p>
<p>Con esto les dejo, a ver si convenzo a alguien para hacer algo mejor que fatigar internet buscando distracciones. Comer unas pipas, igual. Y mañana será otro día y que el diablo se lo lleve.</p>
<p>Tengan cuidado ahí fuera, donde siempre llegará el lunes al término del domingo. Sigh.</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
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		<title>Todo lo que rima es verdadero</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2009/08/24/todo-lo-que-rima-es-verdadero/</link>
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		<pubDate>Tue, 25 Aug 2009 01:17:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lector Constante</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Tenemos, lo habrán observado ya, bastante muerta de risa la sección de poesía. No es por casualidad. Llevo un tiempo con ganas de hablarles con detalle del género poético favorito de la Biblioteca Constante: el verso bobo, la tontuna rimada o, si lo prefieren, el ripio. Hoy, soleado domingo, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Tenemos, lo habrán observado ya, bastante muerta de risa la sección de poesía. No es por casualidad. Llevo un tiempo con ganas de hablarles con detalle del género poético favorito de la Biblioteca Constante: el verso bobo, la tontuna rimada o, si lo prefieren, el <strong>ripio</strong>. Hoy, soleado domingo, parece un buen momento para tocar el tema.</p>
<p>Empecemos con la definición de la <strong>RAE</strong>, que nos viene al pelo. Alehop:</p>
<blockquote>
<p style="margin-left: 0em; margin-bottom: -0.5em;"><span><strong>ripio</strong></span><span><strong>.</strong></span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><span> (Del latín <em>replēre</em>, rellenar).</span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><span><br />
</span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><a name="0_1"></a><span><strong> 1. </strong></span><span> <span title="nombre masculino">m.</span></span><span> Residuo que queda de algo.</span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><span><br />
</span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><a name="0_2"></a><span><strong> 2. </strong></span><span> <span title="nombre masculino">m.</span></span><span> Cascajo o fragmentos de ladrillos, piedras y otros materiales de obra de albañilería desechados o quebrados, que se utiliza para rellenar huecos de paredes o pisos.</span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><span><br />
</span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><a name="0_3"></a><span><strong> 3. </strong></span><span> <span title="nombre masculino">m. guijarro.</span></span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><span><span title="nombre masculino"><br />
</span></span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><a name="0_4"></a><span><strong> 4. </strong></span><span> <span title="nombre masculino">m.</span></span><span> <strong>Palabra o frase inútil o superflua que se emplea viciosamente con el solo objeto de completar el verso, o de darle la consonancia o asonancia requerida</strong>.</span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><span><br />
</span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><a name="0_5"></a><span><strong> 5. </strong></span><span> <span title="nombre masculino">m.</span></span><span> <strong>En cualquier clase de discursos o escritos, o en la conversación familiar, conjunto de palabras inútiles o con que se expresan cosas vanas o insustanciales</strong>.</span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><span><br />
</span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><a name="0_6"></a><span><strong> 6. </strong></span><span> <span title="nombre masculino">m.</span></span><span><em> <span title="Argentina">Arg.</span></em></span><span>,<em> <span title="Bolivia">Bol.</span></em></span><span>,<em> <span>Chile</span></em></span><span>,<em> <span title="Ecuador">Ec.</span></em></span><span>,<em> <span title="Paraguay">Par.</span></em></span><span> y<em> <span>Perú</span>.</em></span><span> Casquijo que se usa para pavimentar.</span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><span><br />
</span></p>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"><a name="0_7"></a><span><strong> 7. </strong></span><span> <span title="nombre masculino">m.</span></span><span><em> <span title="República Dominicana">R. Dom.</span></em></span><span> <strong>pene</strong>.<a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltObtenerHtml?LEMA=pene&amp;SUPIND=0&amp;CAREXT=10000&amp;NEDIC=No#0_1"><span> </span></a></span></p>
</blockquote>
<p>Las tres primeras acepciones no nos interesan demasiado, pero la cuarta y la quinta lo definen estupendamente y la séptima tiene gracia. El <strong>ripio</strong>, nos dicen, es inútil, superfluo y se emplea viciosamente. Con él se expresan cosas vanas e insustanciales. Bien y bravo por el <strong>ripio</strong>, Amigos Lectores, porque lo inútil, lo superfluo, lo vano y lo insustancial son tan necesarios como el agua de la fuente. Y lo vicioso, ni les cuento.</p>
<p>Iremos hablando del ripio y su belleza en sucesivas entradas. Al <strong>ripio</strong> se encomiendan géneros tan respetables como la canción de patio y la de marcha, el romance de ciego, la fábula moral, la rima obscena, el canto del borracho, la poesía absurda, los limericks, el teatro popular y otras maravillas, como las letras de los <strong>Nikis</strong>. Miren si tenemos material que tratar.</p>
<p>Hoy les traigo un ejemplo sencillo de <strong>ripio</strong> estupendo. Me lo envía un <strong>Amigo Lector</strong> que desea permanecer en el anonimato, al que se lo envía su padre, emocionado por haberlo encontrado cincuenta años después de que, y cito literalmente, &#8220;los curas le hicieran memorizarlo&#8221;. Este Amigo Lector se lo atribuye a un autor asturiano llamado <strong>Luis Martínez Valdés</strong>, conocido como <em>Ludi</em>, que nació en Gijón allá por 1880 y murió en el mismo sitio en 1937. Atentos al macarrónico italiano, que no tiene desperdicio.</p>
<blockquote><p><strong>IL CASTELLO SANGRIENTI</strong></p>
<p>(Trachedia desarrollata<br />
en el ruinoso castello<br />
del barón de Chentes Mata.<br />
Si no é cherta y veritata<br />
que me arranquen un capelo).</p>
<p>Tras morisca ventaneta,<br />
con el semblante contenti,<br />
la primorosa Giulieta<br />
intona una canzoneta<br />
que porta en alis el vienti.</p>
<p>Es su voche melodiosa<br />
cual la campana de Huesca;<br />
é chentile, candorosa<br />
e más fresca que una rosa.<br />
Quichá demasiado fresca.</p>
<p>Digo fresca y é verdate<br />
perque lichera de ropa<br />
e a la finestra asomate<br />
está pelando patate<br />
con un sable de la tropa.</p>
<p>A bordo di una barqueta<br />
llega un mancebo eleganti,<br />
vestidato di etiqueta,<br />
con gorra de sportman, guanti,<br />
e gabani con faldeta.</p>
<p>Fumando brevas a pasti<br />
fraguan algún plan siniestri,<br />
perque a la paloma casti<br />
le hace con el ojo diestri<br />
la señal del as de basti.</p>
<p>La joven enamorata<br />
le arroja una escalinata<br />
fabricata con cordeli,<br />
e per ella le donceli<br />
como un felino escalata.</p>
<p>Il padre, que era un Nerone,<br />
observó la operachione<br />
desde un huerto exuberanti<br />
donde tiene plantazione<br />
de pimentoni picanti.</p>
<p>Aparte del pimentone,<br />
cultivaba le melone,<br />
le fabi, la remolache,<br />
le chufi, le macarrone<br />
e le turrón de guirlache.</p>
<p>Pronto le gran caballeri<br />
de su honore si ricorda<br />
e trepando per la corda<br />
sube a le piso primeri<br />
portando una estaca gorda.</p>
<p>Le burlato personache<br />
da uno grito de corache<br />
al ver que sua filla vile<br />
está, con furia salvache,<br />
abrazando a un zascandile.</p>
<p>Altamente incomodati<br />
le apunta sin pietati<br />
con una vieja escopeti,<br />
per profanare il respeti<br />
di un lugare tan sacrati.</p>
<p>Suona una detonachione<br />
e una descarga chertera<br />
atraviesa le pulmoni<br />
del pendón e la pendoni.<br />
¡Fué una morte de primera!</p>
<p>Furiosi, desesperati,<br />
e con el chuichio incompleti,<br />
tritura les esqueleti:<br />
hace uno con tomati<br />
e il otro a la vinagreti.</p>
<p>Abre luego le balcone<br />
e se lanza en direchione<br />
vertical sobre un peñasco,<br />
quedando il pobre barone<br />
como un centollo sin casco.</p>
<p>Tutis lis astris del chelo<br />
se tiñeron di escarlata.<br />
Desde entonces, no es camelo,<br />
no se abrió más il castelo<br />
del barón de Chentes Mata.</p></blockquote>
<p>Ripioso, ¿verdad? Pues con esto cerramos por hoy, Amigos. La próxima entrada, si Dios no lo remedia, será otra vez acerca del <strong>guión</strong> y sus entresijos. Hasta entonces, rimen en asonante, rimen en consonante y hagan todo el ripio que puedan. Es divertido y mejora los reflejos, el vocabulario y hasta la calidad del pelo.</p>
<p>Tengan cuidado ahí fuera, donde en el principio era el ripio.</p>
<blockquote>
<p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;">
</blockquote>
]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>Pequeños príncipes</title>
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		<pubDate>Sun, 31 May 2009 09:53:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lector Constante</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Acabo de terminar de currar y me voy al parque del Retiro, a la feria del libro, a mirar de lejos a Luis Mateo Díez y a buscar alguna cosa bonita de leer.
Les dejo con un pequeño y bello poema de Howard Nemerov. ¿Quién? El hermano de Diane Arbus, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Acabo de terminar de currar y me voy al parque del Retiro, a la feria del libro, a mirar de lejos a <strong>Luis Mateo Díez</strong> y a buscar alguna cosa bonita de leer.</p>
<p>Les dejo con un pequeño y bello poema de <strong>Howard Nemerov</strong>. ¿Quién? El hermano de <strong>Diane Arbus</strong>, de quien espero poder hablarles en otra ocasión, porque es bien difícil encontrar imágenes de su trabajo que puedan publicarse y eso es una mierda, porque era una fotógrafa estupenda. Hasta entonces, poema y a la calle. Está extraído de su biografía, que escribió <strong>Patricia Bosworth</strong>, editó Circe y tradujo <strong>Beatriz López-Buisán</strong>. Alehop.</p>
<blockquote><p><strong>AN OLD PICTURE</strong></p>
<p>Two children, dressed in court costume,</p>
<p>Go hand in hand through a rich room.</p>
<p>He bears a scepter, she a book;</p>
<p>Their eyes exchange a serious look.</p>
<p>High in a gallery above,</p>
<p>Grave persons frown upon their love;</p>
<p>Yonder behind the silken screen</p>
<p>Whispers the bishop with the queen.</p>
<p>These hold the future tightly reined,</p>
<p>It shall be as they have ordained:</p>
<p>The bridal bed already made,</p>
<p>The crypt also rich arrayed.</p></blockquote>
<p>Y ahora, la traducción, para los que no se llevan bien con la lengua de los perros.</p>
<blockquote><p><strong>UN CUADRO  ANTIGUO</strong></p>
<p>Dos niños, luciendo ropas cortesanas,</p>
<p>cruzan una habitación ricamente ornamentada.</p>
<p>Él porta un cetro, ella un libro;</p>
<p>intercambian una mirada seria.</p>
<p>Frente al amor que se prodigan,</p>
<p>fruncen sus ceños personas serias en la alta galería,</p>
<p>y más allá, tras el biombo de seda,</p>
<p>susurran el  obispo y la reina.</p>
<p>Ellos tienen las riendas del futuro,</p>
<p>que será como lo han predestinado:</p>
<p>el tálamo ya está hecho,</p>
<p>la cripta, ya preparada.</p></blockquote>
<p>¿No les suena un poquito como a <em>Annabel Lee</em>? ¿No es una hermosa imagen, la de estos pequeños príncipes recorriendo de la mano las inmensas salas? Venga, sí que lo es. Me voy al parque y les dejo  meditarlo.</p>
<p>Tengan cuidado ahí fuera, donde susurran el  obispo y  la reina.</p>
]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>Trepalium et al</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2009/04/26/trepalium-et-al/</link>
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		<pubDate>Sun, 26 Apr 2009 13:54:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>
		<category><![CDATA[guión]]></category>
		<category><![CDATA[Los hombres de Paco]]></category>
		<category><![CDATA[Pizarnik]]></category>
		<category><![CDATA[trabajo]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Esto les cuento en un domingo lluvioso:
a) Ya no estoy ociosa, se acabó la buena vida y el vivir dentro del pijama. Tengo trabajo y compruebo que Capote y Santa Teresa decían la verdad: &#8220;Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas&#8221;. Odio trabajar, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Esto les cuento en un domingo lluvioso:</p>
<p><strong>a</strong>) Ya no estoy ociosa, se acabó la buena vida y el vivir dentro del pijama. Tengo <strong>trabajo</strong> y compruebo que <strong>Capote</strong> y <strong>Santa Teresa</strong> decían la verdad: &#8220;Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas&#8221;. Odio trabajar, quiero hacer el vago. Odio madrugar, quiero dormir hasta que se me borre la memoria. Odio&#8230; bueno, ya saben ustedes por dónde van los tiros.</p>
<p><em>A llorar a la iglesia</em>, dirán los Lectores que estén ahora mismo desempleados o temblando de pensar que pueden ser los próximos en irse a la calle. Por supuesto. Corren tiempos difíciles, hay crisis, esto no remonta, blabla. Lejos de mi intención frivolizar sobre el asunto, pero es que en la <strong>Biblioteca Constante</strong> impera una suerte de determinismo filosófico que me ayuda a dormir tranquila, y que se resume en que habrá agua, si es la voluntad de Dios, y la encontraremos, si es la voluntad de Dios, y la beberemos, si es la voluntad de Dios. Entiéndase por &#8220;Dios&#8221; la ciega fortuna, naturalmente.</p>
<p>Gracias a esta línea de pensamiento, que la <strong>Hermana Constante</strong> llama &#8220;pachorra&#8221; y yo prefiero llamar &#8220;serenidad&#8221;, es difícil tener miedo a lo que todavía no tenemos delante, y así es como me doy el lujo de protestar por trabajar, por madrugar y por hablar con gente con la que no he elegido hablar. Con este cuajo que me caracteriza y sin sonrojo alguno.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-435" title="galeres" src="http://www.lectorconstante.com/wp-content/uploads/2009/04/galeres.jpg" alt="galeres" width="610" height="415" /></p>
<p>En otro sentido, el trabajo está bien y los compañeros también, como suele ocurrir en esta profesión.  Acabo de entrar en <strong>Los hombres de Paco</strong> y estoy apretándome las siete temporadas que lleva en antena, en formato escrito y en  formato audiovisual, con toda la calma y la paciencia del mundo. Pero  luego volveremos sobre este asunto, si les parece bien.</p>
<p><strong>b</strong>) Sin (aparente) relación con lo anterior, un buen día me levanté hasta las pelotas de todo lo que es, o yo creo que es, el <strong>Lector Constante</strong>. La Biblioteca, el blog, el programa de radio y el recomendar, buscar, prestar y pasear libros a cascoporro. De repente me pareció completamente innecesario, porque yo ya sé lo que estoy leyendo y no me hace falta repetirlo aquí o en la radio, y ustedes tienen a su disposición infinidad de blogs sobre la cosa literaria, que recomiendan, critican y analizan con mucho más criterio que yo, así que tampoco necesitan realmente venir aquí.</p>
<p>Este cegador destello de lo obvio ha ido adquiriendo matices con el paso de los días. No, no he perdido el impulso de parar a la gente por la calle y enseñarles cuatro frases portentosas de lo que estoy leyendo. Todavía cierro el libro, respiro hondo, miro a la pared y me retuerzo de ganas de pintar sobre ella ese hallazgo con letras que puedan verse desde el espacio. Todavía fastidio a los amigos que visitan la <strong>Biblioteca Constante</strong> para que se lleven esto o aquello, que hace la vida mucho más llevadera o que abre puertas que ya no pueden volver a cerrarse. Pero aún más a menudo me encuentro pensando &#8220;<strong>qué hago yo aquí y qué sentido tiene esto</strong>&#8220;. Normalmente no me lo pregunto porque ya lo sé: lo que hago aquí es escribir, que es una actividad placentera per se, y el sentido de todo esto no es más que la información y la diversión, que también contienen en sí su propio sentido.</p>
<p>Dejo de aburrirles, que esto empieza a parecer una súplica desesperada de feedback y no era ésa la intención. La sensación de &#8220;yo qué carajo estoy haciendo aquí, con todo lo que tengo para leer&#8221; no es nueva, es un clásico de nuestros días, y la interpreto como una señal de que algo no está yendo por donde debe y de que ya va siendo hora de hacer las cosas de otra manera. Todavía no sé de cuál. Sé que me apetece contarles otras cosas, divagar sobremanera y perder de vista el formato usual. Abrir las ventanas, airear el desván, escribir entradas de doce líneas, escribir en ripio, escribir en asturiano, hacer el canelo y ahí me las den todas.</p>
<p><strong>c</strong>) Así que, si les parece, vamos a ser alegremente contradictorios con lo que acabo de decir. Estoy leyendo otra vez a <strong>Alejandra Pizarnik</strong>, que es complicada porque es surrealista, y encontrar frases demoledoras entre sus textos se parece un poco a caminar descalzo sobre hojas secas y pisar inadvertidamente un cristal afilado. Así de bien hacía las cosas esta desgraciada:</p>
<blockquote><p><strong>BALADA DE LA PIEDRA QUE LLORA</strong></p>
<p>la muerte se muere de risa pero la vida</p>
<p>se muere de llanto pero la muerte pero la vida</p>
<p>pero nada nada nada</p></blockquote>
<p>Con dos cojones, señora. Venga, uno más:</p>
<blockquote><p><strong>FIGURAS Y SILENCIOS</strong></p>
<p>Manos crispadas me confinan al exilio.</p>
<p>Ayúdame a no pedir ayuda.</p>
<p>Me quieren anochecer, me van a morir.</p>
<p>Ayúdame a no pedir ayuda.</p></blockquote>
<p>Eso les cuento. No es que lo recomiende, es que lo estoy leyendo. Otro cegador destello de lo obvio que me asaltó hace unos días: carezco absolutamente de razones objetivas para recomendar lo que leo. Al final se reduce a &#8220;me gusta, no me gusta&#8221;, como en miles y miles de blogs por toda la red. No tengo ni idea de por qué ustedes deberían leer lo que yo leo. No tengo ni idea de por qué parecía importante que Fulano leyera a Menganita o que Zutano conociera a Perengano. Pero ni idea, oigan. Ya ven qué errático y qué confuso es todo en la <strong>Biblioteca Constante</strong>. Tengo que pensar más en todo esto, despacito y sin apuros, y lo mismo al final volvemos al punto del que habíamos partido y toda esta tontuna no es más que un poco de alergia al plátano de sombra. Yo qué sé.</p>
<p><strong>d</strong>) Volvemos al <strong>trabajo</strong>. Acabo de llegar, apenas conozco a la gente y no he visto ni un capítulo de una serie que lleva siete temporadas en antena, porque -se acordarán ustedes- no había televisión en la <strong>Biblioteca Constante</strong>. Ahora tengo un taco de dvds para ver y una carpeta llena de guiones para leer, pero esto lo hago por vicio, porque no es realmente necesario. <em>¿No?</em>, dirán ustedes. <em>No</em>, contesto yo, <em>porque escribir guiones es más sencillo de lo que parece</em>. Los mecanismos de la narración, creo que ya lo hemos comentado antes, son sota, caballo y rey. A poco que uno lea y escriba y tenga interés, los caza al vuelo y luego los aplica con mejor o peor fortuna. Da igual que uno sea fanático de la serie que escribe o que la aborrezca a muerte, porque escribir es como cocinar, y uno puede preparar perfectamente una pizza de las de fuerte aplauso aunque sea intolerante a la mozzarella.</p>
<p>Otro día les cuento cómo se escribe un guión. No uno bueno, no el mejor guión de la mejor serie del mejor de los mundos, porque una cosa es tener talento y otra tener oficio (y, aunque no son excluyentes, no tienen por qué ir unidos), pero sí uno de muestra, para que los que estén interesados entiendan un poco la mecánica del asunto. Hoy les cuento que esta gente tiene una forma muy curiosa de trabajar y a eso es a lo que estoy intentando hacerme.</p>
<p>Los guiones son <strong>historias</strong>, no les digo nada que no sepan ya. Los guiones no son más complicados que los cuentos de toda la vida. Érase una vez un pobre leñador que tenía tres hijas. Érase una vez una princesa que vivía en un palacio dorado, y un buen día enfermó y no podía levantarse de la cama. Érase una vez un mafioso que regentaba seis burdeles y ocho bares clandestinos, y un buen día llegó un policía a la ciudad que quería joderle el negocio. No hay mucha diferencia, ¿verdad? Bueno, pues sí que la hay. Lo que yo estoy escribiendo y ustedes están leyendo va a verse, es decir, va a ser <strong>visual</strong> y no solamente <strong>narrativo</strong>. El mafioso tiene cara y cuerpo, y en lugar de una pantalla negra y una voz en off que diga: <em>Giancarlo entró en la trattoria</em>, vamos a ver a un señor trajeado entrando en un bonito restaurante con manteles a cuadros y murales de la Toscana. ¿Captan la diferencia? Estupendo.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-432" title="dark_knight-screenplay-excerpt" src="http://www.lectorconstante.com/wp-content/uploads/2009/04/dark_knight-screenplay-excerpt.jpg" alt="dark_knight-screenplay-excerpt" width="480" height="321" /></p>
<p>Yo tiendo a irme a lo narrativo, y no encuentro nada malo en una película narrada con dos personas sentadas a una mesa contándose lo que ha ocurrido, pero eso es un defecto mío y todavía estoy peleando para corregirlo. Los guionistas de <strong>Los hombres de Paco</strong> lo hacen bien y yo voy a intentar aprender a hacerlo así, a ver si, con el tiempo y una caña, me sale solo. Estos muchachos tienen su trama pensada, saben lo que quieren que ocurra, y entonces dicen: &#8220;Pensemos en una <strong>imagen</strong> que queramos ver en pantalla, una imagen que, aislada del contexto, te haga desear quedarte a ver qué coño está pasando ahí&#8221;. Se hace el silencio, los muchachos piensan y yo me quedo con cara de deficiente, porque en mi cabeza las cosas ocurren en <strong>palabras</strong>, no en imágenes. O más en palabras que en imágenes, en todo caso.</p>
<p>Hagan el ejercicio si tienen un rato y están lo bastante ociosos. Imaginen. Busquen algo con colores y contornos, con un ángulo y una luz, con sonido y <em>movimiento</em>. ¿Les parece fácil? Pues yo llevo tres días aparcando los libros y revisando tebeos (<em>La narración gráfica</em> de <strong>Eisner</strong>, los libros de <strong>Scott</strong> sobre la técnica del cómic), series y películas, en un intento desesperado de reajustar mi sistema a un entorno visual. Yo, que no distingo entre izquierda y derecha, que soy incapaz de visualizar un cubo girando, que no entiendo los mapas y mucho menos los planos, que perdí las referencias de tiempo y espacio y que considero las coordenadas un lenguaje abstracto y aterrador y vertiginoso.</p>
<p>En eso estoy mientras llueve ahí fuera y suenan guitarras. ¿Qué están haciendo ustedes? ¿Algo bonito? Seguro que sí.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Naufragio y biblioteca</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2008/10/17/naufragio-y-biblioteca/</link>
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		<pubDate>Fri, 17 Oct 2008 10:34:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>
		<category><![CDATA[Lo que ustedes deberían leer]]></category>
		<category><![CDATA[auden]]></category>
		<category><![CDATA[deus ex machina]]></category>
		<category><![CDATA[ediciones plot]]></category>
		<category><![CDATA[editorial noguer]]></category>
		<category><![CDATA[el arte del montaje]]></category>
		<category><![CDATA[michael ondaatje]]></category>
		<category><![CDATA[michel tournier]]></category>
		<category><![CDATA[poesia]]></category>
		<category><![CDATA[robert louis stevenson]]></category>
		<category><![CDATA[robinson crusoe]]></category>
		<category><![CDATA[stephen king]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Alegría y alborozo, pífanos y salterios, yuju y yupi, Amigos, porque la Biblioteca Constante se ha trasladado a una nueva sede, donde todo es luz y espacio para poner estanterías. Se acabaron las pilas junto a la cama, bajo la mesa, sobre la vitrocerámica. Se acabó el guardar toda [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Alegría y alborozo, pífanos y salterios, yuju y yupi, Amigos, porque la <strong>Biblioteca Constante</strong> se ha trasladado a una <strong>nueva sede</strong>, donde todo es luz y espacio para poner estanterías. Se acabaron las pilas junto a la cama, bajo la mesa, sobre la vitrocerámica. Se acabó el guardar toda la ropa en dos maletas para hacerle sitio a la última remesa de libros. Se acabó la miseria, coño ya, hombre.</p>
<p>Por culpa de la mudanza y otros asuntos propios del cambio, el Lector ya lleva demasiado tiempo en letargo, así que vamos con una entrada múltiple de ésas que contentan, más o menos, a todo el mundo. Otras cosas tengo por ahí guardadas, pero serán para otro día, porque un capítulo a medio escribir me está mirando con ojos de profunda desaprobación y el fin de semana pienso pasarlo mirando al mar. Ahí vamos.</p>
<p>a) ¿Saben ustedes lo que es el <em><strong>síndrome de Robinson Crusoe</strong></em>? Yo no lo sabía, pero ahora ya lo sé y ustedes también pueden saberlo. Le cedo la palabra al caballero <strong>Stephen King</strong>, que fue el que me lo enseñó a mí. Hablando acerca de la escritora <strong>J. K. Rowling</strong> y de los libros del celebérrimo <strong>Harry Potter</strong>, de los que King se declara fan devoto, dice el caballero lo siguiente. Cursivas, negritas y traducción cutre, todas mías:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p>A veces <strong>Rowling</strong> cae presa del <strong><em>síndrome de Robinson Crusoe</em></strong>. En <em>Crusoe</em>, cada vez que el héroe náufrago necesita algo, se aventura hasta su barco -que está convenientemente encallado en el arrecife que rodea su isla desierta- y coge lo que necesita de los pertrechos de la nave (en uno de los saltos de continuidad más divertidos de la historia de la literatura inglesa, en una ocasión Robinson nada <strong><em>desnudo</em></strong>&#8230; y, una vez allí, se llena <strong><em>los bolsillos</em></strong>).</p>
<p>De la misma manera, cada vez que <strong>Harry Potter</strong> y sus amigos se encuentran en dificultades, se sacan de la manga un hechizo nuevo -fuego, agua para apagar el fuego, escaleras que se transforman convenientemente en un tobogán- y salen bien librados.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p>Pues ya lo sabemos. Seguramente ustedes conocían ya el concepto bajo su nombre más común, <em>deus ex machina</em>, o bajo el más coloquial <em>tener una potra increíble</em>. Es un recurso más viejo que el hilo negro, pero eso no justifica su uso indiscriminado. Amigos, tengan cuidado con el <strong>síndrome de Robinson Crusoe</strong>, porque lo sufren los escritores perezosos que, en lugar de romperse la cabeza para sacar al héroe del lío en que se ha metido, prefieren hacer caer del cielo la solución exacta a sus problemas. Mal, mal. Hay que currárselo un poquito más.</p>
<p>¿Otro ejemplo de la misma cuerda? <strong>Julio Verne</strong> y sus naufragios perfectos. Relean, si lo tienen por casa, <em>Dos años de vacaciones</em>. Los críos van a parar a una isla estupenda, donde hay fruta rica al alcance de la mano, animalitos mansos, pesca abundante, caza sencilla&#8230; Por tener, tienen hasta el <strong>árbol del pan</strong>, que es una cosa increíble, y una especie de grosellero salvaje que les sirve para hacer alcohol y (suponemos) liarla parda los viernes. Por si eso fuera poco, el barco en el que iban es como el de <strong>Robinson</strong>: un supermercado gigante, encallado en la playita, al que pueden ir a buscar herramientas, armas, velas y hasta juguetes.</p>
<p>Vamos, que los críos se tiran dos años de vacaciones, sin adultos que molesten y con cantidad de cosas que hacer para no aburrirse y acabar esquizofrénicos. <strong>Verne</strong> era muy dueño de ponérselo fácil a sus chavales, pero ustedes, que ya tienen una edad y entran con más dificultad al trapo, también son muy dueños de decir: <em>a reírte de tu madre, tío listo</em>, y darle a su niño algo un poco más serio para leer. Y cuando digo &#8220;algo más serio&#8221; me estoy refiriendo a esto:</p>
<p><img class="alignnone" title="Viernes o la vida salvaje" src="http://farm4.static.flickr.com/3074/2902312510_fdec28b4b5_o.jpg" alt="" width="240" height="358" /></p>
<p>Esto lo escribe <strong>Michel Tournier</strong>, lo ilustra <strong>Juan Ramón Alonso Díaz-Toledo</strong>, lo traduce <strong>Mercedes Pastor</strong> y lo editó <strong>Noguer</strong>. ¿Y por qué hay que leerlo y dárselo a leer a los Pequeños Lectores Constantes? Porque es una versión alternativa de <strong><em>Robinson Crusoe</em></strong> y porque pone las cosas en su lugar. Me explico. Si usted tiene fresco el libro de <strong>Defoe</strong>, recordará que el amigo <strong>Robinson</strong> era una criatura más bien repelente, especialmente por episodios como el de <strong>Viernes</strong>.</p>
<p>Les refresco la memoria: después de un tiempo de soledad absoluta, <strong>Robinson</strong> encuentra a un grupo de indígenas en una región apartada de la isla. Los indígenas, naturalmente, están entregados a un sangriento ritual: desmembrar con machetes a un infeliz y echarlo al fuego. <strong>Robinson</strong> no interviene, por si las moscas, pero se queda con muy mal cuerpo. Un tiempo después, los indígenas aparecen otra vez, con intención de trocear a otro desgraciado, y ahí nuestro héroe actúa como tal y los pone en fuga. Sólo queda en la playa uno de ellos: el que iba a ser la víctima, un indígena tembloroso, jovencito y algo más <strong>blanco</strong> que el resto, que se apresura a correr hacia <strong>Robinson</strong> y poner su cabeza bajo el pie de ese señor que acaba de salvarle la vida.</p>
<p>Total, que <strong>Robinson</strong> coge al indígena y lo bautiza <strong>Viernes</strong>, por el día de la semana en que lo salvó. <em>Ahá</em>, dirán ustedes. No, nada de eso. El Pequeño Lector ni se inmuta, pero es para pensárselo. <strong>Crusoe</strong> no le pregunta cómo se llama, porque no le importa una mierda. Para él, esa criatura salvaje es poco menos que un blanco y poco más que un perro, y le borra de un plumazo todo su pasado, toda su existencia previa al encuentro por el sencillo sistema de darle un nuevo nombre. <strong>Defoe</strong> sabía lo que escribía, Amigos. Como <strong>Adán</strong> en el jardín del Edén, ponerle nombre a algo es crearlo, definirlo, sacarlo de la nada y ponerlo a la luz, en el mundo. Eso es lo que está haciendo <strong>Robinson</strong>: recrear a <strong>Viernes</strong>, extraerlo de la oscuridad indígena y además, hacerlo cristiano. Con dos cojones, compañero.</p>
<p>No se queda ahí la cosa. <strong>Robinson</strong> ya ha definido al indígena: <strong><em>tú Viernes</em></strong>. ¿Qué es lo que falta? Definirse a sí mismo frente al muchacho. Y ahí va la bomba: <em><strong>tú Viernes, yo Amo</strong></em>. Así es como enseña a Viernes a llamarle: <em>Amo</em>. Y dirán ustedes: <em>pero eso es propio del contexto histórico de <strong>Defoe</strong>, y también <strong>Verne</strong> y otros mil tenían ese ramalazo de superioridad blanca y occidental sobre todo lo que respiraba cerca</em>. Que sí, que vale, que no pasa nada. No estamos intentando reescribir la literatura incorrecta. Pero <strong>Tournier</strong> le da un giro estupendo al asunto, preguntándose y respondiendo a lo que el Lector Curtido se preguntó también en su momento: ¿qué pensaría <strong>Viernes</strong> de ese fulano blanco, protestante y rarito que se empeñaba en ponerle pantalones y enseñarle a rezar?</p>
<p><em><strong>Viernes o la vida salvaje</strong></em> es la versión infantil del primer libro de <strong>Tournier</strong>, que se llama <em><strong>Viernes o los limbos del Pacífico</strong></em>. La versión adulta tuvo un éxito tremendo, pero si quieren que les diga la verdad, la infantil es igual de buena o mejor, y yo recomiendo leer primero la de niños y saltar luego a la de adultos. Les cuento ahora por qué hay que leerlo y regalárselo al <strong>Chiquillo Lector</strong>. Ahí vamos de nuevo.</p>
<p>En <strong><em>Viernes o la vida salvaje</em></strong>, las cosas son más o menos como en el libro original, salvo que <strong>Robinson</strong> se desespera en su isla como se desesperaría cualquiera de nosotros. Tiene un montón de objetos útiles y no le falta comida, como hemos visto más arriba, pero no es bueno que el hombre esté solo, ningún hombre es una isla y todo eso que ustedes ya saben. Por fortuna, por allí corretea también el perro del barco, <strong>Tenn</strong>, que le ayuda a no volverse loco y a no subirse por las palmeras. Por desgracia, no es suficiente. Un buen día, <strong>Robinson</strong> descubre un pantano gorgoteante y apestoso, donde los cerdos salvajes pasan las horas enterrados en barro, protegidos de los mosquitos y refrescándose tan felices. Nuestro héroe, que ha tenido un día bastante malo, se quita la ropa y se mete allí hasta la nariz, un poco por probar. Los vapores sulfurosos del pantano lo envuelven y lo intoxican,  y <strong>Robinson</strong> se siente como un niño mecido por las corrientes, y los árboles enormes que le rodean le parecen los adultos que cuidan de ese bebé desnudo e indefenso. En ocasiones le parece ver a su hermana, muerta tiempo atrás, y habla con ella; a ratos tiene visiones de grandes barcos, de espíritus, de criaturas que le acompañan en esa cotidiana intoxicación de los sentidos. Vamos, que <strong>Robinson</strong> se agarra unos colocones de órdago y sale del pantano sucio de barro, aterido, febril y sintiéndose una bestia entumecida y atontada.</p>
<p>No tarda en darse cuenta de que el pantano es peligroso y adictivo, una evasión fantasmagórica que le aparta del recto camino de la civilización, que le aturde y le embrutece. Lo mismito que si se hubiera dado a las droguitas en Inglaterra, vaya. En un ataque de responsabilidad y remordimiento que algunos de ustedes reconocerán a la perfección, <strong>Robinson</strong> decide abandonar para siempre ese lugar de placeres repugnantes, remangarse y ponerse a trabajar como un poseso, único remedio para los terrores de la soledad y el aburrimiento. Y qué empeño le pone, Amigos. Para cuando encuentra a <strong>Viernes</strong>, tiene la isla hecha una bombonera o un cuartel. Las cabras están numeradas y censadas, la cosecha está planeada y organizada hasta el último grano, el trabajo está regulado y el descanso mucho más. Vamos, que sólo le falta poner un loro despertador a las seis de la mañana y salir a correr por entre las palmeras.</p>
<p><strong>Viernes</strong>, como en el libro original, acata las órdenes de <strong>Robinson</strong> y acepta esa forma de vida extraña y restrictiva. Se pone pantalones, aprende a fumar en pipa, trabaja como un bendito y no se come nada que no deba comerse, ni hace nada que el amo blanco no haya permitido. Pero al cabo de un tiempo, <strong>Viernes</strong> se aburre del juego y decide que <strong>Robinson</strong> es un coñazo y que la vida puede ser mucho más sencilla e interesante. Y ahí empieza, Amigos, la auténtica diversión. No les cuento lo que ocurre, ni la manera en que <strong>Robinson</strong> entra tímidamente al juego de <strong>Viernes</strong>, ni los descubrimientos que hacen, ni las curiosísimas normas de convivencia que se imponen, porque les estropearía un placer como pocos. Episodios como el del macho cabrío y el arpa eólica o el de la cueva de la luz blanca merecen que ustedes los descubran por sí mismos. Y, cuando hayan terminado, pásenle el libro a su <strong>Pequeño Lector</strong> y cómprense el de adultos, que tiene partes que no salen en el de críos, por razones que se harán evidentes cuando lo hayan leído.</p>
<p>Sobre <strong>Robinson</strong> y su síndrome volveremos en breve, cuando hablemos otra vez de los cuentos de hadas y de un elemento estupendo que tienen todos: la <strong>superación victoriosa del conflicto</strong>.</p>
<p>b) Hale, a otra cosa. Por ejemplo, un breve <strong>extracto</strong> de una lectura reciente:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p>Hay una anécdota sobre <strong>Auden</strong>, quien escribió el verso &#8220;<em>Los poetas conocen los nombres de los mares</em>&#8221; en un poema. Cuando volvió la prueba de imprenta, el verso decía &#8220;<em>Los <strong>puertos</strong> conocen los nombres de los mares</em>&#8220;, y <strong>Auden</strong> lo dejó así porque le parecía que la errata mejoraba el original.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p>Nunca subestimen la capacidad de un error para acabar siendo un acierto, Amigos. Y entre tanto, lean el estupendo libro del que está sacada la anécdota: <em><strong>El arte del montaje. Una conversación entre Walter Murch y Michael Ondaatje</strong></em>.</p>
<p><img class="alignnone" title="El arte del montaje" src="http://farm4.static.flickr.com/3043/2901848044_87b2847f8e.jpg" alt="" width="406" height="500" /></p>
<p>Lo escribe <strong>Michael Ondaatje</strong>, lo traduce <strong>Alejandro Pradera</strong> y lo edita <strong>Plot Ediciones</strong>.  Léanlo si, como yo, tienen solamente una muy vaga idea del trabajo del montador en una película y piensan que es el fulano que pega juntos trozos de la película mientras el director dice &#8220;esto aquí&#8221; o &#8220;esto fuera&#8221;. Que sí que es eso, pero es mucho más, y yo no lo sabía y ahora soy un poco más feliz que antes, cuando no lo sabía. Hay que ver lo que se aprende cuando uno no tiene ni puta idea de nada. Y además, va trufado de anécdotas sobre, yo qué sé, <em>El Padrino</em>, o sobre el nuevo montaje de <em>Apocalypse Now</em>, y también sobre otras muchas películas que sirven de muestra y ejemplo de lo que el señor <strong>Murch</strong> quiere explicarle al señor <strong>Ondaatje</strong> acerca de su trabajo.</p>
<p>c) Un <strong>poema</strong>, porque andan ustedes muy huerfanitos de poesía. Y es que no es nada fácil recomendarla, pueden creerme. Así que cuando encuentre algo que me parezca digno de que ustedes le echen un vistazo, se lo traeré tal cual, ahorrándoles el esfuerzo de espigar lo bueno de entre lo mediocre, que es un problema gordo que tiene la poesía, hasta en sus mejores y más cuidadosos frutos. Lean:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p><em>Para deleitarte haré pasadores para tu pelo y juguetes<br />
como canciones de pájaros en la mañana, brillantes<br />
como estrellas en la noche.<br />
Levantaré un palacio sólo para nosotros<br />
de días verdes como los bosques y azules como el mar.<br />
Yo prepararé mi comida y tú arreglarás tu cuarto<br />
donde fluye blanco el río y brillante ondea la retama<br />
y lavarás tus enaguas y mantendrás tu cuerpo blanco<br />
con la lluvia de la mañana y el rocío de la noche.</em></p>
<p><em>Y tendremos por música cuando nadie esté cerca<br />
una hermosa canción que cantar, una preciosa<br />
canción que escuchar<br />
que sólo yo recuerdo, que sólo admiras tú,<br />
la del ancho camino que avanza y el fuego del sendero</em>.</p></blockquote>
<p>***</p>
<p>Esto lo escribió este señor,</p>
<p><img class="alignnone" title="Robert Louis Stevenson" src="http://farm4.static.flickr.com/3077/2552593352_fdd7b0c7ed_o.jpg" alt="" width="290" height="400" /></p>
<p>que respondía al nombre de <strong>Robert Louis Stevenson</strong>. No puedo acreditar la traducción del poema que les he puesto ahí arriba, porque lo tenía copiado en un cuaderno adolescente, pero tienen ustedes en <strong>Hiperión</strong> una buena edición bilingüe de los marineros poemas de este caballero, y esa traducción sí que puedo acreditarla, porque tengo el libro en la nueva sede de la Biblioteca Constante. Se llama  <strong><em>De vuelta del mar </em></strong>y le hace la selección, traducción y notas el señor <strong>Javier Marías</strong>.</p>
<p>Dicho todo lo cual, me vuelvo al curro. Tengo montones de cosas acumuladas en carpetitas, la semilla de  futuras entradas, y son cosas que me apetece muchísimo contarles, pero el sentido común me dice que haré bien en dejarlo para cuando la Biblioteca Constante tenga luz, gas, agua y un sofá grande y cariñoso. Hasta entonces, los de <strong>Gijón</strong> pueden poner la <strong>cadena SER</strong> los martes por la tarde y los demás pueden leer otros blogs o salir a dar una vuelta, que no sólo de tontería literaria vive el hombre.</p>
<p>Tengan cuidado ahí fuera, donde la isla nunca está del todo desierta.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Ora et labora (pero sobre todo, labora)</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2008/07/01/ora-et-labora-sobre-todo-labora/</link>
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		<pubDate>Tue, 01 Jul 2008 13:59:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>
		<category><![CDATA[Lo que ustedes deberían leer]]></category>
		<category><![CDATA[Quita, bicho!]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Todos ustedes tenían razón, Amigos. Esto del ocio no podía durar, dijeron, y efectivamente, no ha durado. Ya tengo trabajo otra vez y, de hecho, es lo que debería estar haciendo mientras les escribo esto. Pero es que ya está bien, hombre, ya está bien, que llevo un mes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.<br />
Todos ustedes tenían razón, Amigos. Esto del <strong>ocio</strong> no podía durar, dijeron, y efectivamente, no ha durado. Ya tengo <strong>trabajo</strong> otra vez y, de hecho, es lo que debería estar haciendo mientras les escribo esto. Pero es que ya está bien, hombre, ya está bien, que llevo un mes sin hacer ni el huevo y el Lector se me oxida, ustedes se me amotinan en los comentarios y yo, a base de escribir lo que me piden y por lo que me pagan, pierdo la costumbre de escribir lo que me gusta. Tururú. Café, cigarrillo, <strong>Bowie</strong> y al tajo. Alehop.</p>
<p>El tiempo de ocio, de todas formas, fue fructífero. Volví a leer como en tiempos: un libro diario, a veces dos. ¿Y qué pasa cuando se lee tanto y tan bueno? Que uno convoca maravillas y prodigios nunca vistos. Es por ello que, en justa retribución a su fidelidad y su paciencia, hoy les traigo la <strong>Entrada Múltiple</strong>, que va a figurar bajo montones de categorías, porque tiene un poco de esto y un poco de aquello, para que nadie se quede descontento y me saque luego cantares. Habrá primicias y habrá asuntos que ya hace tiempo que quería comentarles, pero no encontraba el momento adecuado. Será un poco caótica, pero ustedes me quieren bien y no me tienen en cuenta esas cosas, ¿verdad? Pues hale, a leer.</p>
<p><strong>a</strong>) ¿Ustedes saben lo que es un <strong>krugerrand</strong>? Yo no tenía ni idea. Suena a teutón que carraspea o a deliciosa galleta elaborada con canela, limón y jengibre por una abuelita en un cuento noruego. Pues no, porque resulta que un <strong>krugerrand</strong> es esto:</p>
<p><img title="Kruger krugerrand" src="http://farm4.static.flickr.com/3090/2629360926_b3e43274dd.jpg" alt="Kruger krugerrand" /><br />
Una moneda, sí, pero no una moneda cualquiera. Ese elogio tan común que dice <em>Fulanito vale su peso en oro</em> no es cierto. Fulanito, normalmente, no vale ni para abono. Pero el <strong>krugerrand</strong>, Amigos, vale exactamente su peso en oro: una onza contante y sonante. Según una amiga traductriz, <strong>Miss N</strong>, la palabra <em>krugerrand</em> puede traducirse como <em>el borde de la jarra</em>. Sería hermosísimo que esta moneda estuviera hecha de bordes de jarra de oro, pero no, nada que ver: la acuñó el gobierno sudafricano para darle salida al oro del país, y le puso por un lado al <strong><em>springbok</em></strong>, que además de ser un bonito antílope es un símbolo nacional, y por el otro al señor <strong>Paul Kruger</strong>, presidente de la vieja República de Sudáfrica. Ese señor tan seriote de ahí arriba y este bicho tan chulo de aquí abajo.</p>
<p><img title="Springbok krugerrand" src="http://farm3.static.flickr.com/2282/2628542365_b510b6457f.jpg" alt="Springbok krugerrand" /><br />
Ahora que ya saben en qué moneda hay que pagar el rescate de un rey, sepan también que la iniciativa de Sudáfrica tuvo seguidores y que otras naciones acuñaron también su monedita brillante. Detrás del <strong>krugerrand</strong> aparecieron la Hoja de Arce de Oro canadiense, la Pepita australiana, el Águila de Oro americana y, agárrense, la <strong>Filarmónica de Viena</strong>. Mi regocijo es absoluto, Amigos. No vuelvan a decirle a Fulanito que vale su peso en oro. Díganle, si acaso, que vale unas cuarenta filarmónicas de Viena y todos seremos mucho más sabios y felices.</p>
<p><strong>b</strong>) Seguro que ustedes, fieles lectores de lo raro y lo torcido, saben ya lo que es un <strong>basilisco</strong>. Pero igual no, así que, por si alguno anda despistado, vamos a ponerle cara. Esta pinta tiene:</p>
<p><img title="Basilisco" src="http://farm4.static.flickr.com/3060/2627162951_fc7ccf2961_o.jpg" alt="Basilisco" /></p>
<p>Y dice el señor <strong>Gustavo Bueno Sánchez</strong> en su <em>Ontogenia y filogenia del basilisco</em>:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p>P<span style="font-family: arial; font-size: x-small;">oco, o nada, suscita la palabra <strong><em>basilisco</em></strong> al ciudadano medio, incluso universitario actual. Incorporada en sintagmas como <em>estar hecho un basilisco, tener ojos de basilisco </em>o <em><strong>¡estate quieto, basilisco, demonio coronado!</strong>,</em> son escasos quienes se paran a reflexionar sobre el significado de la palabra aislada. En los diccionarios se mantiene un lacónico «animal fabuloso al cual se atribuía la propiedad de matar con la vista». Sin embargo, tras este nombre, se encierra uno de los mitos más ricos que se hayan dado. Su importancia radica no sólo en la abundancia de matices, circunstancias y atributos que le rodean, sino en el hecho de su antigüedad y presencia en culturas, tradiciones y pueblos bien diferentes. </span></p></blockquote>
<p align="justify"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">***</span></p>
<p>Las <span style="font-weight: bold">negritas</span> son mías, porque estoy dispuesta a contraer matrimonio con cualquiera que me diga <span style="font-style: italic">¡estate quieto, basilisco, demonio coronado!</span> No, ahora ya no vale. Pero mientras aguardo a las hordas de Lectores Constantes que piensan venir, anillo en mano, a intentarlo de todas formas&#8230; ¿qué es, exactamente, el bicho prodigioso del que hablamos? ¿Puedo encontrármelo cuando me decida por fin a desatascar el fregadero? <span style="font-weight: bold">Borges</span> nos lo cuenta, préstenle oído:</p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">***</span></span></p>
<blockquote><p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">En el curso de las edades, el <span style="font-weight: bold">Basilisco</span> se modifica hacia la fealdad y el horror y ahora se lo olvida. Su nombre significa &#8220;<span style="font-weight: bold">pequeño rey</span>&#8220;; para <span style="font-weight: bold">Plinio el Antiguo</span>, el Basilisco era una <span style="font-weight: bold">serpiente</span> que en la cabeza tenía una mancha clara en forma de corona. A partir de la Edad Media, es un <span style="font-weight: bold">gallo</span> cuadrúpedo y coronado, de plumaje amarillo, con grandes alas espinosas y cola de serpiente, que puede terminar en un garfio o en otra cabeza de gallo. El cambio de la imagen se refleja en un cambio de nombre; <span style="font-weight: bold">Chaucer</span>, en el siglo XIV, habla del <em>basilicock</em>. Uno de los grabados que ilustran la <span style="font-style: italic">Historia Natural de las Serpientes y Dragones</span> de <span style="font-weight: bold">Aldrovandi</span> le atribuye escamas, no plumas, y la posesión de ocho patas. </span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Lo que no cambia es la virtud mortífera de su mirada. Los ojos de las gorgonas petrificaban; <span style="font-weight: bold">Lucano</span> refiere que de la sangre de una de ellas, <span style="font-weight: bold">Medusa</span>, nacieron todas las serpientes de Libia: el <span style="font-weight: bold">Áspid</span>, la <span style="font-weight: bold">Anfisbena</span>, el <span style="font-weight: bold">Amódite</span>, el <span style="font-weight: bold">Basilisco</span>. </span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">El <span style="font-weight: bold">Basilisco</span> reside en el desierto; mejor dicho, crea el desierto. A sus pies caen muertos los pájaros y se pudren los frutos; el agua de los ríos en que se abreva queda envenenada durante siglos. Que su mirada rompe las piedras y el pasto ha sido certificado por <span style="font-weight: bold">Plinio</span>. El olor de la comadreja lo mata; en la Edad Media se dijo que el canto del gallo. Los viajeros experimentados se proveían de gallos para atravesar comarcas desconocidas. Otra arma era un espejo; al Basilisco lo fulmina su propia imagen.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Los enciclopedistas cristianos rechazaron las fábulas mitológicas de la <em>Farsalia</em> y pretendieron una explicación racional del Basilisco. (Estaban obligados a creer en él, porque la Vulgata traduce por &#8220;basilisco&#8221; la voz hebrea <em>Tsepha</em>, nombre de un reptil venenoso.) La hipótesis que logró más favor fue la de un huevo contrahecho y deforme, puesto por un gallo e incubado por una serpiente o un sapo.</span></span></span></p></blockquote>
<p>***</p>
<p>Así de hermosas son las criaturas nacidas de la imaginación de los antiguos. El Lector Constante que se vista por los pies debería conocerlas y adorarlas, porque fueron el prodigio de una época más joven y porque significan sin existir, que ya es más de lo que conseguiremos algunos en toda una vida real, prosaica y más bien carnosa. El <strong>basilisco</strong> es el <strong>demonio</strong>, porque es monstruoso y repugnante, porque procede de la serpiente, fuente del pecado, y porque destruye la obra de Dios. También porque lo derrota el gallo, imagen alegórica de Jesucristo, claro cantor del alba. Y puede también el <strong>basilisco</strong> ser la <strong>dama inmisericorde</strong>, el amor contrariado, porque mata con la mirada. ¿Ven cuánto símbolo y cuánta cosa bonita? Pues ya tardan en explorar a conciencia el mito y en volver maravillados a contarlo. Venga, una ayudita:</p>
<p>*Para Lectores Constantes y Tenaces, el artículo del señor <strong>Gustavo Bueno Sánchez</strong> puede ser muy útil. Pueden encontrarlo aquí:</p>
<p><a title="Ontogenia y filogenia del basilisco" href="http://www.filosofia.org/rev/bas/bas10107.htm">http://www.filosofia.org/rev/bas/bas10107.htm</a></p>
<p><img title="Ontogenia y filogenia del basilisco" src="http://farm4.static.flickr.com/3032/2627146807_3415afb2af_o.jpg" alt="Ontogenia y filogenia del basilisco" /></p>
<p>*La cita de <strong>Borges</strong> procede del estupendo, estupendo <strong><em>Libro de los seres imaginarios</em></strong>, que escribió al alimón con <strong>Margarita Guerrero</strong>. Le dedica a cada bicho un par de páginas solamente, pero su selección incluye animales <strong>metafísicos</strong>, animales soñados por <strong>Kafka</strong> o <strong>Poe</strong>, animales <strong>esféricos</strong>, ángeles, demonios y alimañas de todo pelaje. Hale, a por él, que está baratito en <strong>Alianza</strong>.</p>
<p>*Cualquier <strong>bestiario medieval</strong> merece un largo, largo vistazo, especialmente por los grabados que suelen ilustrarlos. Yo recomiendo el que tengo más a mano, escrito por <strong>Ambroise Paré</strong> e introducido, traducido y anotado por <strong>Ignacio Malaxecheverría</strong>. Lo edita <strong>Siruela</strong> y tiene este aspecto:</p>
<p><img title="Monstruos y prodigios" src="http://farm1.static.flickr.com/24/66520719_811c578738.jpg" alt="Monstruos y prodigios" /></p>
<p>Además de ser bestiario, es también tratado de <strong>teratología</strong>. Es decir, habla de animalitos curiosos, como la jirafa, pero también de anomalías de la especie humana, como los siameses o los hermafroditas. Y las ilustraciones tienen este tierno e ingenuo aspecto:</p>
<p><img title="Tipos de gemelo" src="http://farm4.static.flickr.com/3084/2627273645_a4b19fbf14.jpg" alt="Tipos de gemelo" /></p>
<p>*Los Lectores que arrojan su red a la Red deberían visitar el siguiente enlace y pasmarse con la erudición y la lengua del amigo que lo escribe, <strong>Monsieur Tiffauges</strong>, a quien Yaveh guarde un cómodo sillón a su derecha, donde haya buena luz para leer. <strong>De monstruos y prodigios</strong>, se llama este paraíso de manjares envenenados y licores fuertes:</p>
<p><a title="De monstruos y prodigios" href="http://bronwyndaena.blogspot.com/">http://bronwyndaena.blogspot.com/ </a></p>
<p>*Por último, los Amigos Lectores que estén criando un <strong>Pequeño Lector Constante</strong> harán bien en regalarle este libro:</p>
<p><img title="El paquete parlante" src="http://farm4.static.flickr.com/3060/2627146865_4e52fcf809_o.jpg" alt="El paquete parlante" /></p>
<p>Lo edita <strong>Alfaguara</strong>, lo traduce increíblemente bien <strong>María Luisa Balseiro</strong> (bravo por la <em>panahoria</em>) y lo ilustra <strong>Alicia Sancha</strong>, también con una pericia envidiable. Y su criatura podrá leer pasmada la terrible historia del basilisco y de cómo lo combatieron Pedro, Simón, Penélope y el mago <strong>Hircio Horacio Salsiflán</strong> (otro aplauso para la traductora), ayudados por las minovacas, los fueguipatos, los sapos, los dragones, el duque comadreja Camemberto y otras estupendas criaturas.</p>
<p>Del autor, <strong>Gerald Durrell</strong>, que era este señor tan risueño</p>
<p><img title="Gerald Durrell y bicho peludo" src="http://farm4.static.flickr.com/3071/2627964434_c2c6f6f178.jpg" alt="Gerald Durrell y bicho peludo" /></p>
<p>les hablaré en otro momento, porque merece una entrada para él solito. Les adelanto que no hay libro que escribiera que no merezca reposar en la Biblioteca Constante, y que si su <strong>Pequeño Lector</strong> está creciendo sin conocerlo, de mayor será feo, olerá mal y dará patadas a las ancianas. Y usted no quiere <strong>eso</strong> viviendo en su casa, ¿verdad?</p>
<p><strong>c</strong>) Hale, ya está bien de recomendaciones. Se me quedan montones de cosas en el tintero, como el mito del <strong>catoblepas</strong>, que es una especie de tímido basilisco invertido, o las citas del fascinante libro <em><strong>El silencio del cuerpo</strong></em>, que escribe <strong>Guido Ceronetti</strong> y que está plagado de curiosísimos detalles sobre el hueso, el nervio, la carne y la sangre. Otro día será, y mientras tanto les puedo ir contando dos cosillas: que <strong>ya tengo trabajo</strong>, como les dije antes, y que <strong>ya no tengo ingrato</strong>, lo que es primicia rigurosa, aunque se hizo oficial hace un par de semanas.</p>
<p>Del trabajo puedo contarles que es en una serie, una sitcom para más señas, que emite Antena 3 y que se llama <strong>La familia Mata</strong>. Si ustedes son fans, me verán en créditos dentro de unos meses. Si nunca la han visto, no puedo recomendarles que la vean por mi causa, porque acabo de llegar y, siendo absolutamente sinceros al respecto, no tengo aún ni puta idea de cómo escribirla. En cosa de una hora estaré intentándolo, jurando en arameo y lamentando no haber aprendido más mañas de guión, o no haber nacido con más talento que lunares.</p>
<p>Del <strong>ingrato objeto de mis desvelos</strong> les cuento eso, que ya no ostenta el título de tal. Sigue viviendo y espero que lo haga por muchos años, pero ya no me desvela ni me atormenta. Y nunca fue realmente ingrato conmigo, pero no me negarán que el apelativo merece tomarse alguna licencia que otra.</p>
<p>La cosa es que me fui a Asturias a pasar el ocio y algo allí obró los milagros del <strong>bálsamo de Fierabrás</strong>. No sé si habrá sido el salitre, el queso de cabra o la falta del pretérito perfecto, pero el caso es que estoy curada. Completa y totalmente restablecida de esa condenada enfermedad que ya llevaba un año arrastrando y de la que no quería sanar, porque ya dijo <strong>Faulkner</strong> que entre la pena y la nada, elegiré siempre la pena. Y en este pueblo es que tenemos devoción por <strong>Faulkner</strong>.</p>
<p>El orgullo antecede a la caída, estarán pensando ustedes, pero no crean que no lo pensé yo también. Al ver que los síntomas remitían sin causa aparente, busqué <strong>pruebas irrefutables</strong>. Quedé con el ingrato y comprobé que ya no removía absolutamente nada en mis tripas: me pareció pequeño, tierno y agradable, pero eso fue todo. Así que alegría y alborozo, Amigos, porque yo tengo el felizómetro otra vez en su sitio y porque él puede corretear por ahí con su novia (o con un tapir, si le apetece) sin que a mí se me incendie el hígado. Yiiiiiiiju.<br />
<strong> d</strong>) Dicho todo lo cual, y en honor al amor y otras catástrofes, les dejo un último hallazgo. En Asturias estuve rebuscando entre viejas cajas de libros que languidecían en el hogar de una amiguita, la <strong>Traductriz Constante</strong>, y encontré tesoros largo tiempo escondidos. Les pasé un trapín, les saqué el polvo milenario y los releí de cabo a rabo. De alguno de esos hallazgos se nutrirán futuras entradas de esta <strong>Cornucopia de Lectura</strong>, pero hoy les traigo uno solamente.</p>
<p>Ya saben ustedes que aquí, <strong>poesía</strong> más bien poca, porque es un género difícil de leer y más aún de escribir, y porque el paraíso de un hombre es el infierno de otro. Pero eh, miren qué cosa más bella:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Ha brotado este odio como un vívido amor,<br />
sufriendo, y se contempla anhelante.<br />
Pide un rostro y una carne, como si un amor fuese.<br />
Han muerto la carne del mundo y las voces<br />
que sonaban, un temblor se ha apropiado de todo,<br />
la vida toda está suspendida de una voz.<br />
Bajo un éxtasis amargo transcurren los días<br />
en la triste caricia de la voz que regresa,<br />
empalideciendo nuestro rostro. No sin dulzura,<br />
esta voz al recuerdo le resuena despiadada<br />
y temblorosa: tembló una vez por nosotros.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Pero la carne no tiembla. Sólo un amor<br />
incendiarla podría y este odio la busca.<br />
Todas las cosas y la carne del mundo<br />
y las voces no vale la caricia inflamada<br />
de aquel cuerpo y aquellos ojos. En el amargo éxtasis<br />
que se destruye a sí mismo, este odio reencuentra<br />
una mirada cada día, una rota palabra,<br />
y las aferra insaciable, como si un amor fuese.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p></blockquote>
<p>***</p>
<p>Esto se llama <em>Indiferencia</em> y lo escribió <strong>Cesare Pavese</strong>. Este señor:</p>
<p><img title="Pavese" src="http://farm4.static.flickr.com/3042/2551769725_6024e75054_o.jpg" alt="Pavese" /></p>
<p>Qué seriecito, ¿verdad? Es que no le iba muy bien, al pobre, y era de los que malviven pensando en la muerte, hasta que un buen día deciden no esperar más a que llegue y le salen al encuentro, con dos cojones. Vamos, que se tomó un puñado de somníferos en una habitación de hotel y dejó una nota muy breve escrita en la última página de un libro. <em>Perdono a todos y a todos pido perdón</em>, decía. Pobrinho.</p>
<p>Su poema más conocido es precisamente una cosilla sobre <em>la nera signora</em>, la <strong>muerte</strong>. Seguro que a ustedes les suena, pero ahí lo tienen, por si acaso:</p>
<p>***</p>
<blockquote><p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: Arial,Helvetica,Geneva,Swiss,SunSans-Regular;">Vendrá la muerte y tendrá tus ojos-</span><br />
</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">esta muerte que nos acompaña</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">de la mañana a la noche, insomne,</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">sorda, como un viejo remordimiento</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">o un vicio absurdo. Tus ojos</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">serán una palabra vana,</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">un grito acallado, un silencio.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Así los ves cada mañana</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">cuando te inclinas sola ante el espejo.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">¡Oh querida esperanza,</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">también nosotros aquel día</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">sabremos que eres la vida y la nada!</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">La muerte tiene una mirada para todos.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Será como abandonar un vicio,</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">como ver que emerge de nuevo</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">un rostro muerto en el espejo,</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">como escuchar un labio cerrado.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;">Descenderemos al abismo, mudos.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p></blockquote>
<p>***</p>
<p>No puedo acreditar la <strong>traducción</strong>, porque no tengo a mano mi edición de sus poemas. Los he copiado ambos de un cuaderno escrito a mano allá por la adolescencia, cuando el amor, la muerte y salir el viernes son cosas tan, tan importantes. Vayan mis <em>scuse</em> al esforzado traductor de <strong>Pavese</strong>.</p>
<p><strong>e</strong>) Y con esto les dejo, Amigos, porque el trabajo nos hará libres, pero no será hoy. En cuanto a los habituales y siempre necesarios <strong>créditos</strong>, van a tener que disculparme los interesados. Los textos proceden todos de la fuente que se cita, las imágenes son casi todas de libre uso&#8230; y la que no lo es, se emplea sin ánimo de lucro y con intención educativa y blablabla. Ya sé que es una falta de respeto pasarse la autoría por la brinca del coño, pero es que a veces olvido anotar la procedencia de lo que encuentro y luego no soy capaz de volver a encontrarla. Me disculpo por ello de nuevo. Lo siento.</p>
<p>Y ahora, a trabajar. Tengan cuidado ahí fuera, donde nos espera un largo y cálido verano.<br />
<span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"><span style="font-family: arial; font-size: x-small;"> </span></span></span></span></span></span></span></span></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Desde la oscura tierra vendría por tu voz</title>
		<link>http://www.lectorconstante.com/2008/03/28/desde-la-oscura-tierra-vendria-por-tu-voz/</link>
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		<pubDate>Fri, 28 Mar 2008 01:39:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>
		<category><![CDATA[Quita, bicho!]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenas noches, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
¿Recuerdan que les recomendaba, hace mucho, mucho tiempo, un libro estupendo que se llama La colina de Watership? Ya saben, la historia de los conejos. Les hago dos extractos y luego les cuento:
***
Los conejos sólo saben contar hasta cuatro. Todo lo que pase de ahí es hrair, &#8220;un montón&#8221;, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenas noches, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>¿Recuerdan que les recomendaba, hace mucho, mucho tiempo, un libro estupendo que se llama <strong>La colina de Watership</strong>? Ya saben, la historia de los conejos. Les hago dos extractos y luego les cuento:</p>
<p>***</p>
<p><em>Los conejos sólo saben contar hasta cuatro. Todo lo que pase de ahí es <strong>hrair</strong>, &#8220;un montón&#8221;, &#8220;un millar&#8221;. De este modo, dicen <strong>U hrair</strong> (&#8220;los Mil&#8221;) para referirse colectivamente a sus enemigos, los <strong>elil</strong>, como ellos los llaman: zorros, comadrejas, armiños, búhos, gatos, el hombre, etc</em>.</p>
<p>***</p>
<p><em><strong>Tailí</strong> no se movió. De repente, a <strong>Avellano</strong> se le ocurrió que si <strong>Tailí</strong> había muerto -¿y qué otra cosa podía hacer que permaneciera tan silencioso en el barro?-, debía alejar en seguida a los otros antes de que la terrible pérdida les hiciera perder el valor y el ánimo, como sucedería si se quedaban junto al cuerpo. Además, el hombre vendría pronto. Quizá ya venía con su escopeta para llevarse al pobre <strong>Tailí</strong>. Tenían que marcharse; y él debía procurar que todos ellos -incluso él mismo- olvidaran lo sucedido, para siempre.</em></p>
<p><em>-Mi corazón se ha reunido con los Mil, porque hoy mi amigo ha dejado de correr- dijo a <strong>Zarzamora</strong>, citando un proverbio de los conejos</em>.</p>
<p>***</p>
<p>Mi corazón, Amigos y Vecinos, también se ha reunido con los Mil, porque <strong>Kowalski</strong>, el pequeño y fiel Bibliotecario Constante, dejó de correr hace un par de días. La bandera pirata ondea a media asta desde entonces. Era una criatura pequeña y tierna, y su existencia añadía cierta belleza y maravilla a la mía.</p>
<p>En su memoria, dos cosas les traigo hoy.</p>
<p>a) Un <strong>epitafio</strong> bellísimo, extraído de las cartas que <strong>Vincent Van Gogh</strong> le escribió a su hermano <strong>Theo</strong>. No sabría decir si se las recomiendo. Son estupendas en más de un sentido, pero también son la minuciosa descripción de la tristeza y la miseria que acompañaron al pintor durante los últimos años de su vida. Igual no tienen ustedes, Amigos, humor para tanta desdicha.</p>
<p>Lean, de todas formas, el hermoso, hermoso epitafio:</p>
<p>***</p>
<p><em>[...] Por una completa casualidad he hallado en un viejo periódico una frase escrita sobre una antigua tumba en los alrededores de aquí, en Carpentras. Fíjate en este epitafio, muy, muy, muy antiguo; del tiempo -digamos &#8211; de la Salambó de Flaubert. «<strong>Thébé, hija de Thelhui, sacerdotisa de Osiris, que nunca se quejó de nadie</strong>». Si ves a Gauguin, cuéntaselo.</em></p>
<p>***</p>
<p>b) Los amigos de <strong>Niviuk</strong> expresaron su pésame enviándome una versión musicada del bello poema <strong><em>La flor de mi cólera</em></strong>, de <strong>Thomas Bernhard</strong>. Es una lástima que no puedan oír la canción, que es de verdad buena, pero pueden pasmarse con el poema. No tengo la versión original, que imagino que estará en alemán, así que sólo puedo darles la traducción al inglés que hizo <strong>James Reidel</strong>, y la traducción al español que debemos a <strong>Niviuk</strong>. Es un extraño poema, me parece adecuado como pésame y, sin entenderlo del todo, lo encuentro tan sencillo y deleitoso como meter las manos en el agua. Disculpen lo insólito de la puntuación, pero la de <strong>Reidel</strong> la he copiado tal cual la encontré, y vaya uno a saber cómo será la de <strong>Niviuk</strong>. He puesto, porque me lo pedía el cuerpo, un par de comas de vocativo y pare usted de contar. Lean, Amigos:</p>
<p>***</p>
<p><em>The flower of my anger grows wild<br />
and everyone sees its thorn<br />
piercing the sky<br />
so that blood drips from my sun<br />
growing the flower of my bitterness<br />
from this grass<br />
that washes my feet<br />
my bread<br />
o Lord<br />
the vain flower<br />
that is choked in the wheel of night<br />
the flower of my wheat Lord<br />
the flower of my soul<br />
God despise me<br />
I am sick from this flower<br />
that blooms red in my brain<br />
over my sorrow. </em></p>
<p>***</p>
<p><em>Salvaje crece</em></p>
<p><em>la flor de mi cólera</em></p>
<p><em>todos son como la espina</em></p>
<p><em>que atraviesa el cielo </em></p>
<p><em>gotea la sangre de mi sol</em></p>
<p><em>crece la flor de mi amargura</em></p>
<p><em>de esta hierba</em></p>
<p><em>que lava mis pies</em></p>
<p><em>mi pan</em></p>
<p><em>oh Señor</em></p>
<p><em>la flor necia</em></p>
<p><em>que se ahoga en la rueda de la noche</em></p>
<p><em>la flor, Señor, de mi trigo</em></p>
<p><em>la flor de mi alma</em></p>
<p><em>despréciame, Dios</em></p>
<p><em>estoy enfermo de esa flor</em></p>
<p><em>que se abre, roja,</em></p>
<p><em>en mi cerebro</em></p>
<p><em>sobre mi pena</em>.</p>
<p>***</p>
<p>Con esto, Amigos, me voy a dormir. Estaré pronto de nuevo con ustedes, espero.</p>
<p>Tengan cuidado ahí fuera. Ya imaginarán por qué.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Papá, ¿qué estamos haciendo en Iowa?</title>
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		<pubDate>Mon, 04 Feb 2008 08:14:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
Una entrada rápida antes de salir a uña de caballo hacia el curro. Una entrada rápida para los que están dando palmitas con este resurgir de la sección El gato esperó un rato, la sección de poesía. Disfrútenla mientras dure, que ya saben que en la Biblioteca Constante no [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenos días, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>Una entrada rápida antes de salir a uña de caballo hacia el curro. Una entrada rápida para los que están dando palmitas con este resurgir de la sección <strong>El gato esperó un rato</strong>, la sección de poesía. Disfrútenla mientras dure, que ya saben que en la Biblioteca Constante no hay nada ídem.</p>
<p>¿Y qué estamos haciendo en Iowa, papá? Ir a tocar el borde del manto de <strong>Óscar Hahn</strong>, que es un poeta discreto al que pueden llamar sin miedo <em>el otro chileno</em>. Porque al chileno ilustre, al primero de los chilenos, ya lo conocen todos ustedes, ¿verdad?</p>
<p>Hale, una cosa pequeña de su poemario <strong><em>Mal de amor</em></strong>,<strong><em> </em></strong>que fue prohibido durante la dictadura militar porque contenía, según el Washington Post, <em>un verso irrespetuoso hacia la Virgen María</em>. Manda cojones. Con esto les dejo, y a ver si este sábado vuelvo a las entradas incompletas, que languidecen en el cielo de los datos y que ya empiezan a tomar conciencia de su propia existencia y a elegir líder para la revuelta. Dale, <strong>Óscar</strong><em>.</em></p>
<p>***</p>
<p><strong>ROCÍO DE LOS PRADOS</strong></p>
<p>No nos encontraremos tú y yo</p>
<p>No nos</p>
<p>encontraremos ya más</p>
<p>en el solsticio de invier-</p>
<p>no nos</p>
<p>encontraremos nunca más</p>
<p>nunca más</p>
<p>***</p>
<p>¿No les recuerda un poquito al <em>So We&#8217;ll Go No More A-Roving</em>, el de <strong>Byron</strong>? Bueno, igual no. Mediten sobre el asunto, yo me voy al curro. Arf.</p>
<p>Tengan cuidado ahí fuera, donde ocurre todo bajo los distantes astros.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Así, hermanos en la ferocidad</title>
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		<pubDate>Wed, 30 Jan 2008 00:24:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ingram</dc:creator>
				<category><![CDATA[El gato esperó un rato: Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Exhibición de atrocidades]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenas noches, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.
El sábado empecé, para su deleite y el mío, una entrada bella como un tigre y larga como el sueño del muerto. ¿Y qué ocurrió? Que tuve que interrumpirla porque me reclamaba una ensalada de brotes y semillas (¿y no es bello, les pregunto, comer brotes, comer semillas?) y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenas noches, Amigos y Desconocidos Lectores Constantes.</p>
<p>El sábado empecé, para su deleite y el mío, una entrada bella como un tigre y larga como el sueño del muerto. ¿Y qué ocurrió? Que tuve que interrumpirla porque me reclamaba una ensalada de brotes y semillas (¿y no es bello, les pregunto, comer brotes, comer semillas?) y también un grupo de amigos. Tres amigos. Pasó el momento de oro, lo que mi jefe suele llamar <em>tener la mano caliente</em>, y ya no volvió. Y ahí está la entrada, con sus fotos y todo, esperando a que sea otra vez sábado y tenga yo otra vez la mano caliente. Qué le vamos a hacer.</p>
<p>Están siendo días muy largos y muy intensos, por eso que les contaba del trabajo nuevo. En un momento estoy investigando algo llamado el <strong>síndrome del bebé feliz</strong> (que suena bien, pero no, porque es algo terrible y no hace felices a los bebés ni a sus padres), y de repente me encuentro poniéndole los puntos, las comas y las tildes en su sitio a un texto de setenta páginas. Y al minuto siguiente estoy buscando la mejor manera de que dos personajes a los que aún estoy conociendo se digan <em>qué hermoso es el mundo porque te contiene</em>. Y todo eso, como les digo, es largo y es intenso y a veces me agota un poquito. En general, me hace bastante feliz, para qué voy a mentirles.</p>
<p>En fin, que son días buenos para mí, pero malos para el <strong>Lector Constante</strong>, que languidece sin ser actualizado. Y a mí me gusta actualizar, contarles cuánto de bueno hay por ahí para leer, cómo hay que tomarse las acotaciones en las obras de teatro o qué frase perfecta y redonda he encontrado por casualidad en un libro que, en cualquier otro sentido, es una mierda de dimensiones aterradoras.</p>
<p>Así que esta noche, justo antes de salir a la calle a descomprimir de este día tan, tan largo, voy a dejarles una entrada breve y sencilla. Voy a decirles, aquí y ahora, que deben leer poesía. No toda y no una cualquiera, naturalmente. Tres consejos básicos para leerla y un par de ejemplos, si les parece bien. Otro día, más consejos y más ejemplos:</p>
<p>1) <strong>Busque la poesía por ahí</strong></p>
<p>Por todas partes. ¿Le gusta la canción que su madre le cantaba a su hermanito para dormirlo? Pues ya es poesía, hombre. ¿No ve que rima? Ya tiene una. ¿Le llama la atención lo que dice la seductora voz del anuncio de coches? Me juego los hijos a que es algo que dijo <strong>Rudyard Kipling</strong>, entre taza y taza de té darjeeling. ¿Y qué es eso tan, pero tan guapo que le dice el actor a la actriz en el momento más llorón de la película? Pues un pedazo de poema de <strong>e. e. cummings</strong>, claro que sí. No rima, pero eh, paquete de kleenex al canto.<br />
<strong> </strong></p>
<p>2) <strong>Entender la poesía está sobrevalorado</strong></p>
<p>Y esto es para los <strong>Lectores Constantes Muy Reacios</strong> a leerla. &#8220;Es que no la entiendo&#8221;. Pero vamos a ver, alma de cántaro, ¿no habla usted su propio idioma? Seguro que sí. Lea despacito, separe cada verso con calma, busque el sujeto y el predicado o cómprese una edición anotada si se trata de, yo qué sé, <strong>Góngora</strong>, que escribía para que no le entendiera ni la madre que lo parió. Y, a pesar de eso, se le entiende. Con tiempo y paciencia, pero se le entiende.</p>
<p>¿Que usted lo intenta y lo intenta y no entiende ni jota? Pues tampoco pasa nada. ¿O nunca ha cantado a grito pelado una canción en <em>guachi-guachi</em>? Ah, claro, pero porque lo que le gustaba era la música. Pues la poesía, valga la cursilada, tiene su propia música. Tiene ritmo, tiene fuerza, tiene palabras poderosas. No necesita usted entenderlas todas, basta con que le suenen bien al oído. Como la canción que escuchaba usted cuando no sabía ni papa de inglés, y sólo captaba un <em>forever and ever</em>, un <em>I love you</em> o un <em>kiss me, my darling</em>. Igualito.</p>
<p>3) <strong>No hace falta que rime, de verdad que no<br />
</strong></p>
<p>Y dirán ustedes: &#8220;muchas gracias, tía lista, ya me puedo ir feliz a la cama&#8221;. Qué público difícil, carape. Quiero decir que el Lector Constante puede y debe desconfiar del poema rimado. La rima es buena y bella, aquí somos grandes admiradores de la rima, todo lo que rima es verdadero. Hacer rimas es jugar, es cantar, y no tiene nada de malo, claro que no, pero nunca, <strong>nunca</strong> debería ser el único objetivo. Porque entonces bastaría con tener un diccionario de rimas y un oído entrenado, y ya sería uno un poeta laureado y consagrado.</p>
<p><strong>Addenda</strong>: Si el poema rima en su idioma original, vaya y pase. Si la traducción rima, escapen de ella como de la peste negra. La poesía es extremadamente difícil de traducir y son muy escasas las ocasiones en las que el traductor consigue respetar el sentido, respetar la belleza y respetar la rima. Si quieren leer a <strong>Rimbaud</strong>, aprendan un poquito de francés, que no cuesta tanto. Si quieren leer a <strong>Li Po</strong>, ya lo tienen más difícil. Qué le vamos a hacer. El Espíritu Santo no nos ha dado el don de lenguas. Habrá que leerlo traducido y confiar en el buen hacer del traductor.</p>
<p>Dicho lo cual, Amigos, les dejo con el prometido ejemplo. No rima, está en cristiano, es sencillita y no pasa nada si no la entienden. Suena bien, evoca una imagen poderosa y bella. Con eso habría que tener suficiente. Ahí va:</p>
<p>***</p>
<p>Ángel y búho, en secreto concierto,</p>
<p>volaban juntos, cazaban juntos</p>
<p>ratones y lemures al anochecer.</p>
<p>Solos, en el sombrío escalón de poniente.</p>
<p>Así, hermanos en la ferocidad.</p>
<p>***</p>
<p>Lo escribió <strong>Blanca Andreu</strong>, y yo lo leí editado por <strong>Hiperión</strong>, en una antología llamada <strong><em>De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall</em></strong>.  Hay una página web de la autora donde pueden entrar a leer otras cosillas, si ésta les ha gustado.</p>
<p><a title="Blanca Andreu" href="http://www.blancaandreu.net">www.blancaandreu.net</a></p>
<p>La foto de la dama es un poco&#8230; inquietante, pero ya tiene mejor aspecto que <strong>Espido Freire</strong>, por ejemplo.</p>
<p>Y ahora, una traducida. La original (que pueden leer bajo la traducción) la escribió <strong>e. e. cummings</strong> y la cito según la antología poética que publicó <strong>Hiperión</strong> y que se llama <em><strong>Buffalo Bill ha muerto</strong></em>. La traduce <strong>José Casas</strong>. Respeto en ambas versiones la original grafía del autor, que a los Amigos Lectores Novatos igual les hace un poco de daño a la retina. Los conocedores del caballero <strong>cummings</strong> no tienen de qué sorprenderse. Lean, Amigos. También hay que leer traducidas, claro que sí.</p>
<p>***</p>
<p><strong>SONETOS-ACTUALIDADES</strong></p>
<p>ha sido quizá para sentir herir</p>
<p>al plateado pez de su desnudez</p>
<p>con sus aletas intensamente deliciosas, que mi</p>
<p>juventud ha viajado hacia ella durante estos años</p>
<p>o para encadenar la tímida imagen</p>
<p>de su alma a mi alma por lo que</p>
<p>he atravesado pequeños países hasta el sí</p>
<p>de su juventud.</p>
<p>Y si alguien escucha</p>
<p>lo que digo -compadecedle:</p>
<p>porque he viajado completamente solo</p>
<p>a través del bosque de lo maravilloso,</p>
<p>y porque mis pies han conocido sin duda</p>
<p>los caminos tortuosos y plácidos,</p>
<p>y porque ella es hermosa</p>
<p>***<br />
<strong><em>SONNETS-ACTUALITIES</em></strong></p>
<p><em>perhaps it is to feel strike</em></p>
<p><em>the silver fish of her nakedness</em></p>
<p><em>with fins sharply pleasant, my</em></p>
<p><em>youth has travelled toward her these years</em></p>
<p><em>or to snare the timid like</em></p>
<p><em>of her mind to my mind that i</em></p>
<p><em>am come by little countries to the yes</em></p>
<p><em>of her youth. </em></p>
<p><em>And if somebody hears</em></p>
<p><em>what i say -let him be pitiful:</em></p>
<p><em>because i&#8217;ve travelled all alone</em></p>
<p><em>through the forest of wonderful,</em></p>
<p><em>and that my feet have surely known</em></p>
<p><em>the furious ways and the peaceful,</em></p>
<p><em>and because she is beautiful</em></p>
<p>***</p>
<p>Si la han entendido y les ha gustado, perfecto. Si no han pillado gran cosa pero, eh, no suena mal, perfecto también. Y si les ha parecido todo repugnante, venga, tampoco pasa nada. Otro día será. No será pronto, porque tengo en la recámara la entrada frustrada del sábado, que quiero terminar de una maldita vez, y porque aún tengo pendiente otra a medias, que también me apetece sobremanera traerles. La de las <strong>maldiciones griegas</strong> que prometí ya ni me acuerdo cuándo. Que tengo menos palabra que una estatua yacente.</p>
<p>Ahora, con la descompresión perfectamente conseguida, a dormir. O algo parecido porque (atentos los interesados) el ingrato objeto de mis desvelos no puede, ahora mismo, ser más ingrato ni desvelarme más. Bueno, seamos justos: tan ingrato no es. Pero me desvela como si lo fuera. Sí, así seguimos. Y lo que te rondaré, morena.</p>
<p>Tengan cuidado ahí fuera, donde está al caer la primavera.</p>
<p>(Era por rimar. La primavera todavía va a tardar)</p>
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